In Dedicatione Basilicæ Ss. Salvatoris ~ Duplex II. classis
Tempora: Feria VI infra Hebdomadam IV post Epiphaniam I. Novembris

Ad Matutinum    11-9-2018

Incipit
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Ant. Domum Dei decet sanctitúdo: * Sponsum ejus Christum adorémus in ea.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Ant. La santidad es propia de la casa de Dios: * En ella adoremos a Cristo su Esposo.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Cæléstis urbs Jerúsalem,
Beáta pacis vísio,
Quæ celsa de vivéntibus
Saxis ad astra tólleris,
Sponsǽque ritu cíngeris
Mille Angelórum míllibus.

O sorte nupta próspera,
Dotáta Patris glória,
Respérsa Sponsi grátia,
Regína formosíssima,
Christo jugáta Príncipi,
Cæli corúsca cívitas.

Hic margarítis émicant,
Paténtque cunctis óstia;
Virtúte namque prǽvia
Mortális illuc dúcitur,
Amóre Christi pércitus
Torménta quisquis sústinet.

Scalpri salúbris íctibus
Et tunsióne plúrima,
Fabri políta málleo
Hanc saxa molem cónstruunt,
Aptísque juncta néxibus
Locántur in fastígio.

Decus Parénti débitum
Sit usquequáque Altíssimo,
Natóque Patris único,
Et ínclito Paráclito,
Cui laus, potéstas, glória
Ætérna sit per sǽcula.
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
¡Oh Jerusalén, ciudad del cielo,
visión dichosa de paz, que,
edificada sobre piedras vivas,
te elevas hasta los astros,
y apareces coronada como una esposa
de millares y millares de ángeles!

¡Oh esposa de feliz destino,
dotada con la gloria del Padre,
fecundada con la gracia del Esposo!;
oh reina hermosísima,
desposada con Cristo Rey,
oh ciudad resplandeciente del cielo!

Tus puertas resplandecen
con piedras preciosas, y están
abiertas a todos; ya que todo mortal,
que por amor a Jesucristo
sufre tormentos, es llevado allí
por su virtud que le precede.

Este edificio está construido
con piedras labradas a golpes
del cincel salvador, bien trabajadas
y pulidas con el martillo del Artífice;
y perfectamente ensambladas,
se elevan a lo alto.

