Feria Quarta infra Hebdomadam XIX post Octavam Pentecostes IV. Octobris ~ Ferial


Ad Primam    10-23-2019

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Hymnus
Jam lucis orto sídere,
Deum precémur súpplices,
Ut in diúrnis áctibus
Nos servet a nocéntibus.

Linguam refrénans témperet,
Ne litis horror ínsonet:
Visum fovéndo cóntegat,
Ne vanitátes háuriat.

Sint pura cordis íntima,
Absístat et vecórdia;
Carnis terat supérbiam
Potus cibíque párcitas.

Ut, cum dies abscésserit,
Noctémque sors redúxerit,
Mundi per abstinéntiam
Ipsi canámus glóriam.

Deo Patri sit glória,
Ejúsque soli Fílio,
Cum Spíritu Paráclito,
Nunc et per omne sǽculum.
Amen.
Himno
Aparecido ya el astro del día,
roguemos a Dios, suplicantes,
que en las acciones de esta jornada
nos preserve de todo daño.

Que refrene y modere nuestra lengua
para librarnos del horror de las discordias;
que guarde como con un velo nuestros ojos
para que no beban en las aguas de la vanidad.

Puro sea lo íntimo del corazón
y libre de cuanto envilece;
que la parsimonia del manjar y de la bebida
quebrante la soberbia de la carne.

Para que cuando termine la jornada
y el curso del tiempo nos conduzca de nuevo a la noche,
conservando la pureza mediante la abstinencia,
cantemos la gloria del Señor.

