Dominica XIX Post Pentecosten IV. Octobris ~ Semiduplex Dominica minor
Commemoratio: S. Joannis Cantii Confessoris

Ad Matutinum    10-20-2019

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Psalterio secundum diem}
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Quóniam ipse fecit nos.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Quóniam ipse fecit nos.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Quóniam ipse fecit nos.
Ant. Adorémus Dóminum, * Quóniam ipse fecit nos.
Invitatorio {Antífona del Salterio del día correspondiente}
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Creador nuestro.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Creador nuestro.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Creador nuestro.
Ant. Adoremos al Señor, * Creador nuestro.
Hymnus {ex Psalterio secundum tempora}
Primo die, quo Trínitas
Beáta mundum cóndidit,
Vel quo resúrgens Cónditor
Nos, morte victa, líberat:

Pulsis procul torpóribus,
Surgámus omnes ócius,
Et nocte quærámus Deum,
Prophéta sicut prǽcipit:

Nostras preces ut áudiat
Suámque dextram pórrigat,
Et expiátos sórdibus
Reddat polórum sédibus:

Ut, quique sacratíssimo
Hujus diéi témpore
Horis quiétis psállimus,
Donis beátis múneret.

Jam nunc, patérna cláritas,
Te postulámus áffatim:
Absint faces libídinis,
Et omnis actus nóxius.

Ne fœda sit, vel lúbrica
Compágo nostri córporis,
Ob cujus ignes ígnibus
Avérnus urat ácrius.

Mundi Redémptor, quǽsumus,
Tu probra nostra díluas;
Nobísque largus cómmoda
Vitæ perénnis cónferas.

* Præsta, Pater piíssime,
Patríque compar Únice,
Cum Spíritu Paráclito
Regnans per omne sǽculum.
Amen.
Himno {del Salterio del Tiempo correspondiente}
En el primer día en que la Trinidad
Beatísima creó el mundo;
O en el que, resucitando,
Vencida la muerte, el Creador nos libertó:

Levantémonos todos con la mayor diligencia,
Sacudiendo lejos de nosotros la pereza,
Y busquemos en la noche al Señor,
Como nos lo enseña el Profeta:

Para que atienda a nuestras súplicas
Y nos proteja;
Y libres de toda mancha,
Nos conceda la eterna dicha;

Y llene de beneficios
a los que cantamos sus alabanzas
En el silencio del más sagrado
Tiempo de este día.

Desde ahora te suplicamos,
Oh esplendor del Padre,
Que apartes de nosotros los ardores nocivos,
Y todo acto desordenado.

Que no se manche en la lascivia
Nuestro cuerpo mortal,
No sea que, por causa de sus ardores nos abrase
Después con más rigor el infierno con sus llamas.

Oh Redentor del mundo, te suplicamos
Que laves nuestras manchas,
Y nos concedas generoso
Los favores de la vida eterna.