El honor debido sea dado siempre
al altísimo Dios Padre,
y a su Hijo Unigénito,
y al augusto Paráclito,
y que a Él sean dados la alabanza,
el poder y la gloria, por los siglos eternos.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ et Psalmi ex Commune aut Festo}
Nocturn I.
Ant. Tóllite portas, * príncipes vestras, et elevámini, portæ æternáles.
Psalmus 23 [1]
23:1 Dómini est terra, et plenitúdo ejus: * orbis terrárum, et univérsi qui hábitant in eo.
23:2 Quia ipse super mária fundávit eum: * et super flúmina præparávit eum.
23:3 Quis ascéndet in montem Dómini? * aut quis stabit in loco sancto ejus?
23:4 Ínnocens mánibus et mundo corde, * qui non accépit in vano ánimam suam, nec jurávit in dolo próximo suo.
23:5 Hic accípiet benedictiónem a Dómino: * et misericórdiam a Deo, salutári suo.
23:6 Hæc est generátio quæréntium eum, * quæréntium fáciem Dei Jacob.
23:7 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:8 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus fortis et potens: Dóminus potens in prǽlio.
23:9 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:10 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus virtútum ipse est Rex glóriæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Tóllite portas, príncipes vestras, et elevámini, portæ æternáles.
Salmos con lecturas {Antífonas y salmos del Común o de la Fiesta}
Nocturn I.
Ant. Abrid, oh príncipes, vuestras puertas, * y elevaos, oh puertas de la eternidad.
Salmo 23 [1]
23:1 Del Señor es la tierra y cuanto la llena, * el orbe y todos sus habitantes:
23:2 Él la fundó sobre los mares, * Él la afianzó sobre los ríos.
23:3 ¿Quién puede subir al monte del Señor? * ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
23:4 El hombre de manos inocentes y puro corazón, * que no confía en los ídolos ni jura contra el prójimo en falso.
23:5 Ése recibirá la bendición del Señor, * le hará justicia el Dios de salvación.
23:6 Éste es el grupo que busca al Señor, * que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
23:7 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:8 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, héroe valeroso; el Señor, héroe de la guerra.
23:9 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:10 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Abrid, oh príncipes, vuestras puertas, y elevaos, oh puertas de la eternidad.
Ant. Erit mihi Dóminus * in Deum, et lapis iste vocábitur domus Dei.
Psalmus 45 [2]
45:2 Deus noster refúgium, et virtus: * adjútor in tribulatiónibus, quæ invenérunt nos nimis.
45:3 Proptérea non timébimus dum turbábitur terra: * et transferéntur montes in cor maris.
45:4 Sonuérunt, et turbátæ sunt aquæ eórum: * conturbáti sunt montes in fortitúdine ejus.
45:5 Flúminis ímpetus lætíficat civitátem Dei: * sanctificávit tabernáculum suum Altíssimus.
45:6 Deus in médio ejus, non commovébitur: * adjuvábit eam Deus mane dilúculo.
45:7 Conturbátæ sunt gentes, et inclináta sunt regna: * dedit vocem suam, mota est terra.
45:8 Dóminus virtútum nobíscum: * suscéptor noster Deus Jacob.
45:9 Veníte, et vidéte ópera Dómini, quæ pósuit prodígia super terram: * áuferens bella usque ad finem terræ.
45:10 Arcum cónteret, et confrínget arma: * et scuta combúret igni.
45:11 Vacáte, et vidéte quóniam ego sum Deus: * exaltábor in géntibus, et exaltábor in terra.
45:12 Dóminus virtútum nobíscum: * suscéptor noster Deus Jacob.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Erit mihi Dóminus in Deum, et lapis iste vocábitur domus Dei.
Ant. Este Señor será mi Dios * y esta piedra será llamada casa de Dios.
Salmo 45 [2]
45:2 Dios es nuestro refugio y fortaleza, * nuestro defensor en las tribulaciones que tanto nos han acosado.
45:3 Por eso no temeremos aun cuando se conmueva la tierra, * y sean trasladados los montes al medio del mar.
45:4 Bramaron y se alborotaron sus aguas, * a su furioso ímpetu se estremecieron los montes.
45:5 Un río caudaloso alegra la ciudad de Dios; * el Altísimo ha santificado su Tabernáculo.
45:6 Está Dios en medio de ella, no será conmovida; * la socorrerá Dios ya desde el rayar el alba.
45:7 Se conturbaron las naciones, y bambolearon los reinos; * dio el Señor una voz, y la tierra se estremeció.
45:8 Con nosotros está el Señor de los ejércitos; * el Dios de Jacob es nuestro defensor.
45:9 Venid y observad las obras del Señor, y los prodigios que ha hecho sobre la tierra; * cómo ha alejado la guerra hasta el cabo del mundo.
45:10 Romperá los arcos, hará pedazos las armas, * y entregará al fuego los escudos.
45:11 Estad tranquilos, y considerad que Yo soy Dios; * ensalzado he de ser entre las naciones, y ensalzado en toda la tierra.
45:12 El Señor de los ejércitos está con nosotros; * nuestro defensor es el Dios de Jacob.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Este Señor será mi Dios y esta piedra será llamada casa de Dios.
Ant. Ædificávit * Móyses altáre Dómino Deo.
Psalmus 47 [3]
47:2 Magnus Dóminus, et laudábilis nimis * in civitáte Dei nostri, in monte sancto ejus.
47:3 Fundátur exsultatióne univérsæ terræ mons Sion, * látera Aquilónis, cívitas Regis magni.
47:4 Deus in dómibus ejus cognoscétur: * cum suscípiet eam.
47:5 Quóniam ecce reges terræ congregáti sunt: * convenérunt in unum.
47:6 Ipsi vidéntes sic admiráti sunt, conturbáti sunt, commóti sunt: * tremor apprehéndit eos.
47:7 Ibi dolóres ut parturiéntis: * in spíritu veheménti cónteres naves Tharsis.
47:9 Sicut audívimus, sic vídimus in civitáte Dómini virtútum, in civitáte Dei nostri: * Deus fundávit eam in ætérnum.
47:10 Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam, * in médio templi tui.
47:11 Secúndum nomen tuum, Deus, sic et laus tua in fines terræ: * justítia plena est déxtera tua.
47:12 Lætétur mons Sion, et exsúltent fíliæ Judæ: * propter judícia tua, Dómine.
47:13 Circúmdate Sion, et complectímini eam: * narráte in túrribus ejus.
47:14 Pónite corda vestra in virtúte ejus: * et distribúite domos ejus, ut enarrétis in progénie áltera.
47:15 Quóniam hic est Deus, Deus noster in ætérnum et in sǽculum sǽculi: * ipse reget nos in sǽcula.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ædificávit Móyses altáre Dómino Deo.
Ant. Edificó * Moisés un altar al Señor Dios.
Salmo 47 [3]
47:2 Grande es el Señor, y dignísimo de alabanza * en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
47:3 Con júbilo de toda la tierra se ha edificado el santuario en el monte de Sion, * la ciudad del gran rey, al lado del Septentrión.
47:4 Será Dios conocido en sus casas, * cuando haya de defenderla.
47:5 Porque he aquí que los reyes de la tierra se han coligado * y conjurado unánimemente.
47:6 Ellos mismos, cuando la vieron así, quedaron asombrados, llenos de turbación, * conmovidos y poseídos de terror.
47:7 Se apoderaron de ellos dolores como de parto. * Tú, con un viento impetuoso harás pedazos las naves de Tarsis.
47:9 Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad del Señor de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; * la cual ha fundado Dios para siempre.
47:10 Hemos experimentado, ¡oh Dios!, tu misericordia * en medio de tu templo.
47:11 Así como tu Nombre, ¡oh Dios!, también tu gloria se extiende hasta los últimos términos de la tierra; * tu diestra está llena de justicia.
47:12 Alégrese el monte de Sion, y salten de gozo las hijas de Judá, * ¡oh Señor!, por razón de tus juicios.
47:13 Dad vueltas alrededor de Sion, examinadla por todos lados, * y contad sus torres.
47:14 Considerad atentamente su fortaleza, * fijaos bien en sus casas y edificios, para poder contarlo a la generación venidera.
