S. Francisci Borgiæ Confessoris ~ Semiduplex
Scriptura: Feria Quinta infra Hebdomadam XVII post Octavam Pentecostes II. Octobris

Ad Matutinum     10-10-2019

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adorémosle.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adorémosle.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Iste Conféssor Dómini, coléntes
Quem pie laudant pópuli per orbem,
Hac die lætus méruit suprémos
Laudis honóres.

Qui pius, prudens, húmilis, pudícus,
Sóbriam duxit sine labe vitam,
Donec humános animávit auræ
Spíritus artus.

Cujus ob præstans méritum, frequénter,
Ægra quæ passim jacuére membra,
Víribus morbi dómitis, salúti
Restituúntur.

Noster hinc illi chorus obsequéntem
Cóncinit laudem celebrésque palmas,
Ut piis ejus précibus juvémur
Omne per ævum.

Sit salus illi, decus atque virtus,
Qui, super cæli sólio corúscans,
Tótius mundi sériem gubérnat,
Trinus et unus.
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
Este confesor del Señor, a quien los pueblos
ensalzan piadosamente por el mundo entero,
mereció en este día los honores
de la suprema alabanza.

Piadoso, prudente, humilde y casto,
vivió una vida austera y sin mancilla,
mientras el vigor de la vida animó
su carne mortal.

Por sus méritos insignes, los cuerpos,
que se hallaban postrados por la enfermedad,
recobran con frecuencia la salud, venciendo
la fuerza del mal.

Por esto nosotros, aquí reunidos, cantamos alabanzas
en su obsequio y celebramos sus egregios triunfos,
para que nos ayude con sus piadosas plegarias
durante toda la vida.

Salud, honor y poder a Aquél que,
resplandeciendo en el trono del cielo,
gobierna, Trino y Uno
el mundo entero.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ et Psalmi ex Commune aut Festo}
Nocturn I.
Ant. Beátus vir,
Psalmus 1 [1]
1:1 Beátus vir, qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, * et in cáthedra pestiléntiæ non sedit:
1:2 Sed in lege Dómini volúntas ejus, * et in lege ejus meditábitur die ac nocte.
1:3 Et erit tamquam lignum, quod plantátum est secus decúrsus aquárum, * quod fructum suum dabit in témpore suo:
1:3 Et fólium ejus non défluet: * et ómnia quæcúmque fáciet, prosperabúntur.
1:4 Non sic ímpii, non sic: * sed tamquam pulvis, quem proícit ventus a fácie terræ.
1:5 Ídeo non resúrgent ímpii in judício: * neque peccatóres in concílio justórum.
1:6 Quóniam novit Dóminus viam justórum: * et iter impiórum períbit.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus vir, qui in lege Dómini meditatur: volúntas ejus pérmanet die ac nocte, et ómnia quæcúmque fáciet, semper prosperabúntur.
Salmos con lecturas {Antífonas y salmos del Común o de la Fiesta}
Nocturn I.
Ant. Dichoso aquel varón,
Salmo 1 [1]
1:1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, * ni se asienta en la cátedra pestilente de los libertinos;
1:2 Sino que tiene puesta toda su voluntad en la ley del Señor, * y está meditando en ella día y noche.
1:3 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, * el cual dará su fruto en el debido tiempo,
1:3 Y cuya hoja no caerá nunca; * y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto.
1:4 No así los impíos, no así; * sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.
1:5 Por tanto, no prevalecerán los impíos en el juicio; * ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos.
1:6 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; * mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dichoso aquel varón, que medita en la ley del Señor; su voluntad es fiel constantemente, y todas sus obras siempre prosperarán.
Ant. Beátus iste Sanctus,
Psalmus 2 [2]
2:1 Quare fremuérunt gentes: * et pópuli meditáti sunt inánia?
2:2 Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum * advérsus Dóminum, et advérsus Christum ejus.
2:3 Dirumpámus víncula eórum: * et proiciámus a nobis jugum ipsórum.
2:4 Qui hábitat in cælis, irridébit eos: * et Dóminus subsannábit eos.
2:5 Tunc loquétur ad eos in ira sua, * et in furóre suo conturbábit eos.
2:6 Ego autem constitútus sum Rex ab eo super Sion montem sanctum ejus, * prǽdicans præcéptum ejus.
2:7 Dóminus dixit ad me: * Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
2:8 Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, * et possessiónem tuam términos terræ.
2:9 Reges eos in virga férrea, * et tamquam vas fíguli confrínges eos.
2:10 Et nunc, reges, intellégite: * erudímini, qui judicátis terram.
2:11 Servíte Dómino in timóre: * et exsultáte ei cum tremóre.
2:12 Apprehéndite disciplínam, nequándo irascátur Dóminus, * et pereátis de via justa.
2:13 Cum exárserit in brevi ira ejus: * beáti omnes qui confídunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus iste Sanctus, qui confísus est in Dómino, prædicávit præcéptum Dómini, constitútus est in monte sancto ejus.
Ant. Dichoso este Santo,
Salmo 2 [2]
2:1 ¿Por qué causa se han embravecido tanto las naciones, * y los pueblos maquinan vanos proyectos?
2:2 Se han coligado los reyes de la tierra; y se han confederado los príncipes * contra el Señor, y contra su Cristo.
2:3 Rompamos, dijeron, sus ataduras, * y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
2:4 Mas aquel que reside en los cielos se burlará de ellos; * se mofará de ellos el Señor.