Concédenoslo, oh Padre piadosísimo,
Y Tú, Unigénito, igual al Padre,
Que con el Espíritu consolador
Reinas por todos los siglos.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I.
Ant. Beátus vir
Psalmus 1 [1]
1:1 Beátus vir, qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, * et in cáthedra pestiléntiæ non sedit:
1:2 Sed in lege Dómini volúntas ejus, * et in lege ejus meditábitur die ac nocte.
1:3 Et erit tamquam lignum, quod plantátum est secus decúrsus aquárum, * quod fructum suum dabit in témpore suo:
1:3 Et fólium ejus non défluet: * et ómnia quæcúmque fáciet, prosperabúntur.
1:4 Non sic ímpii, non sic: * sed tamquam pulvis, quem proícit ventus a fácie terræ.
1:5 Ídeo non resúrgent ímpii in judício: * neque peccatóres in concílio justórum.
1:6 Quóniam novit Dóminus viam justórum: * et iter impiórum períbit.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus vir qui in lege Dómini meditátur.
Salmos con lecturas {Antífonas del Salterio del Tiempo correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Dichoso el hombre
Salmo 1 [1]
1:1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, * ni se asienta en la cátedra pestilente de los libertinos;
1:2 Sino que tiene puesta toda su voluntad en la ley del Señor, * y está meditando en ella día y noche.
1:3 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, * el cual dará su fruto en el debido tiempo,
1:3 Y cuya hoja no caerá nunca; * y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto.
1:4 No así los impíos, no así; * sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.
1:5 Por tanto, no prevalecerán los impíos en el juicio; * ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos.
1:6 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; * mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dichoso el hombre que medita la ley del Señor.
Ant. Servíte Dómino
Psalmus 2 [2]
2:1 Quare fremuérunt gentes: * et pópuli meditáti sunt inánia?
2:2 Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum * advérsus Dóminum, et advérsus Christum ejus.
2:3 Dirumpámus víncula eórum: * et proiciámus a nobis jugum ipsórum.
2:4 Qui hábitat in cælis, irridébit eos: * et Dóminus subsannábit eos.
2:5 Tunc loquétur ad eos in ira sua, * et in furóre suo conturbábit eos.
2:6 Ego autem constitútus sum Rex ab eo super Sion montem sanctum ejus, * prǽdicans præcéptum ejus.
2:7 Dóminus dixit ad me: * Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
2:8 Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, * et possessiónem tuam términos terræ.
2:9 Reges eos in virga férrea, * et tamquam vas fíguli confrínges eos.
2:10 Et nunc, reges, intellégite: * erudímini, qui judicátis terram.
2:11 Servíte Dómino in timóre: * et exsultáte ei cum tremóre.
2:12 Apprehéndite disciplínam, nequándo irascátur Dóminus, * et pereátis de via justa.
2:13 Cum exárserit in brevi ira ejus: * beáti omnes qui confídunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Servíte Dómino in timóre, et exsultáte ei cum tremóre.
Ant. Servid al Señor
Salmo 2 [2]
2:1 ¿Por qué causa se han embravecido tanto las naciones, * y los pueblos maquinan vanos proyectos?
2:2 Se han coligado los reyes de la tierra; y se han confederado los príncipes * contra el Señor, y contra su Cristo.
2:3 Rompamos, dijeron, sus ataduras, * y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
2:4 Mas aquel que reside en los cielos se burlará de ellos; * se mofará de ellos el Señor.
2:5 Entonces les hablará Él en su indignación * y los llenará de terror con su saña.
2:6 Mas yo he sido por Él constituido rey sobre Sion, su santo monte, * para predicar su ley.
2:7 A mí me dijo el Señor: * Tú eres mi Hijo; Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré las naciones en herencia tuya, * y extenderé tu dominio hasta los extremos de la tierra.
2:9 Los regirás con cetro de hierro; * y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.
2:10 Ahora pues, ¡oh reyes!, entendedlo: * Sed instruidos vosotros los que juzgáis la tierra.
2:11 Servid al Señor con temor, * y regocijaos en Él, poseídos siempre de un temblor santo.
2:12 Abrazad la buena doctrina; no sea que al fin se irrite el Señor, * y perezcáis descarriados de la senda de la justicia.
2:13 Porque cuando de aquí a poco se inflamare su ira, * bienaventurados todos aquellos que ponen en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando.
Ant. Exsúrge,
Psalmus 3 [3]
3:2 Dómine, quid multiplicáti sunt qui tríbulant me? * multi insúrgunt advérsum me.
3:3 Multi dicunt ánimæ meæ: * Non est salus ipsi in Deo ejus.
3:4 Tu autem, Dómine, suscéptor meus es, * glória mea, et exáltans caput meum.
3:5 Voce mea ad Dóminum clamávi: * et exaudívit me de monte sancto suo.
3:6 Ego dormívi, et soporátus sum: * et exsurréxi, quia Dóminus suscépit me.
3:7 Non timébo míllia pópuli circumdántis me: * exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
3:8 Quóniam tu percussísti omnes adversántes mihi sine causa: * dentes peccatórum contrivísti.
3:9 Dómini est salus: * et super pópulum tuum benedíctio tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
Ant. Levántate,
Salmo 3 [3]
3:2 ¡Ah, Señor! ¿Cómo es que se han aumentado tanto mis perseguidores? * Son muchísimos los que se han rebelado contra mí.
3:3 Muchos dicen de mí: * Ya no tiene que esperar de su Dios salvación.
3:4 Pero Tú, ¡oh Señor!, Tú eres mi protector, * mi gloria, y el que me hace levantar cabeza.
3:5 A voces clamé al Señor, * y Él me oyó benigno desde su santo monte.
3:6 Yo me dormí, y me entregué a un profundo sueño; * y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo.
3:7 No temeré, pues, a ese innumerable gentío que me tiene cercado; * levántate, ¡oh Señor!, sálvame Tú, Dios mío.
3:8 Pues Tú has castigado a todos los que sin razón me hacen guerra; * les has quebrado los dientes a los pecadores.
3:9 Del Señor nos viene la salvación; * y Tú, oh Dios mío, bendecirás a tu pueblo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío.
V. Memor fui nocte nóminis tui, Dómine.
R. Et custodívi legem tuam.
V. Durante la noche me acordaba de invocar tu nombre, Señor.
R. Y guardaba tu Ley.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
Incipit liber secúndus Machabæórum
2 Mac 1:1-6
1 Frátribus qui sunt per Ægýptum Judǽis, salútem dicunt fratres qui sunt in Jerosólymis Judǽi, et qui in regióne Judǽæ, et pacem bonam.
2 Benefáciat vobis Deus, et memínerit testaménti sui, quod locútus est ad Abraham, et Isaac, et Jacob servórum suórum fidélium:
3 Et det vobis cor ómnibus ut colátis eum, et faciátis ejus voluntátem, corde magno et ánimo volénti.
4 Adapériat cor vestrum in lege sua, et in præcéptis suis, et fáciat pacem;
5 Exáudiat oratiónes vestras, et reconciliétur vobis, nec vos déserat in témpore malo.
6 Et nunc hic sumus orántes pro vobis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Adapériat Dóminus cor vestrum in lege sua et in præcéptis suis et fáciat pacem in diébus vestris:
* Concédat vobis salútem, et rédimat vos a malis.
V. Exáudiat Dóminus oratiónes vestras, et reconciliétur vobis, nec vos déserat in témpore malo.
R. Concédat vobis salútem, et rédimat vos a malis.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Empieza el Libro segundo de los Macabeos.
2 Mac 1, 1-6
1 “A los hermanos judíos que moran en Egipto, salud. Los hermanos judíos de Jerusalén y de Judea, paz y felicidad.
2 Que Dios os bendiga, acordándose de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob, sus fieles siervos.
3 Que a todos os dé corazón dispuesto para venerarle y cumplir con todo ánimo y buena voluntad sus preceptos.
4 Que os abra el corazón para entender su Ley y sus preceptos, os conceda la paz,
5 Oiga vuestras súplicas, se reconcilie con vosotros y no os abandone en el tiempo de la desgracia.
6 Esta es nuestra oración por vosotros.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Abra el Señor vuestro corazón a su Ley y a sus preceptos, y dé la paz en vuestros días.
* Concédaos la salud, y os libre de todo mal.
V. Atienda el Señor a vuestras oraciones, y se reconcilie con vosotros, y no os desampare en la tribulación.
R. Concédaos la salud, y os libre de todo mal.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
2 Mac 1:18-19
18 Factúri ígitur quinta et vigésima die mensis Casleu, purificatiónem templi, necessárium dúximus significáre vobis: ut et vos quoque agátis diem scenopégiæ, et diem ignis, qui datus est quando Nehemías, ædificáto templo et altári, óbtulit sacrifícia.