47:15 Porque aquí está Dios, el Dios nuestro, para siempre y por los siglos de los siglos. * Él nos gobernará eternamente.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Edificó Moisés un altar al Señor Dios.
V. Domum tuam, Dómine, decet sanctitúdo.
R. In longitúdinem diérum.
V. Vuestra casa, Señor, es casa de santidad.
R. Por todos los siglos.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De libro Apocalýpsis beáti Joánnis Apóstoli
Apo 21:9-11
9 Et venit unus de septem ángelis habéntibus phíalas plenas septem plagis novíssimis, et locútus est mecum, dicens: Veni, et osténdam tibi sponsam, uxórem Agni.
10 Et sústulit me in spíritu in montem magnum et altum, et osténdit mihi civitátem sanctam Ierúsalem descendéntem de cælo a Deo,
11 Habéntem claritátem Dei: et lumen eius símile lápidi pretióso tamquam lápidi jáspidis, sicut crystállum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. In dedicatióne templi decantábat pópulus laudem:
* Et in ore eórum dulcis resonábat sonus.
V. Fundáta est domus Dómini supra vérticem móntium, et vénient ad eam omnes gentes.
R. Et in ore eórum dulcis resonábat sonus.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Libro del Apocalipsis del Apóstol S. Juan
Ap 21, 9-11
9 Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, llenas de las siete últimas plagas, y habló conmigo y me dijo: Ven y te mostraré la novia, la esposa del Cordero.
10 Me llevó en espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo, de parte de Dios,
11 Que tenía la gloria de Dios. Su brillo era semejante a la piedra más preciosa, como la piedra de jaspe pulimentada.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. En la dedicación del templo cantaba el pueblo alabanzas;
* Y todas las bocas dejaban oír una dulce armonía,
V. La casa del Señor ha sido edificada en lo más elevado del monte, y a ella acudirán todas las naciones.
R. Y todas las bocas dejaban oír una dulce armonía.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Apo 21:12-15
12 Et habébat murum magnum, et altum, habéntem portas duódecim: et in portis ángelos duódecim, et nómina inscrípta, quæ sunt nómina duódecim tríbuum filiórum Israël:
13 Ab oriénte portæ tres, et ab aquilóne portæ tres, et ab austro portæ tres, et ab occásu portæ tres.
14 Et murus civitátis habens fundaménta duódecim, et in ipsis duódecim nómina duódecim apostolórum Agni.
15 Et qui loquebátur mecum, habébat mensúram arundíneam áuream, ut metirétur civitátem, et portas eius, et murum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Fundáta est domus Dómini supra vérticem móntium, et exaltáta est super omnes colles:
* Et vénient ad eam omnes gentes, et dicent: Glória tibi, Dómine.
V. Veniéntes autem vénient cum exsultatióne, portántes manípulos suos.
R. Et vénient ad eam omnes gentes, et dicent: Glória tibi, Dómine.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Ap 21, 12-15
12 Tenía un muro grande y alto y doce puertas, y sobre las doce puertas doce ángeles y nombres escritos, que son los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel:
13 De la parte de oriente, tres puertas; de la parte del norte, tres puertas; de la parte del mediodía, tres puertas, y de la parte del poniente, tres puertas.
14 El muro de la ciudad tenía doce hiladas, y sobre ellas los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
15 El que hablaba conmigo tenía una medida, una caña de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Está fundada la casa del Señor sobre lo más elevado de los montes, y se levanta sobre todos los collados:
* Y acudirán a ella todas las naciones, y dirán: Gloria a ti, Señor.
V. Cuando vengan con gran exultación, trayendo las gavillas de sus mieses.
R. Y acudirán a ella todas las naciones, y dirán: Gloria a ti, Señor.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Apo 21:16-18
16 Et cívitas in quadro pósita est, et longitúdo eius tanta est quanta et latitúdo: et mensus est civitátem de arúndine áurea per stádia duódecim míllia: et longitúdo, et altitúdo, et latitúdo eius æquália sunt.
17 Et mensus est murum eius centum quadragínta quátuor cubitórum, mensúra hóminis, quæ est ángeli.
18 Et erat structúra muri eius ex lápide iáspide: ipsa vero cívitas aurum mundum símile vitro mundo.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Bénedic, Dómine, domum istam, quam ædificávi nómini tuo: veniéntium in loco isto
* Exáudi preces in excélso sólio glóriæ tuæ.
V. Dómine, si convérsus fúerit pópulus tuus, et oráverit ad sanctuárium tuum.
R. Exáudi preces in excélso sólio glóriæ tuæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Exáudi preces in excélso sólio glóriæ tuæ.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Ap 21, 16-18
16 La ciudad estaba asentada sobre una base cuadrangular, y su longitud era tanta como su anchura. Midió con la caña la ciudad, y tenía doce mil estadios, siendo iguales su longitud, su latitud y su altura.
17 Midió su muro, que tenía ciento cuarenta y cuatro codos, medida humana, que era la del ángel.
18 Su muro era de jaspe, y la ciudad de oro puro, semejante al vidrio puro.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Bendice, Señor, esta casa que he edificado en tu nombre; y de los que acuden a este lugar,
* Oye sus preces en el más elevado solio de tu gloria,
V. Señor, si tu pueblo se convirtiere, y orare en este tu santuario.
R. Oye sus preces en el más elevado solio de tu gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Oye sus preces en el más elevado solio de tu gloria.
Nocturn II.
Ant. Non est hic áliud, * nisi domus Dei, et porta cæli.
Psalmus 83 [4]
83:2 Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum: * concupíscit, et déficit ánima mea in átria Dómini.
83:3 Cor meum, et caro mea * exsultavérunt in Deum vivum.
83:4 Étenim passer invénit sibi domum: * et turtur nidum sibi, ubi ponat pullos suos.
83:4 Altária tua, Dómine virtútum: * Rex meus, et Deus meus.
83:5 Beáti, qui hábitant in domo tua, Dómine: * in sǽcula sæculórum laudábunt te.
83:6 Beátus vir, cujus est auxílium abs te: * ascensiónes in corde suo dispósuit, in valle lacrimárum in loco, quem pósuit.
83:8 Étenim benedictiónem dabit legislátor, ibunt de virtúte in virtútem: * vidébitur Deus deórum in Sion.
83:9 Dómine, Deus virtútum, exáudi oratiónem meam: * áuribus pércipe, Deus Jacob.
83:10 Protéctor noster, áspice, Deus: * et réspice in fáciem Christi tui:
83:11 Quia mélior est dies una in átriis tuis, * super míllia.
83:11 Elégi abjéctus esse in domo Dei mei: * magis quam habitáre in tabernáculis peccatórum.
83:12 Quia misericórdiam, et veritátem díligit Deus: * grátiam et glóriam dabit Dóminus.
83:13 Non privábit bonis eos, qui ámbulant in innocéntia: * Dómine virtútum, beátus homo, qui sperat in te.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Non est hic áliud, nisi domus Dei, et porta cæli.
Nocturn II.
Ant. No es este lugar, * sino la casa de Dios y la puerta del cielo.
Salmo 83 [4]
83:2 ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! * Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor,
83:3 Mi corazón y mi carne * retozan por el Dios vivo.
83:4 Hasta el gorrión ha encontrado una casa; * la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
83:4 Tus altares, Señor de los ejércitos, * Rey mío y Dios mío.
83:5 Dichosos los que viven en tu casa, * alabándote siempre.
83:6 Dichosos los que encuentran en ti su fuerza * al preparar su peregrinación: cuando atraviesan áridos valles, los convierten en oasis,
83:8 Como si la lluvia temprana los cubriera de bendiciones; caminan de baluarte en baluarte * hasta ver a Dios en Sión.
83:9 Señor de los ejércitos, escucha mi súplica; * atiéndeme, Dios de Jacob.
83:10 Fíjate, oh Dios, en nuestro Escudo, * mira el rostro de tu Ungido.