2:5 Entonces les hablará Él en su indignación * y los llenará de terror con su saña.
2:6 Mas yo he sido por Él constituido rey sobre Sion, su santo monte, * para predicar su ley.
2:7 A mí me dijo el Señor: * Tú eres mi Hijo; Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré las naciones en herencia tuya, * y extenderé tu dominio hasta los extremos de la tierra.
2:9 Los regirás con cetro de hierro; * y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.
2:10 Ahora pues, ¡oh reyes!, entendedlo: * Sed instruidos vosotros los que juzgáis la tierra.
2:11 Servid al Señor con temor, * y regocijaos en Él, poseídos siempre de un temblor santo.
2:12 Abrazad la buena doctrina; no sea que al fin se irrite el Señor, * y perezcáis descarriados de la senda de la justicia.
2:13 Porque cuando de aquí a poco se inflamare su ira, * bienaventurados todos aquellos que ponen en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dichoso este Santo, que ha confiado en el Señor, publicó sus preceptos, y fue constituido en su santo monte.
Ant. Tu es glória mea,
Psalmus 3 [3]
3:2 Dómine, quid multiplicáti sunt qui tríbulant me? * multi insúrgunt advérsum me.
3:3 Multi dicunt ánimæ meæ: * Non est salus ipsi in Deo ejus.
3:4 Tu autem, Dómine, suscéptor meus es, * glória mea, et exáltans caput meum.
3:5 Voce mea ad Dóminum clamávi: * et exaudívit me de monte sancto suo.
3:6 Ego dormívi, et soporátus sum: * et exsurréxi, quia Dóminus suscépit me.
3:7 Non timébo míllia pópuli circumdántis me: * exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
3:8 Quóniam tu percussísti omnes adversántes mihi sine causa: * dentes peccatórum contrivísti.
3:9 Dómini est salus: * et super pópulum tuum benedíctio tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Tu es glória mea, tu es suscéptor meus, Dómine: tu exáltans caput meum, et exaudísti me de monte sancto tuo.
Ant. Tú eres, Señor, mi gloria,
Salmo 3 [3]
3:2 ¡Ah, Señor! ¿Cómo es que se han aumentado tanto mis perseguidores? * Son muchísimos los que se han rebelado contra mí.
3:3 Muchos dicen de mí: * Ya no tiene que esperar de su Dios salvación.
3:4 Pero Tú, ¡oh Señor!, Tú eres mi protector, * mi gloria, y el que me hace levantar cabeza.
3:5 A voces clamé al Señor, * y Él me oyó benigno desde su santo monte.
3:6 Yo me dormí, y me entregué a un profundo sueño; * y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo.
3:7 No temeré, pues, a ese innumerable gentío que me tiene cercado; * levántate, ¡oh Señor!, sálvame Tú, Dios mío.
3:8 Pues Tú has castigado a todos los que sin razón me hacen guerra; * les has quebrado los dientes a los pecadores.
3:9 Del Señor nos viene la salvación; * y Tú, oh Dios mío, bendecirás a tu pueblo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Tú eres, Señor, mi gloria, el que me has recibido; Tú me has exaltado, y me oíste desde tu santo monte.
V. Amávit eum Dóminus, et ornávit eum.
R. Stolam glóriæ índuit eum.
V. El Señor le amó y le honró.
R. Le vistió con vestiduras de gloria.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De libro primo Machabæórum
1 Mac 6:1-6
1 Et rex Antíochus perambulábat superióres regiónes, et audívit esse civitátem Elymáidem in Pérside nobilíssimam, et copiósam in argénto et auro,
2 Templúmque in ea lócuples valde et illic velámina áurea, et lorícæ, et scuta, quæ relíquit Alexánder Philíppi rex Mácedo, qui regnávit primus in Grǽcia.
3 Et venit, et quærébat cápere civitátem, et deprædári eam: et non pótuit, quóniam innótuit sermo his qui erant in civitáte:
4 Et insurrexérunt in prǽlium, et fugit inde, et ábiit cum tristítia magna, et revérsus est in Babylóniam.
5 Et venit qui nuntiáret ei in Pérside, quia fugáta sunt castra quæ erant in terra Juda:
6 Et quia ábiit Lýsias cum virtúte forti in primis, et fugátus est a fácie Judæórum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Adapériat Dóminus cor vestrum in lege sua et in præcéptis suis et fáciat pacem in diébus vestris:
* Concédat vobis salútem, et rédimat vos a malis.
V. Exáudiat Dóminus oratiónes vestras, et reconciliétur vobis, nec vos déserat in témpore malo.
R. Concédat vobis salútem, et rédimat vos a malis.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Libro primero de los Macabeos.
1 Mac 6:1-6
1 Atravesaba el rey Antíoco las regiones altas de Persia cuando tuvo noticia de que en Elimaida, en Persia, había una ciudad célebre por su riqueza de plata y oro.
2 Había en ella un templo extraordinariamente rico, en el cual se guardaban armaduras de oro, corazas y armas que había dejado allí Alejandro el de Filipo, rey de Macedonia, el primero que reinó sobre los griegos.
3 Llegado a ella, intentó apoderarse de la ciudad, pero no pudo, porque, conocidos sus propósitos en la ciudad,
4 Le resistieron con las armas, viéndose forzado a retirarse huyendo, para volverse con gran pena a Babilonia.
5 En Persia le alcanzó un correo, que le dio a saber cómo los ejércitos enviados a tierra de Judea habían sido derrotados;
6 Que Lisias había ido contra ella con un ejército fuerte si los hay y había huido ante los judíos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Abra el Señor vuestro corazón a su Ley y a sus preceptos, y dé la paz en vuestros días.