19 Nam, cum in Pérsidem duceréntur patres nostri, sacerdótes qui tunc cultóres Dei erant, accéptum ignem de altári occúlte abscondérunt in valle, ubi erat púteus altus et siccus, et in eo contutáti sunt eum, ita ut ómnibus ignótus esset locus.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Exáudiat Dóminus oratiónes vestras, et reconciliétur vobis, nec vos déserat in témpore malo,
* Dóminus, Deus noster.
V. Det vobis cor ómnibus, ut colátis eum et faciátis ejus voluntátem.
R. Dóminus, Deus noster.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
2 Mac 1, 18-19
18 Estando, pues, para hacer la purificación del templo en el mes de Casleu, hemos creído deber nuestro manifestároslo para que también vosotros celebréis la fiesta de los Tabernáculos y del fuego que se encendió cuando Nehemías, después de edificar el templo y el altar, ofreció sacrificios.
19 Pues, al ser nuestros padres llevados a Persia, los sacerdotes piadosos que había entonces, ocultamente tomaron el fuego del altar y lo escondieron en un hueco, a manera de pozo seco, en el cual lo depositaron, tan en seguro, que el sitio quedó de todos ignorado.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Atienda el Señor a vuestras oraciones, y se reconcilie con vosotros, y no os desampare en la tribulación
* El Señor, nuestro Dios.
V. Él os dé a todos un corazón para adorarle y cumplir su voluntad.
R. El Señor, nuestro Dios.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
2 Mac 1:20-22
20 Cum autem præteríssent anni multi, et plácuit Deo ut mitterétur Nehemías a rege Pérsidis, nepótes sacerdótum illórum, qui abscónderant, misit ad requiréndum ignem: et, sicut narravérunt nobis, non invenérunt ignem, sed aquam crassam.
21 Et jussit eos hauríre, et afférre sibi: et sacrifícia, quæ impósita erant, jussit sacérdos Nehemías aspérgi ipsa aqua: et ligna et quæ erant superpósita.
22 Utque hoc factum est, et tempus áffuit quo sol refúlsit, quo prius erat in núbilo, accénsus est ignis magnus, ita ut omnes miraréntur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Congregáti sunt inimíci nostri, et gloriántur in virtúte sua: cóntere fortitúdinem illórum, Dómine, et dispérge illos:
* Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Dispérge illos in virtúte tua, et déstrue eos, protéctor noster, Dómine.
R. Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
2 Mac 1, 20-22
20 Transcurridos muchos años, cuando a Dios plugo, Nehemías, que había sido enviado por el rey de Persia, mandó a los nietos de los sacerdotes que lo habían ocultado a buscar el fuego, y, según ellos contaron, no hallaron fuego, sino un agua espesa,
21 De la cual les mandó que sacasen. Cuando las víctimas estaban dispuestas en el altar, ordenó Nehemías a los sacerdotes que con el agua rociasen la leña y lo que encima de ella había.
22 Cumplido esto y pasado un poco de tiempo, salió el sol, que antes estaba nublado, y se encendió un gran fuego, quedando todos maravillados.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Se han juntado nuestros enemigos, y se glorían en su poder; quebranta su fortaleza, Señor, y dispérsalos.
* A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
V. Dispérsalos con tu poder, y derrúyelos, oh Señor, protector nuestro.
R. A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
Nocturn II.
Ant. Quam admirábile
Psalmus 8 [4]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es ejus? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subjecísti sub pédibus ejus, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Quam admirábile est nomen tuum, Dómine, in univérsa terra!
Nocturn II.
Ant. ¡Qué admirable
Salmo 8 [4]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¡Qué admirable es tu nombre, Señor en toda la tierra!
Ant. Sedísti super thronum
Psalmus 9(2-11) [5]
9:2 Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo: * narrábo ómnia mirabília tua.
9:3 Lætábor et exsultábo in te: * psallam nómini tuo, Altíssime.
9:4 In converténdo inimícum meum retrórsum: * infirmabúntur, et períbunt a fácie tua.
9:5 Quóniam fecísti judícium meum et causam meam: * sedísti super thronum, qui júdicas justítiam.
9:6 Increpásti gentes, et périit ímpius: * nomen eórum delésti in ætérnum, et in sǽculum sǽculi.
9:7 Inimíci defecérunt frámeæ in finem: * et civitátes eórum destruxísti.
9:8 Périit memória eórum cum sónitu: * et Dóminus in ætérnum pérmanet.
9:9 Parávit in judício thronum suum: * et ipse judicábit orbem terræ in æquitáte, judicábit pópulos in justítia.
9:10 Et factus est Dóminus refúgium páuperi: * adjútor in opportunitátibus, in tribulatióne.
9:11 Et sperent in te qui novérunt nomen tuum: * quóniam non dereliquísti quæréntes te, Dómine.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Sedísti super thronum qui júdicas justítiam.
Ant. El Señor está sentado en el trono
Salmo 9(2-11) [5]
9:2 A ti, ¡oh Señor!, tributaré gracias con todo mi corazón; * contaré todas tus maravillas.
9:3 Me alegraré en ti y saltaré de gozo; * cantaré himnos a tu Nombre, ¡oh Dios altísimo!
9:4 Porque Tú pusiste en fuga a mis enemigos; * y quedarán debilitados, y perecerán delante de ti.
9:5 Pues Tú me has hecho justicia, y has tomado la defensa de mi causa; * te has sentado sobre el trono, Tú que juzgas según justicia.
9:6 Has reprendido a las naciones, y pereció el impío; * has borrado sus nombres para siempre por los siglos de los siglos.
9:7 Quedan embotadas para siempre las espadas del enemigo, * y has asolado sus ciudades.
9:8 Se desvaneció como el sonido su memoria. * Mas el Señor subsiste eternamente.
9:9 Él preparó su trono para ejercer el juicio; * y Él mismo es quien juzgará con rectitud la tierra; juzgará los pueblos con justicia.
9:10 El Señor se ha hecho el amparo del pobre; * socorriéndole oportunamente en la tribulación.
9:11 Confíen, pues, en ti, ¡oh Dios mío!, los que conocen y adoran tu Nombre; * porque jamás has desamparado, Señor, a los que a ti recurren.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor está sentado en el trono para juzgar con justicia.
Ant. Exsúrge, Dómine,
Psalmus 9(12-21) [6]
9:12 Psállite Dómino, qui hábitat in Sion: * annuntiáte inter gentes stúdia ejus:
9:13 Quóniam requírens sánguinem eórum recordátus est: * non est oblítus clamórem páuperum.
9:14 Miserére mei, Dómine: * vide humilitátem meam de inimícis meis.
9:15 Qui exáltas me de portis mortis, * ut annúntiem omnes laudatiónes tuas in portis fíliæ Sion.
9:16 Exsultábo in salutári tuo: * infíxæ sunt gentes in intéritu, quem fecérunt.
9:16 In láqueo isto, quem abscondérunt, * comprehénsus est pes eórum.
9:17 Cognoscétur Dóminus judícia fáciens: * in opéribus mánuum suárum comprehénsus est peccátor.
9:18 Convertántur peccatóres in inférnum, * omnes gentes quæ obliviscúntur Deum.
9:19 Quóniam non in finem oblívio erit páuperis: * patiéntia páuperum non períbit in finem.
9:20 Exsúrge, Dómine, non confortétur homo: * judicéntur gentes in conspéctu tuo.
9:21 Constítue, Dómine, legislatórem super eos: * ut sciant gentes quóniam hómines sunt.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, non præváleat homo.
Ant. Levántate Señor,
Salmo 9(12-21) [6]
9:12 Cantad himnos al Señor que tiene su morada en el monte santo de Sion; * anunciad entre las naciones sus proezas.
9:13 Porque vengando la sangre de sus siervos, ha hecho ver que se acuerda de ellos; * no ha echado en olvido el clamor de los pobres.
9:14 Apiádate, Señor, de mí; * mira el abatimiento a que me han reducido mis enemigos.
9:15 Tú que me sacas de las puertas de la muerte, * para que publique todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion.
9:16 Manifestaré mi júbilo por haberme salvado Tú; * las gentes que me perseguían han quedado sumidas en la perdición que habían preparado contra mí.
9:16 En el lazo mismo que me tenían ocultamente armado * ha quedado preso su pie.
9:17 Así se reconocerá que el Señor hace justicia; * al ver que el pecador ha quedado preso en las obras y lazos de sus propias manos.
9:18 Serán arrojados al infierno los pecadores * y todas esas gentes que viven olvidadas de Dios.
9:19 Que no estará para siempre olvidado el pobre; * ni quedará para siempre frustrada la paciencia de los humildes.
9:20 Levántate, ¡oh Señor!, haz que no prevalezca el hombre malvado; * sean juzgadas las gentes ante tu presencia.
9:21 Establece, Señor, sobre ellas un legislador; * para que conozcan que son hombres débiles y miserables.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate Señor, que el hombre no triunfe.
V. Média nocte surgébam ad confiténdum tibi.
R. Super judícia justificatiónis tuæ.
V. Me levantaba a medianoche a tributarte gracias.
R. Por tus juicios llenos de justicia.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Ex Tractatu sancti Joánnis Chrysóstomi super Psalmum quadragésimum tertium