A Dios Padre sea la gloria,
y al Hijo su Unigénito,
juntamente con el Espíritu Paráclito,
ahora y por todos los siglos.
Amén.
Psalmi {ex Psalterio secundum diem}
Ant. Beáti
Psalmus 53 [1]
53:3 Deus, in nómine tuo salvum me fac: * et in virtúte tua júdica me.
53:4 Deus, exáudi oratiónem meam: * áuribus pércipe verba oris mei.
53:5 Quóniam aliéni insurrexérunt advérsum me, et fortes quæsiérunt ánimam meam: * et non proposuérunt Deum ante conspéctum suum.
53:6 Ecce enim, Deus ádjuvat me: * et Dóminus suscéptor est ánimæ meæ.
53:7 Avérte mala inimícis meis: * et in veritáte tua dispérde illos.
53:8 Voluntárie sacrificábo tibi, * et confitébor nómini tuo, Dómine: quóniam bonum est:
53:9 Quóniam ex omni tribulatióne eripuísti me: * et super inimícos meos despéxit óculus meus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmos {del Salterio del día correspondiente}
Ant. Bienaventurados
Salmo 53 [1]
53:3 Oh Dios, sálvame por tu nombre, * sal por mí con tu poder.
53:4 Oh Dios, escucha mi súplica, * atiende a mis palabras;
53:5 Porque unos insolentes se alzan contra mí, y hombres violentos me persiguen a muerte, * sin tener presente a Dios.
53:6 Pero Dios es mi auxilio, * el Señor sostiene mi vida.
53:7 Devuelve Tú su maldad a mis contrarios * y destrúyelos, por tu lealtad.
53:8 Te ofreceré un sacrificio voluntario, * dando gracias a tu nombre, que es bueno;
53:9 Porque me libraste del peligro, * y he visto la derrota de mis enemigos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 25 [2]
25:1 Júdica me, Dómine, quóniam ego in innocéntia mea ingréssus sum: * et in Dómino sperans non infirmábor.
25:2 Proba me, Dómine, et tenta me: * ure renes meos et cor meum.
25:3 Quóniam misericórdia tua ante óculos meos est: * et complácui in veritáte tua.
25:4 Non sedi cum concílio vanitátis: * et cum iníqua geréntibus non introíbo.
25:5 Odívi ecclésiam malignántium: * et cum ímpiis non sedébo.
25:6 Lavábo inter innocéntes manus meas: * et circúmdabo altáre tuum, Dómine:
25:7 Ut áudiam vocem laudis, * et enárrem univérsa mirabília tua.
25:8 Dómine, diléxi decórem domus tuæ, * et locum habitatiónis glóriæ tuæ.
25:9 Ne perdas cum ímpiis, Deus, ánimam meam, * et cum viris sánguinum vitam meam:
25:10 In quorum mánibus iniquitátes sunt: * déxtera eórum repléta est munéribus.
25:11 Ego autem in innocéntia mea ingréssus sum: * rédime me, et miserére mei.
25:12 Pes meus stetit in dirécto: * in ecclésiis benedícam te, Dómine.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmo 25 [2]
25:1 Hazme justicia, Señor, que camino en la inocencia; * confiando en el Señor no me he desviado.
25:2 Examíname, Señor, ponme a prueba, * sondea mis entrañas y mi corazón,
25:3 Porque tengo ante los ojos tu bondad, * y camino en tu verdad.
25:4 No me siento con gente falsa, * no me junto con mentirosos;
25:5 Detesto las bandas de malhechores, * no tomo asiento con los impíos.
25:6 Lavo en la inocencia mis manos, * y rodeo tu altar, Señor,
25:7 Proclamando tu alabanza, * enumerando tus maravillas.
25:8 Señor, yo amo la belleza de tu casa, * el lugar donde reside tu gloria.
25:9 No arrebates mi alma con los pecadores, * ni mi vida con los sanguinarios,
25:10 Que en su izquierda llevan infamias, * y su derecha está llena de sobornos.
25:11 Yo, en cambio, camino en la integridad; * sálvame, ten misericordia de mí.
25:12 Mi pie se mantiene en el camino llano; * en la asamblea bendeciré al Señor.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 118(1-16) [3]
118:1 (Aleph) Beáti immaculáti in via: * qui ámbulant in lege Dómini.
118:2 Beáti, qui scrutántur testimónia ejus: * in toto corde exquírunt eum.
118:3 Non enim qui operántur iniquitátem, * in viis ejus ambulavérunt.
118:4 Tu mandásti * mandáta tua custodíri nimis.
118:5 Útinam dirigántur viæ meæ, * ad custodiéndas justificatiónes tuas!
118:6 Tunc non confúndar, * cum perspéxero in ómnibus mandátis tuis.
118:7 Confitébor tibi in directióne cordis: * in eo quod dídici judícia justítiæ tuæ.
118:8 Justificatiónes tuas custódiam: * non me derelínquas usquequáque.
118:9 (Beth) In quo córrigit adolescéntior viam suam? * In custodiéndo sermónes tuos.
118:10 In toto corde meo exquisívi te: * ne repéllas me a mandátis tuis.
118:11 In corde meo abscóndi elóquia tua: * ut non peccem tibi.