* Concédaos la salud, y os libre de todo mal.
V. Atienda el Señor a vuestras oraciones, y se reconcilie con vosotros, y no os desampare en la tribulación.
R. Concédaos la salud, y os libre de todo mal.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
1 Mac 6:6-9
6 Et invaluérunt armis, et víribus, et spóliis multis, quæ cepérunt de castris, quæ excidérunt:
7 Et quia diruérunt abominatiónem, quam ædificáverat super altáre, quod erat in Jerúsalem, et sanctificatiónem, sicut prius, circumdedérunt muris excélsis, sed et Bethsúram civitátem suam.
8 Et factum est, ut audívit rex sermónes istos, expávit et commótus est valde: et décidit in lectum, et íncidit in languórem præ tristítia, quia non factum est ei sicut cogitábat.
9 Et erat illic per dies multos, quia renováta est in eo tristítia magna, et arbitrátus est se mori.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Exáudiat Dóminus oratiónes vestras, et reconciliétur vobis, nec vos déserat in témpore malo,
* Dóminus, Deus noster.
V. Det vobis cor ómnibus, ut colátis eum et faciátis ejus voluntátem.
R. Dóminus, Deus noster.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
1 Mac 6:6-9
6 Los judíos se habían hecho muy fuertes en armas y soldados con el botín grande que habían cogido a los ejércitos por ellos vencidos;
7 Habían destruido la abominación levantada por él sobre el altar de Jerusalén y habían cercado de altos muros el santuario, como antes estaba, y la ciudad de Betsur.
8 Cuando recibió estas noticias quedó aterrado e intensamente conmovido; tanto, que cayó en el lecho enfermo de tristeza al ver que los sucesos no habían correspondido a sus deseos.
9 Pasó allí muchos días, porque la tristeza se renovaba sin cesar, y hasta creyó morir.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Atienda el Señor a vuestras oraciones, y se reconcilie con vosotros, y no os desampare en la tribulación
* El Señor, nuestro Dios.
V. Él os dé a todos un corazón para adorarle y cumplir su voluntad.
R. El Señor, nuestro Dios.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
1 Mac 6:10-13
10 Et vocávit omnes amícos suos, et dixit illis: Recéssit somnus ab óculis meis, et cóncidi, et córrui corde præ sollicitúdine:
11 Et dixi in corde meo: In quantam tribulatiónem devéni, et in quos fluctus tristítiæ, in qua nunc sum, qui jucúndus eram, et diléctus in potestáte mea!
12 Nunc vero reminíscor malórum, quæ feci in Jerúsalem, unde et ábstuli ómnia spólia áurea et argéntea quæ erant in ea, et misi auférre habitántes Judǽam sine causa.
13 Cognóvi ergo quia proptérea invenérunt me mala ista: et ecce péreo tristítia magna in terra aliéna.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Congregáti sunt inimíci nostri, et gloriántur in virtúte sua: cóntere fortitúdinem illórum, Dómine, et dispérge illos:
* Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Dispérge illos in virtúte tua, et déstrue eos, protéctor noster, Dómine.
R. Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ut cognóscant quia non est álius qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
1 Mac 6:10-13
10 Haciendo llamar a sus amigos, les dijo: “Huye de mis ojos el sueño y mi corazón desfallece por la preocupación,
11 Pensando en qué tribulación y tempestad me hallo yo, tan bueno, tan amado por mi suave gobierno.
12 Pero ahora me acuerdo de los males que hice en Jerusalén, de los utensilios de oro y plata que de allí tomé, de los habitantes de Judea que sin causa exterminé.
13 Ahora reconozco que por esto me han sobrevenido tantas calamidades y que de mi gran tristeza moriré en tierra extraña.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Se han juntado nuestros enemigos, y se glorían en su poder; quebranta su fortaleza, Señor, y dispérsalos.
* A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
V. Dispérsalos con tu poder, y derrúyelos, oh Señor, protector nuestro.
R. A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. A fin de que conozcan que nadie combate en nuestro favor sino Tú, Dios nuestro.
Nocturn II.
Ant. Invocántem
Psalmus 4 [4]
4:2 Cum invocárem exaudívit me Deus justítiæ meæ: * in tribulatióne dilatásti mihi.
4:2 Miserére mei, * et exáudi oratiónem meam.
4:3 Fílii hóminum, úsquequo gravi corde? * ut quid dilígitis vanitátem, et quǽritis mendácium?
4:4 Et scitóte quóniam mirificávit Dóminus sanctum suum: * Dóminus exáudiet me cum clamávero ad eum.
4:5 Irascímini, et nolíte peccáre: * quæ dícitis in córdibus vestris, in cubílibus vestris compungímini.
4:6 Sacrificáte sacrifícium justítiæ, et speráte in Dómino. * Multi dicunt: Quis osténdit nobis bona?
4:7 Signátum est super nos lumen vultus tui, Dómine: * dedísti lætítiam in corde meo.
4:8 A fructu fruménti, vini, et ólei sui * multiplicáti sunt.
4:9 In pace in idípsum * dórmiam, et requiéscam;
4:10 Quóniam tu, Dómine, singuláriter in spe * constituísti me.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Invocántem exaudívit Dóminus Sanctum suum, Dóminus exaudívit eum, et constítuit eum in pace.