83:11 Vale más un día en tus atrios * que mil en mi casa,
83:11 Y prefiero el umbral de la casa de Dios * a vivir con los malvados.
83:12 Porque el Señor es sol y escudo, * Él da la gracia y la gloria;
83:13 El Señor no niega sus bienes a los de conducta intachable. * ¡Señor de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en ti!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No es este lugar, sino la casa de Dios y la puerta del cielo.
Ant. Vidit Jacob scalam, * súmmitas ejus cælos tangébat, et descendéntes Angelos, et dixit: Vere locus iste sanctus est.
Psalmus 86 [5]
86:1 Fundaménta ejus in móntibus sanctis: * díligit Dóminus portas Sion super ómnia tabernácula Jacob.
86:3 Gloriósa dicta sunt de te, * cívitas Dei.
86:4 Memor ero Rahab, et Babylónis * sciéntium me.
86:4 Ecce, alienígenæ, et Tyrus, et pópulus Æthíopum, * hi fuérunt illic.
86:5 Numquid Sion dicet: Homo, et homo natus est in ea: * et ipse fundávit eam Altíssimus?
86:6 Dóminus narrábit in scriptúris populórum, et príncipum: * horum, qui fuérunt in ea.
86:7 Sicut lætántium ómnium * habitátio est in te.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Vidit Jacob scalam, súmmitas ejus cælos tangébat, et descendéntes Angelos, et dixit: Vere locus iste sanctus est.
Ant. Vio Jacob una escala,* cuya cima tocaba los cielos, y a los Ángeles que descendían, y dijo: Verdaderamente este lugar es santo.
Salmo 86 [5]
86:1 Él la ha cimentado sobre el monte santo; * y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob.
86:3 ¡Qué pregón tan glorioso para ti, * ciudad de Dios!
86:4 «Contaré a Egipto y a Babilonia * entre mis fieles;
86:4 Filisteos, tirios y etíopes * han nacido allí».
86:5 Se dirá de Sión: «Uno por uno todos han nacido en ella; * el Altísimo en persona la ha fundado».
86:6 El Señor escribirá en el registro de los pueblos: * «Éste ha nacido allí».
86:7 Y cantarán mientras danzan: * «Todas mis fuentes están en ti».
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vio Jacob una escala, cuya cima tocaba los cielos, y a los Ángeles que descendían, y dijo: Verdaderamente este lugar es santo.
Ant. Eréxit Jacob * lápidem in títulum, fundens óleum désuper.
Psalmus 87 [6]
87:2 Dómine, Deus salútis meæ: * in die clamávi, et nocte coram te.
87:3 Intret in conspéctu tuo orátio mea: * inclína aurem tuam ad precem meam:
87:4 Quia repléta est malis ánima mea: * et vita mea inférno appropinquávit.
87:5 Æstimátus sum cum descendéntibus in lacum: * factus sum sicut homo sine adjutório, inter mórtuos liber.
87:6 Sicut vulneráti dormiéntes in sepúlcris, quorum non es memor ámplius: * et ipsi de manu tua repúlsi sunt.
87:7 Posuérunt me in lacu inferióri: * in tenebrósis, et in umbra mortis.
87:8 Super me confirmátus est furor tuus: * et omnes fluctus tuos induxísti super me.
87:9 Longe fecísti notos meos a me: * posuérunt me abominatiónem sibi.
87:9 Tráditus sum, et non egrediébar: * óculi mei languérunt præ inópia.
87:10 Clamávi ad te, Dómine, tota die: * expándi ad te manus meas.
87:11 Numquid mórtuis fácies mirabília: * aut médici suscitábunt, et confitebúntur tibi?
87:12 Numquid narrábit áliquis in sepúlcro misericórdiam tuam, * et veritátem tuam in perditióne?
87:13 Numquid cognoscéntur in ténebris mirabília tua, * et justítia tua in terra obliviónis?
87:14 Et ego ad te, Dómine, clamávi: * et mane orátio mea prævéniet te.
87:15 Ut quid, Dómine, repéllis oratiónem meam: * avértis fáciem tuam a me?
87:16 Pauper sum ego, et in labóribus a juventúte mea: * exaltátus autem, humiliátus sum et conturbátus.
87:17 In me transiérunt iræ tuæ: * et terróres tui conturbavérunt me.
87:18 Circumdedérunt me sicut aqua tota die: * circumdedérunt me simul.
87:19 Elongásti a me amícum et próximum: * et notos meos a miséria.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Eréxit Jacob lápidem in títulum, fundens óleum désuper.
Ant. Jacob erigió * una piedra en monumento, derramando óleo sobre ella.
Salmo 87 [6]
87:2 Señor, Dios mío, * de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia;
87:3 Llegue hasta ti mi súplica, * inclina tu oído a mi clamor.
87:4 Porque mi alma está colmada de desdichas, * y mi vida está al borde del abismo;
87:5 Ya me cuentan con los que bajan a la fosa, * soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos,
87:6 Como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, * porque fueron arrancados de tu mano.
87:7 Me has colocado en lo hondo de la fosa, * en las tinieblas del fondo;
87:8 Tú cólera pesa sobre mí, * me echas encima todas tus olas.
87:9 Has alejado de mí a mis conocidos, * me has hecho repugnante para ellos:
87:9 Encerrado, no puedo salir, * y los ojos se me nublan de pesar.
87:10 Todo el día te estoy invocando, * tendiendo las manos hacia ti.
87:11 ¿Harás Tú maravillas por los muertos? * ¿Se alzarán las sombras para darte gracias?
87:12 ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, * o tu fidelidad en el reino de la muerte?
87:13 ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, * o tu justicia en el país del olvido?
87:14 Pero yo te pido auxilio, * por la mañana irá a tu encuentro mi súplica.
87:15 ¿Por qué, Señor, me rechazas, * y me escondes tu rostro?
87:16 Desde niño fui desgraciado y enfermo, * me doblo bajo el peso de tus terrores,
87:17 Pasó sobre mí tu incendio, * tus espantos me han consumido:
87:18 Me rodean como las aguas todo el día, * me envuelven todos a una;
87:19 Alejaste de mí amigos y compañeros: * mi compañía son las tinieblas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Jacob erigió una piedra en monumento, derramando óleo sobre ella.
V. Domus mea.
R. Domus oratiónis vocábitur.
V. Mi casa,
R. Será llamada casa de oración.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Ritus, quos in consecrándis ecclésiis et altáribus Romána servat Ecclésia, beátus Silvéster Papa primus instítuit. Nam, etsi jam ab Apostolórum témpore loca fuérunt Deo dicáta, quæ a quibúsdam oratória, ab áliis ecclésiæ dicebántur, ubi colléctæ fiébant per unam sábbati, et christiánus pópulus oráre, Dei verbum audíre et Eucharístiam súmere sólitus erat; non tamen illa ádeo solémni ritu consecrabántur, nec in eis adhuc in titúlum eréctum erat altáre, quod chrísmate delibútum, Dómini nostri Jesu Christi, qui altáre, hóstia et sacérdos noster est, figúram exprímeret.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Orántibus in loco isto,
* Dimítte peccáta pópuli tui, Deus, et osténde eis viam bonam per quam ámbulent, et da glóriam in loco isto.
V. Qui regis Israël inténde, qui dedúcis velut ovem Joseph, qui sedes super Chérubim.
R. Dimítte peccáta pópuli tui, Deus, et osténde eis viam bonam per quam ámbulent, et da glóriam in loco isto.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Los ritos de la Iglesia en la consagración de los templos y de los altares, fueron instituidos por el Papa S. Silvestre I. Aunque desde el tiempo de los Apóstoles existían lugares consagrados a Dios, llamados ora oratorios, ora iglesias, en donde el pueblo cristiano se reunía los domingos, para orar, escuchar la palabra divina y recibir la Eucaristía, aquellos lugares no eran consagrados con tanta solemnidad, ni aun había en ellos altar erigido en título y ungido con el santo crisma para representar a Jesucristo, el cual es nuestro verdadero altar, nuestra verdadera hostia y nuestro verdadero sacerdote.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Al orar tus servidores en este lugar,
* Perdona, oh Dios, los pecados de tu pueblo, y muéstrales el buen camino por el cual anden, y glorifica este lugar.
V. Atiende Tú que gobiernas a Israel, Tú que guías como a una oveja a José, Tú que estás sentado sobre los Querubines.