118:12 Benedíctus es, Dómine: * doce me justificatiónes tuas.
118:13 In lábiis meis, * pronuntiávi ómnia judícia oris tui.
118:14 In via testimoniórum tuórum delectátus sum, * sicut in ómnibus divítiis.
118:15 In mandátis tuis exercébor: * et considerábo vias tuas.
118:16 In justificatiónibus tuis meditábor: * non oblivíscar sermónes tuos.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmo 118(1-16) [3]
118:1 (Aleph) Dichoso el que, con vida intachable, * camina en la voluntad del Señor.
118:2 Dichoso el que, guardando sus preceptos, * lo busca de todo corazón.
118:3 El que, sin cometer iniquidad, * anda por sus senderos.
118:4 Tú promulgas tus decretos * para que se observen exactamente.
118:5 Ojalá esté firme mi camino, * para cumplir tus consignas.
118:6 Entonces no sentiré vergüenza * al mirar tus mandatos.
118:7 Te alabaré con sincero corazón * cuando aprenda tus justos mandamientos.
118:8 Quiero guardar tus leyes exactamente, * Tú, no me abandones.
118:9 (Beth) ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? * Cumpliendo tus palabras.
118:10 Te busco de todo corazón, * no consientas que me desvíe de tus mandamientos.
118:11 En mi corazón escondo tus consignas, * así no pecaré contra ti.
118:12 Bendito eres, Señor, * enséñame tus leyes.
118:13 Mis labios van enumerando * los mandamientos de tu boca.
118:14 Mi alegría es el camino de tus preceptos, * más que todas las riquezas.
118:15 Medito tus decretos, * y me fijo en tus sendas.
118:16 Tu voluntad es mi delicia, * no olvidaré tus palabras.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 118(17-32) [4]
118:17 (Ghimel) Retríbue servo tuo, vivífica me: * et custódiam sermónes tuos:
118:18 Revéla óculos meos: * et considerábo mirabília de lege tua.
118:19 Íncola ego sum in terra: * non abscóndas a me mandáta tua.
118:20 Concupívit ánima mea desideráre justificatiónes tuas, * in omni témpore.
118:21 Increpásti supérbos: * maledícti qui declínant a mandátis tuis.
118:22 Aufer a me oppróbrium, et contémptum: * quia testimónia tua exquisívi.
118:23 Étenim sedérunt príncipes, et advérsum me loquebántur: * servus autem tuus exercebátur in justificatiónibus tuis.
118:24 Nam et testimónia tua meditátio mea est: * et consílium meum justificatiónes tuæ.
118:25 (Daleth) Adhǽsit paviménto ánima mea: * vivífica me secúndum verbum tuum.
118:26 Vias meas enuntiávi, et exaudísti me: * doce me justificatiónes tuas.
118:27 Viam justificatiónum tuárum ínstrue me: * et exercébor in mirabílibus tuis.
118:28 Dormitávit ánima mea præ tǽdio: * confírma me in verbis tuis.
118:29 Viam iniquitátis ámove a me: * et de lege tua miserére mei.
118:30 Viam veritátis elégi: * judícia tua non sum oblítus.
118:31 Adhǽsi testimóniis tuis, Dómine: * noli me confúndere.
118:32 Viam mandatórum tuórum cucúrri, * cum dilatásti cor meum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.
Salmo 118(17-32) [4]
118:17 (Guimel) Haz bien a tu siervo: viviré * y cumpliré tus palabras.
118:18 Ábreme los ojos * y contemplaré las maravillas de tu voluntad.
118:19 Soy un forastero en la tierra: * no me ocultes tus promesas.
118:20 Mi alma se consume, * deseando continuamente tus mandamientos.
118:21 Reprendes a los soberbios, * malditos los que se apartan de tus mandatos.
118:22 Aleja de mí las afrentas y el desprecio, * porque observo tus preceptos.
118:23 Aunque los nobles se sientan a murmurar de mí, * tu siervo medita tus leyes.
118:24 Tus preceptos son mi delicia, * tus decretos son mis consejeros.
118:25 (Daleth) Mi alma está pegada al polvo: * reanímame con tus palabras.
118:26 Te expliqué mi camino, y me escuchaste: * enséñame tus leyes.
118:27 Instrúyeme en el camino de tus decretos, * y meditaré tus maravillas.
118:28 Mi alma llora de tristeza, * consuélame con tus promesas.
118:29 Apártame del camino falso, * y dame la gracia de tu voluntad.
118:30 Escogí el camino verdadero, * deseé tus mandamientos.
118:31 Me apegué a tus preceptos, Señor, * no me defraudes.
118:32 Correré por el camino de tus mandatos * cuando me ensanches el corazón.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Bienaventurados aquellos que caminan en la ley del Señor.
Capitulum Responsorium Versus {ex Psalterio secundum tempora}
Zach 8:19
Pacem et veritátem dilígite, ait Dóminus omnípotens.
R. Deo grátias.

