S. Claræ Virginis ~ Duplex
Scriptura: Dominica XII Post Pentecosten III. Augusti

Ad Matutinum    08-12-2018

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Regem Vírginum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adorémosle.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adorémosle.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de las vírgenes, * Venid, adorémosle.
Hymnus {ex Proprio Sanctorum}
Vírginis Proles, Opiféxque Matris,
Virgo quem gessit, peperítque Virgo:
Vírginis festum cánimus beátæ,
Accipe votum.

Hujus orátu, Deus alme, nobis
Débitas pœnas scélerum remítte:
Ut tibi puro resonémus almum
Péctore carmen.

Sit decus Patri, genitǽque Proli,
Et tibi, compar utriúsque virtus,
Spíritus semper, Deus unus, omni
Témporis ævo.
Amen.
Himno {del Propio de los Santos}
Oh Hijo de la Virgen y Creador de tu Madre.
Tú a quien Élla concibió y dio a luz permaneciendo virgen;
nosotros celebramos la fiesta de una Virgen bienaventurada;
recibe nuestros votos.

Dígnate, oh Dios de bondad, perdonarnos,
por los méritos de esta Santa, las penas
merecidas por nuestros pecados, para que te cantemos
santos himnos con corazón puro.

Alabanza sea dada a ti, oh Padre,
y a tu Hijo Unigénito
juntamente con el Espíritu Consolador,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ et Psalmi ex Psalterio secundum diem}
Nocturn I.
Ant. Servíte Dómino * in timóre, et exsultáte ei cum tremóre.
Psalmus 1 [1]
1:1 Beátus vir, qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, * et in cáthedra pestiléntiæ non sedit:
1:2 Sed in lege Dómini volúntas ejus, * et in lege ejus meditábitur die ac nocte.
1:3 Et erit tamquam lignum, quod plantátum est secus decúrsus aquárum, * quod fructum suum dabit in témpore suo:
1:3 Et fólium ejus non défluet: * et ómnia quæcúmque fáciet, prosperabúntur.
1:4 Non sic ímpii, non sic: * sed tamquam pulvis, quem proícit ventus a fácie terræ.
1:5 Ídeo non resúrgent ímpii in judício: * neque peccatóres in concílio justórum.
1:6 Quóniam novit Dóminus viam justórum: * et iter impiórum períbit.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmos con lecturas {Antífonas y salmos del Salterio del día correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Servid al Señor * con temor, rendidle homenaje temblando.
Salmo 1 [1]
1:1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, * ni se asienta en la cátedra pestilente de los libertinos;
1:2 Sino que tiene puesta toda su voluntad en la ley del Señor, * y está meditando en ella día y noche.
1:3 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, * el cual dará su fruto en el debido tiempo,
1:3 Y cuya hoja no caerá nunca; * y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto.
1:4 No así los impíos, no así; * sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.
1:5 Por tanto, no prevalecerán los impíos en el juicio; * ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos.
1:6 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; * mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 2 [2]
2:1 Quare fremuérunt gentes: * et pópuli meditáti sunt inánia?
2:2 Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum * advérsus Dóminum, et advérsus Christum ejus.
2:3 Dirumpámus víncula eórum: * et proiciámus a nobis jugum ipsórum.
2:4 Qui hábitat in cælis, irridébit eos: * et Dóminus subsannábit eos.
2:5 Tunc loquétur ad eos in ira sua, * et in furóre suo conturbábit eos.
2:6 Ego autem constitútus sum Rex ab eo super Sion montem sanctum ejus, * prǽdicans præcéptum ejus.
2:7 Dóminus dixit ad me: * Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
2:8 Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, * et possessiónem tuam términos terræ.