R. Perdona, oh Dios, los pecados de tu pueblo, y muéstrales el buen camino por el cual anden, y glorifica este lugar.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Sed, ubi Constantínus imperátor per baptísmi sacraméntum sanitátem salutémque consecútus est, tum primum lege ab eo láta concéssum est toto orbe terrárum, Christiáni ut ecclésias ædificárent; quos ille, non solum edícto, sed étiam exémplo ad sacram ædificatiónem est cohortátus. Nam, et in suo Lateranénsi palátio ecclésiam Salvatóri dedicávit, et ei continéntem basílicam nómine sancti Joánnis Baptístæ cóndidit, eo loco quo ipse, baptizátus a sancto Silvéstro, ab infidelitátis lepra mundátus est; quam idem Póntifex consecrávit quinto idus novémbris. Cujus consecratiónis memória celebrátur hódierno die, quo primum Romæ públice ecclésia consecráta est, et imágo Salvatóris, in paríete depícta, pópulo Románo appáruit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. O quam metuéndus est locus iste:
* Vere non est hic áliud nisi domus Dei et porta cæli.
V. Hæc est domus Dómini firmiter ædificáta, bene fundáta est supra firmam petram.
R. Vere non est hic áliud nisi domus Dei et porta cæli.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Cuando el emperador Constantino consiguió por el bautismo la salud de alma y cuerpo, muy pronto promulgó una ley que facultaba por primera vez a los cristianos para edificar iglesias en cualquier parte. Y les estimuló a la edificación de estos lugares sagrados no sólo con su edicto sino con su ejemplo. Pues dedicó una iglesia al Salvador en su palacio de Letrán, y edificó junto a ella una basílica dedicada a San Juan Bautista en el mismo lugar en que, con el bautismo, que le administró San Silvestre, fue curado de la lepra de la infidelidad. El mismo Papa consagró aquella basílica, el día quinto anterior a los idus de noviembre. De esta consagración se celebra hoy memoria, por ser éste el día en que por vez primera se consagró en Roma públicamente una iglesia y apareció ante el pueblo romano la imagen del Salvador pintada en el muro.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. ¡Oh cuán digno de ser temido es este lugar!
* Verdaderamente no es más que la casa de Dios y la puerta del cielo,
V. Esta es la casa del Señor edificada firmemente; verdaderamente no hay aquí sino la casa de Dios y la puerta del cielo.
R. Verdaderamente no es más que la casa de Dios y la puerta del cielo.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Quod, si beátus Silvéster póstea in consecratióne altáris Príncipis Apostolórum decrévit ut deínceps nisi ex lápide altária non ædificaréntur; tamen basílicæ Lateranénsis altáre fuit e ligno eréctum. Quod mirum non est; nam, cum a sancto Petro usque ad Silvéstrum, propter persecutiónes, Pontífices certo loco consístere non possent, quocúmque eos necéssitas compulísset, sive in cryptas, sive in cœmetéria, sive in ædes piórum, super illo altári lígneo ad arcæ similitúdinem cóncavo, sacra faciébant. Quo altári sanctus Silvéster, réddita Ecclésiæ pace, honóris causa Príncipis Apostolórum, qui in illo sacrificásse dícitur, et reliquórum Pontíficum, qui usque ad id tempus ad mystéria conficiénda eo usi fúerant, in Lateranénsi prima ecclésia collocáto, sancívit ne quisquam in eo, præter Románum Pontíficem, Missam deínceps celebráret. Eándem ecclésiam incéndiis, vastatiónibus, terræ ínsuper mótibus disjéctam eversámque, ac sédula summórum Pontíficum cura reparátam, nova póstmodum molitióne restitútam, Benedíctus décimus tértius, Póntifex máximus, órdinis Prædicatórum, die vigésima octáva aprílis anni millésimi septingentésimi vigésimi sexti, ritu solémni consecrávit, ejúsque celebritátis memóriam hac die recoléndam státuit. Quod autem Pius nonus perficiéndum censúerat, Leo décimus tértius cellam máximam, vetustáte fatiscéntem, ingénti molitióne producéndam laxandámque curávit; vetus musívum, multis jam ántea pártibus instaurátum, ad antíquum exémplar restítui et in novam ábsidem, ópere cultúque magnífico exornátam, transférri; aulam transvérsam, laqueári et contignatióne reféctis, expolíri jussit, anno millésimo octingentésimo octuagésimo quarto; sacrário, æde canonicórum, perpetuáque ad baptistérium Constantiniánum pórticu adjéctis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Mane surgens Jacob, erigébat lápidem in títulum, fundens óleum désuper; votum vovit Dómino:
* Vere locus iste sanctus est, et ego nesciébam.
V. Cumque evigilásset Jacob de somno, ait.
R. Vere locus iste sanctus est, et ego nesciébam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Vere locus iste sanctus est, et ego nesciébam.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
San Silvestre decretó más tarde, al consagrar el altar de San Pedro, que todos los altares que en lo sucesivo se consagraran habían de ser de piedra, a pesar de lo cual el de la basílica de Letrán es de madera. Pero no debe extrañarnos; porque, no pudiendo los Papas, desde San Pedro hasta San Silvestre, a causa de las persecuciones, residir en un lugar fijo, en dondequiera la necesidad les llevara, ya en las criptas, ya en los cementerios, ya en las casas de los fieles devotos, ofrecían el sacrificio sobre este altar de madera, que era hueco, en forma de arca. Pero una vez devuelta la paz a la Iglesia, San Silvestre lo colocó en el primer templo, que fue el de Letrán, y, en honor de S. Pedro, del cual se dice que celebró el Santo Sacrificio en este altar, como también de los demás papas que hasta entonces lo usaron para la celebración de los Misterios, dispuso que nadie más que el Papa celebrara en él la Misa. La basílica del Salvador, perjudicada por los incendios, saqueos y terremotos, fue restaurada y después reedificada por los papas. El 28 de abril de 1726, el Papa Benedicto XIII, de la Orden de los Predicadores, la consagró solemnemente y decidió que en dicho día se conmemorase esta dedicación. De acuerdo con lo proyectado por Pío IX, León XIII hizo ejecutar obras para alargar y ensanchar el coro del altar mayor, que iba hundiéndose por los años. Dio orden de restaurar según los antiguos dibujos, los mosaicos, ya reparados en muchos lugares, y de transportarlos a la nueva ábside, magníficamente construida y decorada; dispuso también que se terminara la ornamentación del transepto y que se reparara el artesonado del techo; y en el año 1884 el mismo Pontífice mandó añadirle no sólo la sacristía, sino también la residencia de los canónigos y una galería contigua que conduce al baptisterio de Constantino.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Jacob, levantándose de mañana, erigía una piedra como monumento, derramando óleo sobre ella, y hacía una promesa al Señor:
* Verdaderamente este lugar es santo, y yo lo ignoraba.
V. Despertando Jacob del sueño, dijo.
R. Verdaderamente este lugar es santo, y yo lo ignoraba.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Verdaderamente este lugar es santo, y yo lo ignoraba.
Nocturn III.
Ant. Qui hábitat * in adjutório Altíssimi, in protectióne Dei cæli commorábitur.
Psalmus 90 [7]
90:1 Qui hábitat in adjutório Altíssimi, in protectióne Dei cæli commorábitur.
90:2 Dicet Dómino: Suscéptor meus es tu, et refúgium meum: * Deus meus sperábo in eum.
90:3 Quóniam ipse liberávit me de láqueo venántium, * et a verbo áspero.
90:4 Scápulis suis obumbrábit tibi: * et sub pennis ejus sperábis.
90:5 Scuto circúmdabit te véritas ejus: * non timébis a timóre noctúrno,
90:6 A sagítta volánte in die, a negótio perambulánte in ténebris: * ab incúrsu, et dæmónio meridiáno.
90:7 Cadent a látere tuo mille, et decem míllia a dextris tuis: * ad te autem non appropinquábit.