Deus, áuribus nostris audívimus, patres nostri annuntiavérunt nobis opus quod operátus es in diébus eórum. Hunc Psalmum dicit quidem prophéta, dicit autem non ex persona propria, sed ex persona Machabæórum, narrans et prædicens quæ futura erant illo témpore. Tales enim sunt prophetæ: ómnia témpora percurrunt, præséntia, prætérita, futura. Quinam sint autem hi Machabæi, quidque passi sint et quid fécerint, necessárium est primum dicere, ut sint apertióra quæ in argumento dicúntur. Ii enim, cum invasísset Judæam Antíochus qui dictus est Epíphanes, et ómnia devastasset, et multos qui tunc erant, a pátriis institútis resilire coëgísset, permansérunt illæsi ab illis tentatiónibus.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Impetum inimicórum ne timuéritis: mémores estóte, quómodo salvi facti sunt patres nostri:
* Et nunc clamémus in cælum et miserébitur nostri Deus noster.
V. Mementóte mirabílium ejus, quæ fecit pharaóni et exercítui ejus in Mari Rubro.
R. Et nunc clamémus in cælum et miserébitur nostri Deus noster.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Del Tratado de San Juan Crisóstomo sobre el Salmo 43.

Nosotros, oh Dios, lo hemos oído; nuestros padres nos han contado una obra que hiciste en sus días. El profeta habla en este salmo en nombre de los Macabeos, haciendo un relato profético de las cosas que debían suceder en su época. Porque lo propio de los Profetas consiste en recorrer todos los tiempos, el presente, el pasado, el por venir. Hay que empezar por decir quiénes eran los Macabeos, lo que sufrieron, lo que hicieron. Cuando Antíoco, llamado Epífanes, invadió la Judea y todo lo devastó, obligó a muchos judíos a abandonar las tradiciones patrias. Entonces los Macabeos se mantuvieron constantes en medio de la prueba.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. No temáis el ataque de los enemigos; acordaos de qué manera fueron liberados nuestros padres,
* Y ahora clamemos al cielo, y se compadecerá de nosotros nuestro Dios.
V. Acordaos de las maravillas que realizó contra Faraón y su ejército en el Mar Rojo.
R. Y ahora clamemos al cielo, y se compadecerá de nosotros nuestro Dios.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Et quando grave quidem bellum ingruebat, nec quidquam possent fácere quod prodesset, se abscondébant; nam hoc quoque fecérunt Apóstoli. Non enim semper apparéntes in media irruébant pericula, sed nonnumquam et fugiéntes, et laténtes secedebant. Postquam autem parum respirarunt, tamquam generosi quidam catuli ex antris exsiliéntes et e látebris emergéntes, statuérunt non se ámplius solos servare, sed étiam alios quoscúmque possent: et civitátem et omnem regiónem obeuntes, collegérunt quotquot invenérunt adhuc sanos et íntegros; et multos étiam qui laborábant et corrúpti erant, in státum prístinum redegérunt, eis persuadéntes redire ad legem pátriam.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Congregátæ sunt gentes in multitúdine, ut dímicent contra nos, et ignorámus quid ágere debeámus:
* Dómine Deus, ad te sunt óculi nostri, ne pereámus.
V. Tu scis quæ cógitant in nos: quómodo potérimus subsístere ante fáciem illórum, nisi tu ádjuves nos?
R. Dómine Deus, ad te sunt óculi nostri, ne pereámus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Y cuando sobrevenía una guerra violenta, en la que no veían ellos ventaja alguna, se ocultaban; lo cual hicieron más tarde los Apóstoles. No siempre daban la cara, ni se lanzaban temerariamente al peligro; a veces se retiraban, ya huyendo, ya ocultándose. Mas en cuanto pudieron respirar un poco, abandonando sus guaridas cual vigorosos cachorros, y apareciendo en público, resolvieron salvarse a sí mismos y a cuantos pudieran. Recorriendo la ciudad y todo el país, reunieron a cuantos encontraban todavía fieles y constantes; y también a muchos que se habían dejado abatir o corromper, y les restituyeron a su primitivo estado, persuadiéndolos a abrazar de nuevo la ley de sus padres.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Se han coligado las naciones en gran multitud contra nosotros, e ignoramos lo que debemos hacer.
* Señor Dios, a ti dirigimos nuestros ojos para no perecer.
V. Tú sabes lo que intentan contra nosotros; ¿y cómo podremos subsistir delante de ellos, si Tú no nos ayudas?
R. Señor Dios, a ti dirigimos nuestros ojos para no perecer.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Deum enim dicébant esse benignum et cleméntem, nec umquam adímere salútem, quæ proficiscitur ex pœniténtia. Hæc autem dicéntes, habuérunt deléctum fortissimórum virórum. Non enim pro uxóribus, líberis, et ancíllis, pátriæque eversióne et captivitáte, sed pro lege et pátria republica pugnábant. Eórum autem dux erat Deus. Cum ergo aciem dirigerent, et suas ánimas prodigerent, fundébant adversarios, non armis fidéntes, sed loco omnis armatúræ, pugnæ causam sufficere ducéntes. Ad bellum autem euntes non tragœdias excitábant, non pæána canébant, sicut nonnulli faciunt: non ascivérunt tibícines, ut fit in aliis castris: sed Dei superne auxílium invocábant, ut adesset, opem ferret et manum præbéret, propter quem bellum gerébant, pro cujus glória decertábant.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Tua est poténtia, tuum regnum, Dómine: tu es super omnes gentes:
* Da pacem, Dómine, in diébus nostris.
V. Creátor ómnium, Deus, terríbilis et fortis, justus et miséricors.
R. Da pacem, Dómine, in diébus nostris.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Da pacem, Dómine, in diébus nostris.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Recordaban que Dios es bondadoso y clemente, y que jamás niega la salvación al que hace penitencia. Estas exhortaciones pusieron en pie de guerra un ejército de hombres valerosísimos, que combatían, no por sus mujeres, sus hijos y sus servidores; no por ahorrar al país la ruina y la esclavitud, sino por la ley de sus padres y los derechos de la nación. Dios era su generalísimo; exponían sus vidas y derrotaban al enemigo, no fiando en sus armas, sino en la santidad de la causa por la cual combatían. Al marchar al combate, no atronaban el aire con vociferaciones ni cantos profanos; ni llevaban bandas de músicos, sino que pedían a Dios que les enviara su auxilio, que los asistiera y sostuviera, ya que hacían la guerra en defensa de su causa, y combatían por su gloria.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Tuyo es el poder, tuyo el reino, Señor. Tú estás sobre todos los pueblos:
* Concédenos, Señor, la paz en nuestros días.
V. Oh Dios, Creador de todas las cosas, terrible y fuerte, justo y misericordioso.
R. Concédenos, Señor, la paz en nuestros días.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Concédenos, Señor, la paz en nuestros días.
Nocturn III.
Ant. Ut quid, Dómine,
Psalmus 9(22-32) [7]
9:22 Ut quid, Dómine, recessísti longe, * déspicis in opportunitátibus, in tribulatióne?