R.br. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.
R. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.
V. Qui sedes ad déxteram Patris.
R. Miserére nobis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.

V. Exsúrge, Christe, ádjuva nos.
R. Et líbera nos propter nomen tuum.
Chapter Responsory Verse {del Salterio del Tiempo correspondiente}
Zac 8:19
Apreciaréis la fidelidad y la paz, dice el Señor del universo.
R. Demos gracias a Dios.

R.br. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.
V. Tú que estás sentado a la derecha del Padre.
R. Ten piedad de nosotros.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.

V. Levántate, Cristo, y ayúdanos.
R. Y líbranos por tu nombre.
Preces Dominicales et Feriales {habentur}
Kýrie, eléison. Christe, eléison. Kýrie, eléison.
« Pater Noster » dicitur secreto usque ad « Et ne nos indúcas in tentatiónem: »
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Et ego ad te, Dómine, clamávi.
R. Et mane orátio mea prævéniet te.
V. Repleátur os meum laude.
R. Ut cantem glóriam tuam, tota die magnitúdinem tuam.
V. Dómine, avérte fáciem tuam a peccátis meis.
R. Et omnes iniquitátes meas dele.
V. Cor mundum crea in me, Deus.
R. Et spíritum rectum ínnova in viscéribus meis.
V. Ne projícias me a fácie tua.
R. Et spíritum sanctum tuum ne áuferas a me.
V. Redde mihi lætítiam salutáris tui.
R. Et spíritu principáli confírma me.
Preces dominicales y feriales {incluido}
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
El «Padre Nuestro» en silencio hasta «Y no nos dejes caer en la tentación».
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Yo, Señor, a Vos he elevado mi oración.
R. Y por la mañana mi plegaria se dirige hacia Vos.
V. Llénese de vuestros loores mi boca.
R. Para que os cante todo el día vuestra gloria y magnificencia.
V. Señor, apartad vuestra mirada de mis pecados.
R. Y borrad todas mis iniquidades.
V. Oh Dios, cread en mí un corazón limpio.
R. Y renovad en mis entrañas un espíritu de santidad.
V. No me apartéis de vuestra presencia.
R. Y no retiréis de mí vuestro santo espíritu.
V. Devolvedme la alegría de vuestra salvación.
R. Y fortalecedme con un espíritu noble.
Preces Feriales{omittitur}
Preces Feriales{omitido}
Preces Dominicales et Feriales {habentur}
V. Adjutórium nóstrum in nómine Dómini.
R. Qui fecit cælum et terram.
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Joánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, et ómnibus Sanctis, quia peccávi nimis, cogitatióne, verbo et ópere: percutit sibi pectus mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ídeo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Joánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum.
Misereátur nostri omnípotens Deus, et dimíssis peccátis nostris, perdúcat nos ad vitam ætérnam. Amen.
Indulgéntiam, absolutiónem et remissiónem peccatórum nostrórum tríbuat nobis omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
V. Dignáre, Dómine, die isto.
R. Sine peccáto nos custodíre.
V. Miserére nostri, Dómine.
R. Miserére nostri.
V. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos.
R. Quemádmodum sperávimus in te.
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Preces dominicales y feriales {incluido}
V. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos (y a vosotros hermanos o a vos, Padre), que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra se golpea el pecho tres veces, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa; por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos (y vosotros hermanos o a vos, Padre), que roguéis por mí a Dios, nuestro Señor.
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados, y nos lleve a la vida eterna. Amén.
El Señor todopoderoso, rico en misericordia, nos conceda la indulgencia, absolución y remisión de nuestros pecados. Amén.
V. Dignaos, Señor, en este día.
R. Guardarnos sin pecado.
V. Compadeceos, Señor, de nosotros.
R. Compadeceos.
V. Venga a nosotros, Señor, vuestra misericordia.
R. Según lo hemos esperado de Vos.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Orationes
secunda 'Domine, exaudi' omittitur
Orémus.
Dómine Deus omnípotens, qui ad princípium hujus diéi nos perveníre fecísti: tua nos hódie salva virtúte; ut in hac die ad nullum declinémus peccátum, sed semper ad tuam justítiam faciéndam nostra procédant elóquia, dirigántur cogitatiónes et ópera.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
Oraciones
El segundo «Señor, escucha» no se dice.
Oremos.
Señor, Dios omnipotente, que nos has concedido llegar al principio de este día: sálvanos hoy con tu virtud; para que en este día no caigamos en ningún pecado; sino que nuestras palabras, pensamientos y obras se dirijan siempre al cumplimiento de vuestra santa ley.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
Martyrologium (anticip.)
Nono Kaléndas Novémbris Luna vicésima sexta Anno Dómini 2019