Nocturn II.
Ant. El Señor ha oído a su Santo que le invocaba;
Salmo 4 [4]
4:2 Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; * Tú que en el aprieto me diste anchura,
4:2 Ten piedad de mí * y escucha mi oración.
4:3 Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor, * amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
4:4 Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor, * y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
4:5 Temblad y no pequéis, * reflexionad en el silencio de vuestro lecho;
4:6 Ofreced sacrificios legítimos y confiad en el Señor. * Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
4:7 Si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?» * Pero Tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
4:8 Que si abundara * en trigo y en vino.
4:9 En paz me acuesto * y en seguida me duermo,
4:10 Porque Tú sólo, Señor, * me haces vivir tranquilo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor ha oído a su Santo que le invocaba; le oyó y constituyó en la paz.
Ant. Læténtur omnes,
Psalmus 5 [5]
5:2 Verba mea áuribus pércipe, Dómine, * intéllege clamórem meum.
5:3 Inténde voci oratiónis meæ, * Rex meus et Deus meus.
5:4 Quóniam ad te orábo: * Dómine, mane exáudies vocem meam.
5:5 Mane astábo tibi et vidébo: * quóniam non Deus volens iniquitátem tu es.
5:6 Neque habitábit juxta te malígnus: * neque permanébunt injústi ante óculos tuos.
5:7 Odísti omnes, qui operántur iniquitátem: * perdes omnes, qui loquúntur mendácium.
5:7 Virum sánguinum et dolósum abominábitur Dóminus: * ego autem in multitúdine misericórdiæ tuæ.
5:8 Introíbo in domum tuam: * adorábo ad templum sanctum tuum in timóre tuo.
5:9 Dómine, deduc me in justítia tua: * propter inimícos meos dírige in conspéctu tuo viam meam.
5:10 Quóniam non est in ore eórum véritas: * cor eórum vanum est.
5:11 Sepúlcrum patens est guttur eórum, linguis suis dolóse agébant, * júdica illos, Deus.
5:11 Décidant a cogitatiónibus suis, secúndum multitúdinem impietátum eórum expélle eos, * quóniam irritavérunt te, Dómine.
5:12 Et læténtur omnes, qui sperant in te, * in ætérnum exsultábunt: et habitábis in eis.
5:12 Et gloriabúntur in te omnes, qui díligunt nomen tuum, * quóniam tu benedíces justo.
5:13 Dómine, ut scuto bonæ voluntátis tuæ * coronásti nos.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Læténtur omnes, qui sperant in te, Dómine: quóniam tu benedixísti justo, scuto bonæ voluntátis tuæ coronásti eum.
Ant. Alégrense todos,
Salmo 5 [5]
5:2 Señor, escucha mis palabras, * atiende a mis gemidos,
5:3 Haz caso de mis gritos de auxilio, * Rey mío y Dios mío.
5:4 A ti te suplico, * Señor; por la mañana escucharás mi voz,
5:5 Por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando. * Tú no eres un Dios que ame la maldad,
5:6 Ni el malvado es tu huésped, * ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
5:7 Detestas a los malhechores, * destruyes a los mentirosos;
5:7 Al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. * Pero yo, por tu gran bondad,
5:8 Entraré en tu casa, * me postraré ante tu templo santo con toda reverencia.
5:9 Señor, guíame con tu justicia, * porque tengo enemigos; alláname tu camino.
5:10 En su boca no hay sinceridad, * su corazón es perverso;
5:11 Su garganta es un sepulcro abierto, mientras halagan con la lengua. * Castígalos, ¡oh Dios!:
5:11 Que fracasen sus planes; expúlsalos por sus muchos crímenes, * porque se rebelan contra ti.
5:12 Que se alegren los que se acogen a ti, * con júbilo eterno; protégelos,
5:12 Para que se llenen de gozo los que aman tu nombre, * porque Tú, Señor, bendices al justo,
5:13 Y como un escudo * lo rodea tu favor.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Alégrense todos, los que en ti esperan, Señor; porque Tú has bendecido al justo; le esforzaste con el escudo de la buena voluntad.
Ant. Dómine, Dóminus noster,
Psalmus 8 [6]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es ejus? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subjecísti sub pédibus ejus, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra! quia glória et honóre coronásti Sanctum tuum, et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
Ant. Oh Señor, Dueño nuestro,
Salmo 8 [6]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Oh Señor, Dueño nuestro, ¡cuán admirable es tu santo nombre en toda la redondez de la tierra! porque has coronado de gloria y honor a tu Santo, y le constituiste sobre las obras de tus manos.
V. Os justi meditábitur sapiéntiam.
R. Et lingua ejus loquétur judícium.
V. La boca del justo derramará sabiduría.
R. Y su lengua hablará juiciosamente.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Franciscus, Gandiæ dux quartus, Joánne Borgia et Joánna Aragónia Ferdinándi Catholici nepte génitus, post puerílem ætátem inter domesticos mira innocéntia et pietáte transactam, in aula primum Cároli quinti Cæsaris, mox in Catalauniæ administratióne, admirabílior fuit christianæ virtútis et vitæ austerioris exemplis. Ad Granatense sepúlcrum Isabellam imperatricem cum detulísset, in ejus vultu, fœde commutato, mortalium ómnium caducitátem rélegens, voto se adstrinxit, rebus ómnibus, cum primum licéret, abjectis, regum Regi unice inserviéndi. Inde tantum virtútis increméntum fecit, ut, inter negotiórum turbas, religiosæ perfectiónis simillimam imáginem réferens, miraculum príncipum appellarétur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Honéstum fecit illum Dóminus, et custodívit eum ab inimícis, et a seductóribus tutávit illum:
* Et dedit illi claritátem ætérnam.