9:23 Dum supérbit ímpius, incénditur pauper: * comprehendúntur in consíliis quibus cógitant.
9:24 Quóniam laudátur peccátor in desidériis ánimæ suæ: * et iníquus benedícitur.
9:25 Exacerbávit Dóminum peccátor, * secúndum multitúdinem iræ suæ non quǽret.
9:26 Non est Deus in conspéctu ejus: * inquinátæ sunt viæ illíus in omni témpore.
9:26 Auferúntur judícia tua a fácie ejus: * ómnium inimicórum suórum dominábitur.
9:27 Dixit enim in corde suo: * Non movébor a generatióne in generatiónem sine malo.
9:28 Cujus maledictióne os plenum est, et amaritúdine, et dolo: * sub lingua ejus labor et dolor.
9:29 Sedet in insídiis cum divítibus in occúltis: * ut interfíciat innocéntem.
9:30 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * insidiátur in abscóndito, quasi leo in spelúnca sua.
9:30 Insidiátur ut rápiat páuperem: * rápere páuperem, dum áttrahit eum.
9:31 In láqueo suo humiliábit eum: * inclinábit se, et cadet, cum dominátus fúerit páuperum.
9:32 Dixit enim in corde suo: Oblítus est Deus, * avértit fáciem suam ne vídeat in finem.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ut quid, Dómine, recessísti lónge?
Nocturn III.
Ant. ¿Por qué
Salmo 9(22-32) [7]
9:22 ¿Y por qué, ¡oh Señor!, te has retirado a lo lejos, * y me has desamparado en el tiempo más crítico, en la tribulación?
9:23 Mientras que el impío se llena de soberbia, se requema el pobre; * mas, en fin, los impíos son cogidos en los mismos designios o tramas que han urdido.
9:24 Por cuanto el pecador se jacta en los perversos deseos de su alma; * y el inicuo se ve celebrado.
9:25 Por lo mismo, orgulloso el pecador ha exasperado al Señor, * y no le buscará por el exceso de su arrogancia.
9:26 Delante de él no hay Dios; * y así sus procederes son siempre viciosos.
9:26 Tus juicios, Señor, los ha apartado lejos de su vista, * sólo piensa en dominar a todos sus enemigos.
9:27 Pues él ha dicho en su corazón: * Nunca jamás seré yo derrocado; viviré siempre libre de todo infortunio.
9:28 Está su boca llena de maldición, de amargura y de dolor; * debajo de su lengua, opresión y dolor para el prójimo.
9:29 Se pone al acecho con los ricos en sitios escondidos * para matar al inocente;
9:30 Tiene siempre su vista fija contra el pobre; * está acechando desde la emboscada, como un león desde su cueva.
9:30 Acecha para echar sus garras sobre el pobre, * para agarrar al pobre, atrayéndole dolosamente hacia sí.
9:31 Lo hará caer en su lazo; * se agachará en tierra, y se echará encima de los pobres, que quedarán apresados por él.
9:32 Porque él dijo en su corazón: Dios ya de nada se acuerda; * ha vuelto su rostro para no ver jamás nada.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¿Por qué te quedas lejos, Señor?
Ant. Exsúrge,
Psalmus 9(33-39) [8]
9:33 Exsúrge, Dómine Deus, exaltétur manus tua: * ne obliviscáris páuperum.
9:34 Propter quid irritávit ímpius Deum? * dixit enim in corde suo: Non requíret.
9:35 Vides quóniam tu labórem et dolórem consíderas: * ut tradas eos in manus tuas.
9:35 Tibi derelíctus est pauper: * órphano tu eris adjútor.
9:36 Cóntere brácchium peccatóris et malígni: * quærétur peccátum illíus, et non inveniétur.
9:37 Dóminus regnábit in ætérnum, et in sǽculum sǽculi: * períbitis, gentes, de terra illíus.
9:38 Desidérium páuperum exaudívit Dóminus: * præparatiónem cordis eórum audívit auris tua.
9:39 Judicáre pupíllo et húmili, * ut non appónat ultra magnificáre se homo super terram.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine Deus, exaltétur manus tua.
Ant. Levántate,
Salmo 9(33-39) [8]
9:33 Levántate, pues, ¡oh Señor Dios!, alza tu poderosa mano; * no te olvides de los pobres y desvalidos.
9:34 ¿Por qué razón el impío ha irritado así a Dios? * Es porque ha dicho en su corazón: Dios de nada se cuida.
9:35 Pero Tú, Señor, lo estás viendo; Tú consideras el afán y el dolor del oprimido; * para entregar a los malvados al castigo de tus manos.
9:35 A cargo tuyo está la tutela del pobre; * Tú eres el amparo del huérfano.
9:36 Quebranta el brazo del pecador y del maligno; * y entonces se buscará el fruto de su pecado, y no se hallará nada.
9:37 Reinará el Señor eternamente y por los siglos de los siglos; * vosotros, ¡oh naciones impías!, seréis extirpadas de su tierra.
9:38 Atendiste, ¡oh Señor!, al deseo de los pobres; * prestaste benignos oídos a la rectitud de su corazón,
9:39 Para hacer justicia al huérfano y al oprimido; * a fin de que cese ya el hombre de gloriarse de su poder sobre la tierra.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor, extiende tu mano.
Ant. Justus Dóminus
Psalmus 10 [9]
10:2 In Dómino confído: quómodo dícitis ánimæ meæ: * Tránsmigra in montem sicut passer?
10:3 Quóniam ecce peccatóres intendérunt arcum, paravérunt sagíttas suas in pháretra, * ut sagíttent in obscúro rectos corde.
10:4 Quóniam quæ perfecísti, destruxérunt: * justus autem quid fecit?
10:5 Dóminus in templo sancto suo, * Dóminus in cælo sedes ejus.
10:5 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * pálpebræ ejus intérrogant fílios hóminum.
10:6 Dóminus intérrogat justum et ímpium: * qui autem díligit iniquitátem, odit ánimam suam.
10:7 Pluet super peccatóres láqueos: * ignis, et sulphur, et spíritus procellárum pars cálicis eórum.
10:8 Quóniam justus Dóminus, et justítias diléxit: * æquitátem vidit vultus ejus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Justus Dóminus et justítiam diléxit.
Ant. El Señor es justo
Salmo 10 [9]
10:2 En el Señor tengo puesta mi confianza: ¿Cómo, pues, decís a mi alma: * «Retírate prontamente al monte, como un ave que huye?
10:3 Mira que los pecadores han apuntado el arco, y tienen preparadas saetas dentro de sus aljabas, * para asaetar a escondidas a los que son de corazón recto.
10:4 Porque aquello que Tú hiciste de bueno, lo han reducido a nada; * mas el justo, ¿qué es lo que ha hecho de malo?»
10:5 Pero el Señor está en su santo templo, * el Señor tiene su trono en el cielo.
10:5 Sus ojos están mirando al pobre; * sus párpados están examinando a los hijos de los hombres.
10:6 El Señor vigila al justo y al impío; * y así el que ama la maldad, odia su propia alma.
10:7 Lloverá lazos sobre los pecadores; * el fuego y azufre, y el viento tempestuoso son el cáliz que les tocará.
10:8 Porque el Señor es justo y ama la justicia, * está siempre su rostro mirando la rectitud.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor es justo y ama la justicia.
V. Prævenérunt óculi mei ad te dilúculo.
R. Ut meditárer elóquia tua, Dómine.
V. Mis ojos se adelantarán a las vigilias.
R. Meditando tu promesa, Señor.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthǽum
Matt 22:1-14
In illo témpore: Loquebátur Jesus princípibus sacerdótum et pharisǽis in parábolis, dicens: Símile factum est regnum cælórum hómini regi, qui fecit núptias fílio suo. Et réliqua.

