[Lectio1] De libro primo Regum. !1 Sam 20:1-3 1 Huyó David de las celdas de Ramá y se fue a decir a Jonatán: “¿Qué he hecho, cuál es mi falta y en qué he pecado contra tu padre para que busque mi muerte?” 2 Jonatán le dijo: “De ninguna manera, no morirás. Mi padre no hace ninguna cosa, grande o pequeña, sin descubrírmela; ¿por qué me había de ocultar mi padre este asunto? ¡No puede ser!” 3 Pero David volvió a jurar: “Sabe muy bien tu padre que me tienes mucho afecto y se ha dicho: Que no lo sepa Jonatán para que no se apene. Y, con todo, por vida de Yahvé y por tu vida, que no hay más que un paso entre yo y la muerte.” [Lectio2] !1 Sam 20:5-9 5 Dijo David a Jonatán: “Mira, mañana es el novilunio; yo tendría que sentarme con el rey a comer, pero tú me dejarás marchar y me esconderé en el campo hasta la noche. 6 Si tu padre nota mi ausencia, dirás: David me ha pedido con insistencia que le deje hacer una escapada a Belén, su ciudad, porque se celebra allí el sacrificio anual de toda la familia. 7 Si tu padre dice: Está bien, es que me encuentro a salvo; pero si se enfurece, sabrás que ha decidido mi ruina.” 8 Actúa lealmente con tu siervo, porque le has hecho entrar contigo en una alianza ante el Señor. Si hay en mí alguna falta, mátame tú mismo. ¿Para qué llevarme hasta tu padre?». 9 Jonatán respondió: «Lejos de ti tal cosa. Si llegara a saber que está decidido por parte de mi padre traer esta desgracia sobre ti, ¿no iba a avisarte?». [Lectio3] !1 Sam 20:10-15 10 David le preguntó: «¿Quién me avisará, si tu padre responde con dureza?». 11 Jonatán le respondió: «Ven, salgamos al campo». Y los dos salieron al campo. 12 Jonatán le dijo a David: «Por el Señor, Dios de Israel, mañana a esta hora sondearé a mi padre por tercera vez. Si está bien dispuesto respecto a ti y no te mando recado ni te lo hago saber, 13 que el Señor me castigue. Si mi padre se complace en hacerte mal, te lo haré saber y te dejaré partir para que vayas en paz. Y que el Señor esté contigo como estuvo con mi padre. 14 Ojalá que mientras viva obres conmigo según la fidelidad que exige el Señor. Y si muero, 15 no retires jamás tu fidelidad hacia mi casa, ni siquiera cuando el Señor haga desaparecer de la faz de la tierra a todos y cada uno de los enemigos de David».