V. Justum dedúxit Dóminus per vias rectas, et osténdit illi regnum Dei.
R. Et dedit illi claritátem ætérnam.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Francisco, cuarto duque de Gandía, hijo de Juan de Borja y de Juana de Aragón, nieta de Fernando el Católico, pasó una infancia admirable por la inocencia y probada piedad, y dio ejemplos de virtud cristiana y de austeridad en la corte de Carlos V, y luego como gobernador de Cataluña. Encargado de acompañar el cadáver de la emperatriz Isabel a Granada, donde debía recibir sepultura, pudo ver en su rostro desfigurado, la caducidad de las cosas, e hizo voto de renunciar tan pronto como pudiese al mundo para servir sólo al Rey de los reyes, progresando tanto en la virtud, que, aun entre sus muchas ocupaciones, su vida era un vivo dechado de la perfección religiosa, por lo que era llamado prodigio entre los príncipes.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le enriqueció, le guardó de sus enemigos, y le defendió de sus seductores:
* Y le procuró una gloria eterna.
V. El Señor condujo al justo por caminos rectos y le mostró el reino de Dios.
R. Y le procuró una gloria eterna.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Mortua Eleonora de Castro cónjuge ingréssus est societátem Jesu, ut in ea latéret securius et præcluderet dignitátibus áditum, interposita voti religióne; dignus, quem et viri príncipes complures in amplecténdo severiori instituto fúerint secuti, et Cárolus quintus ipse in abdicando imperio hortatórem sibi aut ducem exstitisse non diffiterétur. In eo arctioris vitæ studio Franciscus jejuniis, catenis férreis, asperrimo cilício, cruentis longisque verberatiónibus, somno brevíssimo, corpus ad extremam usque maciem redégit, nullis præterea parcens labóribus ad sui victoriam et ad salútem animárum. Tot ítaque instructus virtútibus, a sancto Ignátio primum generalis commissarius in Hispaniis, nec multo post præpositus generalis tertius a societáte universa, licet invítus, elígitur. Quo in munere princípibus ac summis Pontificibus prudéntia ac morum sanctitáte apprime carus, præter complura vel cóndita vel aucta ubíque domicília, socios in regnum Poloniæ, in insulas Oceani, in Mexicanam et Peruánam provincias invéxit; missis quoque in alias regiónes apostolicis viris, qui prædicatióne, sudóribus, sánguine fidem catholicam Romanam propagarunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Amávit eum Dóminus, et ornávit eum: stolam glóriæ índuit eum,
* Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Índuit eum Dóminus lorícam fídei, et ornávit eum.
R. Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Al morir su esposa Eleonora de Castro, ingresó en la Compañía de Jesús, por considerar más fácil el permanecer allí desconocido; y se obligó con voto a no aceptar dignidad alguna. Mereció que su ejemplo indujera a varios príncipes a abrazar una vida más austera, y que Carlos V, al abdicar, declarara que Francisco había sido su inspirador y su guía. La austeridad de su vida redujo su cuerpo a una gran flaqueza, efecto de ayunos, cadenas de hierro, cilicios, prolongadas disciplinas y privaciones de sueño. No perdonaba ninguna fatiga si se trataba de la victoria sobre sí mismo y de la salvación de las almas. Adornado con tantas virtudes, fue designado por San Ignacio comisario general de la Compañía en España, y elegido, algunos años más tarde, y bien a pesar suyo, tercer general de la misma Compañía. En este cargo se hizo apreciar de los príncipes y de los sumos Pontífices por su prudencia y santidad. Fundó o dio mayor impulso en diversos lugares a las casas de la Compañía, envió miembros de la misma a Polonia, a las islas del Océano, a Méjico y al Perú, y misioneros a otras comarcas, los cuales, a costa de sudores y sangre, propagaron la fe católica y romana.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le amó y le honró, le vistió con vestiduras de gloria:
* Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Le cubrió con el yelmo de la fe, y le adornó.
R. Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
De se ita demisse sentiebat, ut peccatóris nomen sibi proprium fáceret. Romanam purpuram, a summis Pontificibus sæpius oblatam, invicta humilitátis constántia recusávit. Vérrere sordes, emendicáre victum ostiatim, ægris ministrare in nosocomíis, mundi ac sui contemptor, in deliciis hábuit. Singulis diébus multas continenter horas, frequenter octo, quandoque decem, dabat cæléstium contemplatióni. Centies quotídie de genu Deum adorábat. Numquam a sacrificando abstinuit, prodebatque sese divinus quo æstuábat ardor, ejus vultu, sacram Hostiam offeréntis aut concionántis, intérdum radiante. Sanctíssimum Christi corpus in Eucharistia latens ubi asservarétur, instinctu cælésti sentiebat. Cardinali Alexandrino, ad conjungendos contra Turcas, christiános príncipes, legato comes additus a beato Pio quinto, arduum iter, fractis jam pene viribus, suscépit ex obediéntia; in qua et vitæ cursum Romæ, ut optarat, feliciter consummávit, anno ætátis suæ sexagesimo secundo, salútis vero millesimo quingentésimo septuagesimo secundo. A sancta Teresia, quæ ejus utebátur consíliis, vir sanctus, a Gregório décimo tertio fidélis adminíster appellátus; demum a Cleménte décimo, plúribus magnisque clarus miraculis, in Sanctórum númerum est adscriptus.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste homo perfécit ómnia quæ locútus est ei Deus, et dixit ad eum: Ingrédere in réquiem meam:
* Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Iste est, qui contémpsit vitam mundi, et pervénit ad cæléstia regna.
R. Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Sentía tan humildemente acerca de sí mismo, que se apropiaba el nombre de pecador. Rechazó, con nunca desmentida humildad, la púrpura cardenalicia que le ofrecieron en varias ocasiones los sumos Pontífices. Por desprecio al mundo y a sí mismo, ponía sus delicias en barrer la casa, mendigar su comida de puerta en puerta y servir a los enfermos de los hospitales. Dedicaba largas horas cada día, con frecuencia ocho y a veces hasta diez, a la contemplación de las cosas celestiales. Adoraba de rodillas a Dios cien veces al día. Nunca omitió la celebración de la santa Misa. La divina llama que le consumía se manifestaba en el resplandor de su rostro cuando ofrecía el santo Sacrificio, y a veces durante su predicación. Conocía por un instinto celestial los lugares en que se hallaba reservado el sacratísimo cuerpo de Cristo, oculto en la Eucaristía. Casi faltado de fuerzas, acompañó en su largo viaje, para obedecer al papa Pío V, al cardenal Alexandrino, legado pontificio cerca de los príncipes cristianos para formar una liga contra los Turcos. Murió en Roma, como deseaba, al regresar de este viaje, a los 72 años, en 1572. Santa Teresa, que se aconsejaba con él, le llamaba santo, y Gregorio XIII, un fiel administrador. Por último, glorificado con muchos milagros, fue canonizado por Clemente X.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este hombre cumplió todo lo que Dios le había mandado, y Dios le dijo: Entra en el lugar de mi reposo:
* Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones,
V. Este Santo despreció la vida mundana y llegó al reino de los cielos.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
Nocturn III.
Ant. Dómine,
Psalmus 14 [7]
14:1 Dómine, quis habitábit in tabernáculo tuo? * aut quis requiéscet in monte sancto tuo?
14:2 Qui ingréditur sine mácula, * et operátur justítiam:
14:3 Qui lóquitur veritátem in corde suo, * qui non egit dolum in lingua sua:
14:3 Nec fecit próximo suo malum, * et oppróbrium non accépit advérsus próximos suos.
14:4 Ad níhilum dedúctus est in conspéctu ejus malígnus: * timéntes autem Dóminum gloríficat:
14:5 Qui jurat próximo suo, et non décipit, * qui pecúniam suam non dedit ad usúram, et múnera super innocéntem non accépit.
14:5 Qui facit hæc: * non movébitur in ætérnum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Dómine, iste Sanctus habitábit in tabernáculo tuo, operátus est justítiam, requiéscet in monte sancto tuo.
Nocturn III.
Ant. Señor,
Salmo 14 [7]
14:1 ¡Ah, Señor!, ¿quién morará en tu celestial tabernáculo? * ¿o quién descansará en tu santo monte?
14:2 Aquel que vive sin mancilla * y obra rectamente.
14:3 Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón * y no ha forjado ningún dolo con su lengua;
14:3 Ni ha hecho mal a sus prójimos * ni ha consentido que fuesen infamados.
14:4 El que en su estimación tiene al malvado por nada, * mas honra a aquellos que temen al Señor;
14:5 Que si hace juramento a su prójimo, no le engaña. * Que no da su dinero a usura, ni se deja cohechar contra el inocente.
14:5 Quien así se porta, * no será conmovido por toda la eternidad.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Señor, este Santo habitará en tu templo; ha practicado la justicia y morará en tu monte santo.
Ant. Vitam pétiit
Psalmus 20 [8]
20:2 Dómine, in virtúte tua lætábitur rex: * et super salutáre tuum exsultábit veheménter.
20:3 Desidérium cordis ejus tribuísti ei: * et voluntáte labiórum ejus non fraudásti eum.
20:4 Quóniam prævenísti eum in benedictiónibus dulcédinis: * posuísti in cápite ejus corónam de lápide pretióso.
20:5 Vitam pétiit a te: * et tribuísti ei longitúdinem diérum in sǽculum, et in sǽculum sǽculi.
20:6 Magna est glória ejus in salutári tuo: * glóriam et magnum decórem impónes super eum.
20:7 Quóniam dabis eum in benedictiónem in sǽculum sǽculi: * lætificábis eum in gáudio cum vultu tuo.
20:8 Quóniam rex sperat in Dómino: * et in misericórdia Altíssimi non commovébitur.
20:9 Inveniátur manus tua ómnibus inimícis tuis: * déxtera tua invéniat omnes, qui te odérunt.
20:10 Pones eos ut clíbanum ignis in témpore vultus tui: * Dóminus in ira sua conturbábit eos, et devorábit eos ignis.
20:11 Fructum eórum de terra perdes: * et semen eórum a fíliis hóminum.
20:12 Quóniam declinavérunt in te mala: * cogitavérunt consília, quæ non potuérunt stabilíre.
20:13 Quóniam pones eos dorsum: * in relíquiis tuis præparábis vultum eórum.