Homilía sancti Gregórii Papæ
Homilia 38 in Evangelia, post initium
Sæpe jam me dixísse mémini, quod plerúmque in sancto Evangélio regnum cælórum præsens Ecclésia nominátur: congregátio quippe justórum, regnum cælórum dícitur. Quia enim per prophétam Dóminus dicit: Cælum mihi sedes est; et Sálomon ait: Anima justi sedes sapiéntiæ; Paulus étiam dicit Christum Dei virtútem, et Dei sapiéntiam: líquido collígere debémus, quia si Deus sapiéntia, ánima autem justi, sedes sapiéntiæ, dum cælum dícitur sedes Dei, cælum ergo est ánima justi. Hinc per Psalmístam de sanctis prædicatóribus dícitur: Cæli enárrant glóriam Dei.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Refúlsit sol in clípeos áureos, et resplenduérunt montes ab eis:
* Et fortitúdo géntium dissipáta est.
V. Erat enim exércitus magnus valde et fortis: et appropiávit Judas et exércitus ejus in prǽlio.
R. Et fortitúdo géntium dissipáta est.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lección del Santo Evangelio según San Mateo.
Mt 22, 1-14
En aquel tiempo: Hablaba Jesús a los príncipes de los Sacerdotes y a los fariseos en parábolas, diciendo: Semejante es el reino de los cielos a cierto rey que celebró las bodas de su hijo. Y lo que sigue.