Festum sancti Raphaélis Archángeli, cujus dígnitas ac benefícia in sacro Tobíæ libro celebrántur.
Venúsiæ, in Apúlia, natális sanctórum Mártyrum Felícis, Epíscopi Africáni; Audácti et Januárii, Presbyterórum; Fortunáti et Séptimi, Lectórum. Hi omnes, témpore Diocletiáni, a Magdelliáno Procuratóre multis diu vínculis et carcéribus in Africa et Sicília maceráti sunt, et, cum Felix sacros Libros juxta ipsíus Imperatóris edíctum trádere nullátenus voluísset, gládii tandem occisióne consummáti sunt.
Tungris, in Bélgio, sancti Evergísli, Epíscopi Coloniénsis et Mártyris; qui, ob pastorális offícii curam illuc proféctus, ibídem, dum nocte solus ad monastérium sanctíssimæ Genitrícis Dei Maríæ oratúrus pérgeret, a latrónibus sagítta percússus occúbuit.
In civitáte Nagran, apud Homerítas, in Arábia, pássio sanctórum Arétæ, et Sociórum ejus trecentórum et quadragínta, témpore Justíni Imperatóris, sub Dúnaan, Judǽo tyránno. Post eos Christiána múlier incéndio trádita est; cujus fílius annórum quinque, cum Christum balbutiéndo confiterétur, nec blandítiis nec minis retinéri posset, in ignem ubi mater ardébat, se præcípitem dedit.
Constantinópoli sancti Procli Epíscopi.
In ínsula Sargiénsi sancti Maglórii Epíscopi, qui ibídem, dimísso Episcopáli offício, quod erga sparsos in Armórica Británnos per triénnium exercúerat, monastérium constrúxit, in quo sancte réliquum vitæ tempus exégit; cujus corpus Lutétiam Parisiórum póstea translátum fuit.
In Monastério Fontis Frígidi, diœcésis Carcassonénsis, in Gállia, sancti Antónii Maríæ Claret, olim Archiepíscopi Cubáni, Fundatóris Missionariórum Filiórum Immaculáti Cordis beátæ Maríæ Vírginis, animárum zelo et mansuetúdine præclári, quem Pius Duodécimus, Póntifex Máximus, Sanctórum fastis adscrípsit.
In monastério Duríni, in Gállia, sancti Martíni, Diáconi et Abbátis, cujus corpus inde ad Vertávum monastérium delátum est.
In Campánia sancti Marci Solitárii, cujus præclára ópera sanctus Gregórius Papa descrípsit.
V. Et álibi aliórum plurimórum sanctórum Mártyrum et Confessórum, atque sanctárum Vírginum.
R. Deo grátias.
Martyrologium (anticip.)
October 24th 2019, the 26th day of the Moon,

24 de octubre

San Rafael, Arcángel, Dm. - Blanco
La fiesta de san Rafael Arcángel, cuya dignidad y beneficios se celebran en el sagrado libro de Tobías. Patrono de los médicos; farmacéuticos; enfermeros; personas ciegas y con problemas visuales; personas con problemas mentales; enfermos; jóvenes; amor; parejas; viajeros; pastores. Protector contra las enfermedades, en especial de la vista; problemas mentales; pesadillas. San Rafael es uno de los siete espíritus que están siempre delante de Dios, y le ofrecen el incienso de su oración y de la de los hombres. “Cuando tú orabas –dijo San Rafael a Tobías– con lágrimas, y enterrabas los muertos, y te levantabas de la mesa a media comida, y escondías de día los muertos en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba tu oración al Señor. Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue preciso que la tentación te probase”. Tobías quedóse ciego; pero “la pérdida de la vista –dice San Agustín–, fue ocasión de que el venerable anciano recibiese la visita de un médico celestial”. San Rafael, cuyo nombre significa “Medicina de Dios”, fue enviado por Dios, como el ángel agitador del agua de la piscina probática, para curar a Tobías. Indicó al joven Tobías el remedio a propósito para devolver la vista a su padre, le buscó una esposa y ahuyentó al demonio. “Alabemos con muestras de veneración a todos los príncipes de la corte celestial, y en especial al Arcángel Rafael, médico y compañero fiel, vencedor del demonio. ¡Oh, Cristo, Rey bondadosísimo! Haz que, con tal guarda, el enemigo no nos cause daño alguno”. “Que el Arcángel Rafael, médico de nuestra salvación, nos asista desde el cielo, a fin de que sane nuestras dolencias, y guíe nuestros pasos vacilantes a la verdadera vida”.
En Venosa de la Pulla, el triunfo de los santos Mártires Félix, Obispo Africano, Audacto y Jenaro, Presbíteros, Fortunato y Séptimo, Lectores; los cuales, en tiempo de Diocleciano y por orden del Procurador Magdeliano, fueron por largo tiempo maltratados con cárceles y prisiones en África y Sicilia, y no queriendo Félix de ninguna manera entregar los Libros sagrados, conforme al edicto del mismo Emperador, finalmente, degollados, consumaron el martirio.
En Tongres de Bélgica, san Evergislo, Obispo de Colonia y Mártir, el cual, habiendo ido allá por la solicitud de su oficio pastoral, mientras de noche se dirigía solo a orar en el monasterio de santa María Madre de Dios, traspasado por los ladrones con una saeta, acabó la vida.
En la ciudad de Nagrán, tierra de los Homeritas, en Arabia, el suplicio de los santos Aretas y trescientos cuarenta Compañeros, en tiempo del Emperador Justino y del tirano judío Dunaán. Después de ellos fue echada a las llamas una mujer Cristiana, cuyo hijo de cinco años, que balbuciendo confesaba a Cristo, no pudiendo ni con caricias ni con amenazas ser detenido, se precipitó al fuego donde estaba ardiendo su madre.
En Constantinopla, san Proclo, Obispo.En la isla de Jersey, san Maglorio, Obispo, el cual, renunciando el cargo episcopal que por tres años había ejercido con los Bretones dispersos en Armórica, construyó en aquella isla un monasterio donde pasó santamente el resto de su vida. Su cuerpo fue trasladado más tarde a París.
En el monasterio de Montefrío, Diócesis de Carcasona en Francia, san Antonio María Claret, un tiempo Arzobispo de Cuba, Fundador de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, preclaro por el celo de las almas y por la mansedumbre; al cual el Sumo Pontífice Pío XII inscribió en el catálogo de los Santos.
En el monasterio de Durín en Francia, san Martín, Diácono y Abad, cuyo cuerpo fue de allí llevado al monasterio de Vertou.
En Campania, san Marcos Solitario, cuyos esclarecidos hechos escribió san Gregorio Papa.
V. Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Demos gracias a Dios.
V. Pretiósa in conspéctu Dómini.
R. Mors Sanctórum ejus.
Sancta María et omnes Sancti intercédant pro nobis ad Dóminum, ut nos mereámur ab eo adjuvári et salvári, qui vivit et regnat in sǽcula sæculórum.
R. Amen.