90:8 Verúmtamen óculis tuis considerábis: * et retributiónem peccatórum vidébis.
90:9 Quóniam tu es, Dómine, spes mea: * Altíssimum posuísti refúgium tuum.
90:10 Non accédet ad te malum: * et flagéllum non appropinquábit tabernáculo tuo.
90:11 Quóniam Ángelis suis mandávit de te: * ut custódiant te in ómnibus viis tuis.
90:12 In mánibus portábunt te: * ne forte offéndas ad lápidem pedem tuum.
90:13 Super áspidem, et basilíscum ambulábis: * et conculcábis leónem et dracónem.
90:14 Quóniam in me sperávit, liberábo eum: * prótegam eum, quóniam cognóvit nomen meum.
90:15 Clamábit ad me, et ego exáudiam eum: * cum ipso sum in tribulatióne: erípiam eum et glorificábo eum.
90:16 Longitúdine diérum replébo eum: * et osténdam illi salutáre meum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Qui hábitat in adjutório Altíssimi, in protectióne Dei cæli commorábitur.
Nocturn III.
Ant. El que se acoge * al asilo del Altísimo, descansará siempre bajo la protección del Dios del cielo.
Salmo 90 [7]
90:1 Tú que habitas al Amparo del Altísimo, * que vives a la sombra del Omnipotente,
90:2 Di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, * Dios mío, confío en Ti».
90:3 Él te librará de la red del cazador, * de la peste funesta.
90:4 Te cubrirá con sus plumas, * bajo sus alas te refugiarás:
90:5 Su brazo es escudo y armadura. * No temerás el espanto nocturno,
90:6 Ni la flecha que vuela de día, ni la peste que se desliza en las tinieblas, * ni la epidemia que devasta a mediodía.
90:7 Caerán a tu izquierda mil, diez mil a tu derecha; * a ti no te alcanzará.
90:8 Nada más mirar con tus ojos, * verás la paga de los malvados,
90:9 Porque hiciste del Señor tu refugio, * tomaste al Altísimo por defensa.
90:10 No se te acercará la desgracia, * ni la plaga llegará hasta tu tienda,
90:11 Porque a sus ángeles ha dado órdenes * para que te guarden en tus caminos;
90:12 Te llevarán en sus palmas, * para que tu pie no tropiece en la piedra;
90:13 Caminarás sobre áspides y víboras, * pisotearás leones y dragones.
90:14 «Se puso junto a mí: * lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre,
90:15 Me invocará y lo escucharé. * Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré,
90:16 Lo saciaré de largos días * y le haré ver mi salvación».
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El que se acoge al asilo del Altísimo, descansará siempre bajo la protección del Dios del cielo.
Ant. Templum Dómini * sanctum est, Dei structúra est, Dei ædificátio est.
Psalmus 95 [8]
95:1 Cantáte Dómino cánticum novum: * cantáte Dómino, omnis terra.
95:2 Cantáte Dómino, et benedícite nómini ejus: * annuntiáte de die in diem salutáre ejus.
95:3 Annuntiáte inter gentes glóriam ejus, * in ómnibus pópulis mirabília ejus.
95:4 Quóniam magnus Dóminus, et laudábilis nimis: * terríbilis est super omnes deos.
95:5 Quóniam omnes dii géntium dæmónia: * Dóminus autem cælos fecit.
95:6 Conféssio, et pulchritúdo in conspéctu ejus: * sanctimónia et magnificéntia in sanctificatióne ejus.
95:7 Afférte Dómino, pátriæ géntium, afférte Dómino glóriam et honórem: * afférte Dómino glóriam nómini ejus.
95:8 Tóllite hóstias, et introíte in átria ejus: * adoráte Dóminum in átrio sancto ejus.
95:9 Commoveátur a fácie ejus univérsa terra: * dícite in géntibus quia Dóminus regnávit.
95:10 Étenim corréxit orbem terræ qui non commovébitur: * judicábit pópulos in æquitáte.
95:11 Læténtur cæli, et exsúltet terra: commoveátur mare, et plenitúdo ejus: * gaudébunt campi, et ómnia quæ in eis sunt.
95:12 Tunc exsultábunt ómnia ligna silvárum a fácie Dómini, quia venit: * quóniam venit judicáre terram.
95:13 Judicábit orbem terræ in æquitáte, * et pópulos in veritáte sua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Templum Dómini sanctum est, Dei structúra est, Dei ædificátio est.
Ant. El templo del Señor * es santo, es obra de Dios, es construcción de Dios.
Salmo 95 [8]
95:1 Cantad al Señor un cántico nuevo, * cantad al Señor, toda la tierra;
95:2 Cantad al Señor, bendecid su nombre, * proclamad día tras día su victoria.
95:3 Contad a los pueblos su gloria, * sus maravillas a todas las naciones;
95:4 Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, * más temible que todos los dioses.
95:5 Pues los dioses de los gentiles son apariencia, * mientras que el Señor ha hecho el cielo;
95:6 Honor y majestad lo preceden, * fuerza y esplendor están en su templo.
95:7 Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, * aclamad la gloria del nombre del Señor,
95:8 Entrad en sus atrios trayéndole ofrendas. * Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
95:9 Tiemble en su presencia la tierra toda; * decid a los pueblos: «el Señor es rey,
95:10 Él afianzó el orbe, y no se moverá; * Él gobierna a los pueblos rectamente».
95:11 Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; * vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
95:12 Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, * ya llega a regir la tierra:
95:13 Regirá el orbe con justicia * y los pueblos con fidelidad.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El templo del Señor es santo, es obra de Dios, es construcción de Dios.
Ant. Benedícta * glória Dómini, de loco sáncto suo, allelúja.
Psalmus 98 [9]
98:1 Dóminus regnávit, irascántur pópuli: * qui sedet super Chérubim, moveátur terra.
98:2 Dóminus in Sion magnus: * et excélsus super omnes pópulos.
98:3 Confiteántur nómini tuo magno: quóniam terríbile, et sanctum est: * et honor regis judícium díligit.
98:4 Tu parásti directiónes: * judícium et justítiam in Jacob tu fecísti.
98:5 Exaltáte Dóminum, Deum nostrum, et adoráte scabéllum pedum ejus: * quóniam sanctum est.
98:6 Móyses et Aaron in sacerdótibus ejus: * et Sámuel inter eos, qui ínvocant nomen ejus:
98:6 Invocábant Dóminum, et ipse exaudiébat eos: * in colúmna nubis loquebátur ad eos.
98:7 Custodiébant testimónia ejus, * et præcéptum quod dedit illis.
98:8 Dómine, Deus noster, tu exaudiébas eos: * Deus, tu propítius fuísti eis, et ulcíscens in omnes adinventiónes eórum.
98:9 Exaltáte Dóminum, Deum nostrum, et adoráte in monte sancto ejus: * quóniam sanctus Dóminus, Deus noster.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Benedícta glória Dómini, de loco sáncto suo, allelúja.
Ant. Bendita * sea la gloria del Señor, en su lugar santo.
Salmo 98 [9]
98:1 El Señor reina, tiemblen las naciones; * sentado sobre querubines, vacile la tierra.
98:2 El Señor es grande en Sión, * encumbrado sobre todos los pueblos.
98:3 Reconozcan tu nombre, grande y terrible: Él es santo. * Reinas con poder y amas la justicia,
98:4 Tú has establecido la rectitud; * Tú administras la justicia y el derecho, Tú actúas en Jacob.
98:5 Ensalzad al Señor, Dios nuestro, postraos ante el estrado de sus pies: * Él es santo.
98:6 Moisés y Aarón con sus sacerdotes, * Samuel con los que invocan su nombre,
98:6 Invocaban al Señor, y Él respondía. * Dios les hablaba desde la columna de nube;
98:7 Oyeron sus mandatos * y la ley que les dio.
98:8 Señor, Dios nuestro, Tú les respondías, * Tú eras para ellos un Dios de perdón, y un Dios vengador de sus maldades.
98:9 Ensalzad al Señor, Dios nuestro; postraos ante su monte santo: * Santo es el Señor nuestro Dios.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Bendita sea la gloria del Señor, en su lugar santo.
V. Hæc est domus Dómini fírmiter ædificáta.
R. Bene fundáta est supra firmam petram.
V. Esta es la casa del Señor firmemente edificada.
R. Está bien asentada sobre la piedra firme.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 19:1-10
In illo témpore: Ingréssus Jesus perambulábat Jéricho. Et ecce vir nómine Zachǽus: et hic princeps erat publicanórum, et ipse dives. Et réliqua.