Homilía de San Gregorio, Papa.
En el santo Evangelio, con el nombre de reino de los cielos se designa a la actual Iglesia. Y como el Señor dijo por un Profeta: “El cielo es mi trono”, y Salomón afirma que el alma del justo es la sede de la sabiduría, y San Pablo: “Cristo es la virtud de Dios y la sabiduría de Dios”; así, siendo Dios la sabiduría, y el alma del justo el trono de la sabiduría, al decir que el cielo es el trono de Dios, se afirma que el alma del justo es el cielo. De aquí esta sentencia del Salmista, aplicada a los santos predicadores: “Los cielos publican la gloria de Dios”.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Reverberó el sol en los broqueles de oro, cuyo resplandor se reflejó en las montañas:
* Y desvaneciose el poderío de los gentiles,
V. Grande y poderoso era, ciertamente, su ejército, mas Judas, con sus huestes, se acercó para dar la batalla.
R. Y desvaneciose el poderío de los gentiles,
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Divínum auxílium máneat semper nobíscum. Amen.

Lectio 8
Regnum ergo cælórum est Ecclésia justórum: quia dum eórum corda in terra nil ambiunt, per hoc quod ad superna suspirant, jam in eis Dóminus quasi in cæléstibus regnat. Dicátur ergo: Simile est regnum cælórum hómini regi, qui fecit nuptias fílio suo. Jam intélligit caritas vestra, quis est iste Rex, Regis fílii pater: ille nimirum, cui Psalmista ait: Deus judícium tuum Regi da, et justítiam tuam fílio Regis. Qui fecit nuptias fílio suo. Tunc enim Deus Pater Deo Fílio suo nuptias fecit, quando hunc in útero Vírginis humanæ natúræ conjunxit, quando Deum ante sæcula fíeri vóluit hóminem in fine sæculórum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Duo Séraphim clamábant alter ad álterum:
* Sanctus, sanctus, sanctus Dóminus Deus Sábaoth: * Plena est omnis terra glória ejus.
V. Tres sunt qui testimónium dant in cælo: Pater, Verbum, et Spíritus Sanctus: et hi tres unum sunt.
R. Sanctus, sanctus, sanctus Dóminus Deus Sábaoth.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Plena est omnis terra glória ejus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la ayuda de Dios nos acompañe siempre. Amén.