V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
V. Preciosa es a los ojos del Señor.
R. La muerte de sus fieles.
Santa María y todos los santos intercedan por nosotros al Señor, para que merezcamos ser ayudados y salvados por Aquél que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Kýrie, eléison. Christe, eléison. Kýrie, eléison.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
V. Réspice in servos tuos, Dómine, et in ópera tua, et dírige fílios eórum.
R. Et sit splendor Dómini Dei nostri super nos, et ópera mánuum nostrárum dírige super nos, et opus mánuum nostrárum dírige.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Orémus.
Dirígere et sanctificáre, régere et gubernáre dignáre, Dómine Deus, Rex cæli et terræ, hódie corda et córpora nostra, sensus, sermónes et actus nostros in lege tua, et in opéribus mandatórum tuórum: ut hic et in ætérnum, te auxiliánte, salvi et líberi esse mereámur, Salvátor mundi:
Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
V. Mira a tus siervos, Señor, mira a tus obras y guía a tus hijos.
R. Baje a nosotros la gloria del Señor, nuestro Dios, y haga prósperas las obras de nuestras manos y dirige este mismo trabajo nuestro.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Oremos.
Dígnate, Señor Dios, Rey del cielo y de la tierra, dirigir y santificar, regir y gobernar hoy nuestros corazones, nuestros cuerpos, sentidos, palabras y actos en la observancia de tu ley, y en las obras de tus mandamientos, para que aquí y eternamente merezcamos con tu auxilio ser salvos y libres, Salvador del mundo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Dies et actus nostros in sua pace dispónat Dóminus omnípotens. Amen.
Lectio brevis {Per Annum}
2 Thess 3:5
Dóminus autem dírigat corda et córpora nostra in caritáte Dei et patiéntia Christi.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Señor todopoderoso ordene con su paz nuestros días y tareas. Amén.
Lectura breve {Tiempo Ordinario}
2 Tes 3:5
El Señor enderece nuestro cuerpo y nuestro corazón hacia el amor de Dios y hacia la paciencia de Cristo.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.
Conclusio
V. Adjutórium nóstrum in nómine Dómini.
R. Qui fecit cælum et terram.
V. Benedícite.
R. Deus.
V. Dóminus nos benedícat, et ab omni malo deféndat, et ad vitam perdúcat ætérnam. Et fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
V. Bendecid.
R. Oh Dios.
V. El Señor nos bendiga, nos defienda de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Y las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
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