Homilía sancti Ambrósii Epíscopi
Lib. 8 in Luc., prope finem
Zachǽus, statúra pusíllus, hoc est, nulla nobilitátis ingénitæ dignitáte sublímis, éxiguus méritis sicut pópulus natiónum, audíto Dómini Salvatóris advéntu, quem sui non recéperant, vidére cupiébat. Sed nemo fácile Jesum videt; nemo potest Jesum vidére constitútus in terra. Et, quia non prophétas, non legem habébat, tamquam formæ grátiam naturális, ascéndit in sycómorum, vanitátem scílicet Judæórum vestígio suo próterens, erráta quoque córrigens superióris ætátis. Et ídeo Jesum in interióris domus recépit hospítio.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Domus mea, domus oratiónis vocábitur, dicit Dóminus: in ea omnis qui petit, áccipit; et qui quærit, ínvenit;
* Et pulsánti aperiétur.
V. Pétite, et accipiétis; quǽrite, et inveniétis.
R. Et pulsánti aperiétur.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
Lc 19, 1-10
En aquel tiempo: Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad. Había allí un hombre muy rico llamado Zaqueo, jefe de los publicanos. Y lo que sigue.

Homilía de San Ambrosio, Obispo
Libro 8 sobre San Lucas, cerca del fin.
Habiendo oído hablar Zaqueo (hombre de baja estatura, esto es, de baja alcurnia y de pocos méritos como lo era el pueblo gentil) del advenimiento del divino Salvador, al cual los suyos no habían recibido, tenía grandes deseos de verle. Pero nadie ve fácilmente a Jesús; nadie que permanezca en la tierra puede ver a Jesús. Y por lo mismo que no podía apoyarse ni en los profetas ni en la ley; es decir, careciendo de toda gracia natural, sube a un sicómoro, como hollando con sus pies la vanidad de los judíos y corrigiendo los errores de su vida pasada. Y por lo mismo recibió a Jesús en lo interior de su morada.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Mi casa será llamada la casa de oración, dice el Señor; en ella todo aquel que pide, recibe, y el que busca, halla;
* Y al que llama le abren,
V. Pedid, y recibiréis; buscad, y hallaréis.
R. Y al que llama le abren.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Divínum auxílium máneat semper nobíscum. Amen.