20:14 Exaltáre, Dómine, in virtúte tua: * cantábimus et psallémus virtútes tuas.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Vitam pétiit a te, et tribuísti ei, Dómine: glóriam et magnum decórem imposuísti super eum: posuísti in cápite ejus corónam de lápide pretióso.
Ant. Te pidió la vida,
Salmo 20 [8]
20:2 Oh, Señor, en tu gran poder hallará el rey su alegría, * y saltará de extremado gozo por la salvación que le has enviado.
20:3 Tú le has cumplido el deseo de su corazón, * y no has frustrado los ruegos que formaron sus labios.
20:4 Antes, te has anticipado a él con bendiciones amorosas; * le pusiste sobre la cabeza una corona de piedras preciosas.
20:5 Te pidió vida, * y Tú le has concedido alargar sus días por los siglos de los siglos.
20:6 Grande es su gloria por la salvación que le has dado. * Aún le revistarás de una gloria y esplendor mucho más grande.
20:7 Porque Tú harás que él sea bendición eterna; * lo colmarás de gozo con sólo mostrarle tu rostro.
20:8 Por cuanto el rey tiene puesta su confianza en el Señor; * por lo mismo descansará inmóvil en la misericordia del Altísimo.
20:9 Alcance tu poderosa mano a todos tus enemigos; * descargue tu diestra sobre todos los que te aborrecen.
20:10 Mostrándoles tu rostro, harás de ellos como un horno encendido. * Airado el Señor los pondrá en consternación, y el fuego los devorará.
20:11 Extirparás su descendencia de la faz de la tierra, * y quitarás su raza de entre los hijos de los hombres.
20:12 Porque urdieron contra ti maldades; * forjaron designios que no pudieron ejecutar.
20:13 Tú los pondrás en fuga, * y tendrás aparejadas contra ellos, las flechas de tu arco.
20:14 Ensálzate, Señor, con tu poder infinito; * que nosotros celebraremos con cánticos e himnos tus maravillas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Te pidió la vida, y Tú, Señor, se la has concedido; le revestiste de una gran gloria y esplendor; pusiste sobre su frente una corona de piedras preciosas.
Ant. Hic accípiet
Psalmus 23 [9]
23:1 Dómini est terra, et plenitúdo ejus: * orbis terrárum, et univérsi qui hábitant in eo.
23:2 Quia ipse super mária fundávit eum: * et super flúmina præparávit eum.
23:3 Quis ascéndet in montem Dómini? * aut quis stabit in loco sancto ejus?
23:4 Ínnocens mánibus et mundo corde, * qui non accépit in vano ánimam suam, nec jurávit in dolo próximo suo.
23:5 Hic accípiet benedictiónem a Dómino: * et misericórdiam a Deo, salutári suo.
23:6 Hæc est generátio quæréntium eum, * quæréntium fáciem Dei Jacob.
23:7 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:8 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus fortis et potens: Dóminus potens in prǽlio.
23:9 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:10 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus virtútum ipse est Rex glóriæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Hic accípiet benedictiónem a Dómino, et misericórdiam a Deo salutári suo: quia hæc est generátio quæréntium Dóminum.
Ant. Este es
Salmo 23 [9]
23:1 Del Señor es la tierra y cuanto la llena, * el orbe y todos sus habitantes:
23:2 Él la fundó sobre los mares, * Él la afianzó sobre los ríos.
23:3 ¿Quién puede subir al monte del Señor? * ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
23:4 El hombre de manos inocentes y puro corazón, * que no confía en los ídolos ni jura contra el prójimo en falso.
23:5 Ése recibirá la bendición del Señor, * le hará justicia el Dios de salvación.
23:6 Éste es el grupo que busca al Señor, * que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
23:7 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:8 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, héroe valeroso; el Señor, héroe de la guerra.
23:9 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:10 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Este es el que obtendrá la bendición del Señor; y la misericordia de Dios su Salvador, porque tal es el linaje de los que le buscan.
V. Lex Dei ejus in corde ipsíus.
R. Et non supplantabúntur gressus ejus.
V. La ley de su Dios la tiene en medio del corazón.
R. Y andará con firmes pasos.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matt 19:27-29
In illo témpore: Dixit Petrus ad Jesum: Ecce nos relíquimus ómnia, et secúti sumus te: quid ergo erit nobis? Et réliqua.

Homilía sancti Hierónymi Presbýteri.
Lib. 3. in Matth. cap. 19.
Grandis fidúcia! Petrus piscátor erat, dives non fúerat, cibos manu et arte quærébat: et tamen lóquitur confidénter: Relíquimus ómnia. Et quia non súfficit tantum relínquere, jungit quod perféctum est: Et secúti sumus te. Fécimus quod jussísti: quid ígitur nobis dabis prǽmii? Jesus autem dixit illis: Amen dico vobis, quod vos qui secúti estis me, in regeneratióne, cum séderit Fílius hóminis in sede majestátis suæ, sedébitis et vos super sedes duódecim, judicántes duódecim tribus Ísraël. Non dixit: Qui reliquístis ómnia; hoc enim et Crates fecit philósophus, et multi álii divítias contempsérunt: sed, Qui secúti estis me: quod próprie Apostolórum est, atque credéntium.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste est qui ante Deum magnas virtútes operátus est, et de omni corde suo laudávit Dóminum:
* Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Ecce homo sine queréla, verus Dei cultor, ábstinens se ab omni ópere malo, et pérmanens in innocéntia sua.
R. Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
Mt 19:27-29
En aquel tiempo: Dijo Pedro a Jesús: He ahí que nosotros lo hemos dejado todo y os hemos seguido; de consiguiente ¿qué nos daréis? Y lo que sigue.

Homilía de San Jerónimo, Presbítero.
Libro 3 sobre San Mateo, cap. 19
¡Admirable confianza! Pedro era pescador; estaba lejos de ser rico; se procuraba el sustento con su trabajo, y, con todo, habla confiadamente: Todo lo hemos dejado. Y por lo mismo que no es suficiente dejarlo todo, añade lo que es perfecto: Y os hemos seguido. Hicimos lo que ordenaste ¿qué premio nos daréis? Mas Jesús les dijo: En verdad os digo, que vosotros que me habéis seguido, cuando en el día de la resurrección universal se sentará el Hijo del hombre en el trono de su majestad, os sentaréis también vosotros sobre doce sillas, para juzgar a las doce tribus de Israel. No dijo: Los que lo habéis dejado todo; pues esto hizo Crates, filósofo, y muchos despreciaron las riquezas; sino: Los que me habéis seguido; lo cual es propio de los Apóstoles y de los que creen.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este practicó ante Dios grandes virtudes, y alabó con todo su corazón al Señor:
* El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. He ahí un hombre pacífico, verdadero servidor de Dios, que se abstiene de toda mala acción y conserva aún su inocencia.
R. El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Cujus festum cólimus, ipse intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
In regeneratióne, cum séderit Fílius hóminis in sede majestátis suæ (quando et mórtui de corruptióne resúrgent incorrúpti) sedébitis et vos in sóliis judicántium, condemnántes duódecim tribus Ísraël: quia vobis credéntibus, illi crédere noluérunt. Et omnis qui relíquerit domum, vel fratres, aut soróres, aut patrem, aut matrem, aut uxórem, aut fílios, aut agros propter nomen meum, centúplum accípiet, et vitam ætérnam possidébit. Locus iste cum illa senténtia cóngruit, in qua Salvátor lóquitur: Non veni pacem míttere, sed gládium. Veni enim separáre hóminem a patre suo, et matrem a fília, et nurum a socru: et inimíci hóminis doméstici ejus. Qui ergo propter fidem Christi, et prædicatiónem Evangélii, omnes afféctus contémpserint, atque divítias et sǽculi voluptátes: isti centúplum recípient, et vitam ætérnam possidébunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Sint lumbi vestri præcíncti, et lucérnæ ardéntes in mánibus vestris:
* Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Vigiláte ergo, quia nescítis qua hora Dóminus vester ventúrus sit.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, el Santo cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
Llegado el día de la resurrección, al sentarse el Hijo del hombre en el trono de su majestad (cuando los muertos resucitarán), os sentaréis en los solios de los que han de juzgar, condenando a las doce tribus de Israel; porque mientras vosotros abrazabais la fe, ellas no quisieron creer. “Y todo aquel que dejare su casa, o sus hermanos, o hermanas, o su padre, o su madre, o su esposa, o sus hijos, o sus posesiones, por mi nombre, recibirá el céntuplo, y poseerá la vida eterna”. Estas palabras concuerdan con aquellas del Salvador que afirman: No he venido para enviar la paz, sino la espada. He venido para separar al hijo de su padre y a la hija de su madre, y a la nuera de su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. Así, los que por la fe de Cristo y la predicación del Evangelio, desprecien los afectos, las riquezas, y los placeres del siglo, recibirán el céntuplo, y poseerán la vida eterna.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Ceñid vuestras cinturas, y tened en vuestras manos las luces ya encendidas:
* Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Estad siempre prevenidos, porque ignoráis en qué hora vuestro Señor ha de venir.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Ex occasióne hujus senténtiæ quidam introdúcunt mille annos post resurrectiónem, dicéntes, tunc nobis centúplum ómnium rerum quas dimísimus, et vitam ætérnam esse reddéndam: non intelligéntes, quod, si in céteris digna sit repromíssio, in uxóribus appáreat turpitúdo: ut qui unam pro Dómino dimíserit centum recípiat in futúro. Sensus ergo iste est: Qui carnália pro Salvatóre dimíserit, spirituália recípiet: quæ comparatióne et mérito sui ita erunt, quasi si parvo número centenárius númerus comparétur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Con motivo de estas palabras, algunos hablan de mil años tras la resurrección, diciendo que entonces se nos dará el céntuplo de las cosas que dejamos y la vida eterna, no entendiendo que si en las demás cosas es digna la recompensa, sería indecoroso, tratándose de esposas, que quien haya dejado una por el Señor, recibiera cien en el tiempo futuro. Esta promesa ha de entenderse, pues, en este sentido: El que por el Salvador ha dejado las cosas terrenas recibirá las espirituales, las cuales en su comparación serán de tal cualidad, como si por una cosa de poco precio se adquiriese una de gran mérito.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Dómine Jesu Christe, veræ humilitátis et exémplar et prǽmium: quǽsumus; ut, sicut beátum Francíscum in terréni honóris contémptu imitatórem tui gloriósum effecísti, ita nos eiúsdem imitatiónis et glóriæ tríbuas esse consórtes:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Oh Señor Jesucristo, dechado y premio de la verdadera humildad; te suplicamos que, así como hiciste del bienaventurado Francisco un glorioso imitador tuyo en el desprecio de los honores terrenales, nos concedas la gracia de acompañarle en esta misma imitación y gloria.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Post Divinum officium

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