Lectura 8
El reino de los cielos es la Iglesia de los justos. Como sus corazones no aspiran a nada terrenal, sino a las cosas de lo alto, el Señor reina ya en ellos como en los cielos. “Semejante es el reino de los cielos a cierto rey, que celebró las bodas de su hijo”. Este Rey, Padre de su hijo igualmente Rey es aquel a quien dice el Salmista: “Oh Dios, dad al Rey vuestro juicio y al Hijo del Rey vuestra justicia”. Dios Padre celebró las bodas de Dios, su Hijo, cuando lo unió a la naturaleza humana en el seno de la Virgen, cuando este Hijo, Dios antes de los siglos, se hizo hombre al fin de los tiempos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Dos Serafines clamaban el uno al otro:
* Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de las virtudes: * Llena está toda la tierra de su gloria,
V. Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son una sola cosa.
R. Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de las virtudes.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Llena está toda la tierra de su gloria.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Sed quia ex duabus persónis fíeri solet ista nuptialis conjúnctio; absit hoc ab intelléctibus nostris, ut personam Dei et hóminis Redemptoris nostri Jesu Christi, ex duabus persónis credámus unítam. Ex duabus quippe atque in duabus hunc natúris exsistere dicimus; sed ex duabus persónis compositum credi, ut nefas vitamus. Apertius ergo atque securius dici potest, quia in hoc Pater Regi Fílio nuptias fecit, quo ei per incarnatiónis mystérium sanctam Ecclésiam sociávit. Uterus autem Genitrícis Vírginis, hujus sponsi thálamus fuit. Unde et Psalmista dicit: In sole pósuit tabernáculum suum, et ipse tamquam sponsus procédens de thálamo suo.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Pero de que la unión conyugal ordinaria requiera dos personas, no pensemos que la persona de Jesucristo, nuestro Redentor, Dios y hombre a la vez, resulte de la unión de dos personas. Se forma de dos naturalezas y subsiste en dos naturalezas; pero no está compuesto de dos personas. Es más claro y seguro decir que el Padre celebró las bodas del Rey, su Hijo, cuando merced al misterio de la Encarnación, uniole a la santa Iglesia. El seno de la Virgen Madre fue el lecho nupcial de este esposo. Canta David: “Puso en el sol su tabernáculo, y Él mismo es semejante a un esposo que sale de su tálamo nupcial.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio de Tempore}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus
Omnípotens et miséricors Deus, univérsa nobis adversántia propitiátus exclúde: ut mente et córpore páriter expedíti, quæ tua sunt, líberis méntibus exsequámur.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.

Oración {del Propio del Tiempo}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.

Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
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