Lectio 8
Et bene ascéndit in árborem, ut arbor bona bonos fructus fáceret, ac, naturáli excísus oleástro et contra natúram insértus in bonam olívam, fructum posset legis afférre. Radix enim sancta, etsi rami inútiles. Quorum infructuósam glóriam plebs géntium, fide resurrectiónis, quasi quadam córporis elevatióne, transcéndit. Zachǽus ergo in sycómoro, cæcus in via: quorum álterum Dóminus miseratúrus exspéctat, álterum mansiónis suæ claritáte nobílitat; álterum sanatúrus intérrogat, apud álterum se, non invitátus, invítat. Sciébat enim úberem hospítii sui esse mercédem. Sed tamen, etsi nondum vocem invitántis audíerat, jam víderat afféctum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Lápides pretiósi omnes muri tui,
* Et turres Jerúsalem gemmis ædificabúntur.
V. Portæ Jerúsalem ex sapphíro et smarágdo ædificabúntur, et ex lápide pretióso omnis circúitus muri ejus.
R. Et turres Jerúsalem gemmis ædificabúntur.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et turres Jerúsalem gemmis ædificabúntur.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la ayuda de Dios nos acompañe siempre. Amén.

Lectura 8
Hizo bien subiendo a un árbol, porque él debía convertirse en un árbol bueno que llevara buenos frutos, y arrancado de un acebuche para ser injertado contra su naturaleza en un buen olivo debía llevar el fruto de la ley. Porque la ley entre los judíos era una raíz santa, pero tenía ramas inútiles; su gloria era vana, y el pueblo gentil se elevó sobre ellos por su fe en la resurrección, como por una cierta elevación corporal. Zaqueo, pues, estaba sobre el sicómoro y el ciego al borde del camino; el Señor espera a uno de ellos para usar de misericordia con él; al otro le ennoblece y le honra hospedándose en su casa; pregunta a uno para curarle y se invita Él mismo en casa del otro sin que éste le invitase. Sabía cuán abundante sería la recompensa que daría a su hospitalidad, y si no había oído la voz de Zaqueo invitándole, había visto ya los sentimientos de su corazón.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Todos tus muros son de piedras preciosas,
* Y las torres de Jerusalén serán edificadas con perlas.
V. Las puertas de Jerusalén serán construidas con zafiros y esmeraldas y con piedras preciosas todos los alrededores de sus muros.
R. Y las torres de Jerusalén serán edificadas con perlas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Y las torres de Jerusalén serán edificadas con perlas.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Commemoratio S. Theodori
Theodorus, miles christianus, Maximiáno imperatóre, quod idolórum fanum incendísset, comprehénsus, cum a præfecto legiónis pœna ei remitterétur, si pœnitens facti christianam fidem exsecrarétur, constanter in fidei confessióne perseverans, missus est in carcerem. Ubi, úngulis excarnificatus, dum costæ nudaréntur, lætus canebat: Benedícam Dóminum in omni témpore. Quare, in ardentem rogum injéctus, in oratióne et divinis laudibus ánimam Christo réddidit, quinto Idus Novembris. Cujus corpus Eusebia matrona, síndone involutum, sepelívit in suo prædio.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Conmemoración de S. Teodoro
Teodoro fue soldado cristiano en el reinado de Maximiano; fue detenido por haber incendiado un templo de los ídolos. El prefecto de la legión prometió que no le castigaría si apostataba de la fe cristiana; pero Teodoro fue inquebrantable en la confesión de su fe. Encerrado en la prisión, donde el verdugo le desgarró las carnes con uñas de hierro hasta verse las costillas, el Mártir cantaba alegre: Bendeciré al Señor en todo tiempo. Por esto fue arrojado en una hoguera, y allí, rogando y alabando a Dios, entregó su alma a Cristo el quinto día antes de los idus de noviembre. Eusebia envolvió el cuerpo del mártir con una sábana y lo sepultó en sus dominios.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus
Deus, qui nobis per síngulos annos hujus sancti templi tui consecratiónis réparas diem, et sacris semper mystériis repræséntas incólumes: exáudi preces pópuli tui, et præsta; ut quisquis hoc templum benefícia petitúrus ingréditur, cuncta se impetrásse lætétur.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.

Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Oh Dios, que cada año renuevas el día de la consagración de este tu santo templo, y representas siempre incólumes los sagrados misterios: escucha propicio las súplicas de tu pueblo, y concede al que viniere a pedirte beneficios a este santo templo, que su alma se llene de gozo al ver cumplidos sus deseos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.

Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.

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