2:9 Reges eos in virga férrea, * et tamquam vas fíguli confrínges eos.
2:10 Et nunc, reges, intellégite: * erudímini, qui judicátis terram.
2:11 Servíte Dómino in timóre: * et exsultáte ei cum tremóre.
2:12 Apprehéndite disciplínam, nequándo irascátur Dóminus, * et pereátis de via justa.
2:13 Cum exárserit in brevi ira ejus: * beáti omnes qui confídunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 2 [2]
2:1 ¿Por qué causa se han embravecido tanto las naciones, * y los pueblos maquinan vanos proyectos?
2:2 Se han coligado los reyes de la tierra; y se han confederado los príncipes * contra el Señor, y contra su Cristo.
2:3 Rompamos, dijeron, sus ataduras, * y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
2:4 Mas aquel que reside en los cielos se burlará de ellos; * se mofará de ellos el Señor.
2:5 Entonces les hablará Él en su indignación * y los llenará de terror con su saña.
2:6 Mas yo he sido por Él constituido rey sobre Sion, su santo monte, * para predicar su ley.
2:7 A mí me dijo el Señor: * Tú eres mi Hijo; Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré las naciones en herencia tuya, * y extenderé tu dominio hasta los extremos de la tierra.
2:9 Los regirás con cetro de hierro; * y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.
2:10 Ahora pues, ¡oh reyes!, entendedlo: * Sed instruidos vosotros los que juzgáis la tierra.
2:11 Servid al Señor con temor, * y regocijaos en Él, poseídos siempre de un temblor santo.
2:12 Abrazad la buena doctrina; no sea que al fin se irrite el Señor, * y perezcáis descarriados de la senda de la justicia.
2:13 Porque cuando de aquí a poco se inflamare su ira, * bienaventurados todos aquellos que ponen en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 3 [3]
3:2 Dómine, quid multiplicáti sunt qui tríbulant me? * multi insúrgunt advérsum me.
3:3 Multi dicunt ánimæ meæ: * Non est salus ipsi in Deo ejus.
3:4 Tu autem, Dómine, suscéptor meus es, * glória mea, et exáltans caput meum.
3:5 Voce mea ad Dóminum clamávi: * et exaudívit me de monte sancto suo.
3:6 Ego dormívi, et soporátus sum: * et exsurréxi, quia Dóminus suscépit me.
3:7 Non timébo míllia pópuli circumdántis me: * exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
3:8 Quóniam tu percussísti omnes adversántes mihi sine causa: * dentes peccatórum contrivísti.
3:9 Dómini est salus: * et super pópulum tuum benedíctio tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 3 [3]
3:2 ¡Ah, Señor! ¿Cómo es que se han aumentado tanto mis perseguidores? * Son muchísimos los que se han rebelado contra mí.
3:3 Muchos dicen de mí: * Ya no tiene que esperar de su Dios salvación.
3:4 Pero Tú, ¡oh Señor!, Tú eres mi protector, * mi gloria, y el que me hace levantar cabeza.
3:5 A voces clamé al Señor, * y Él me oyó benigno desde su santo monte.
3:6 Yo me dormí, y me entregué a un profundo sueño; * y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo.
3:7 No temeré, pues, a ese innumerable gentío que me tiene cercado; * levántate, ¡oh Señor!, sálvame Tú, Dios mío.
3:8 Pues Tú has castigado a todos los que sin razón me hacen guerra; * les has quebrado los dientes a los pecadores.
3:9 Del Señor nos viene la salvación; * y Tú, oh Dios mío, bendecirás a tu pueblo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 6 [4]
6:2 Dómine, ne in furóre tuo árguas me, * neque in ira tua corrípias me.
6:3 Miserére mei, Dómine, quóniam infírmus sum: * sana me, Dómine, quóniam conturbáta sunt ossa mea.
6:4 Et ánima mea turbáta est valde: * sed tu, Dómine, úsquequo?
6:5 Convértere, Dómine, et éripe ánimam meam: * salvum me fac propter misericórdiam tuam.
6:6 Quóniam non est in morte qui memor sit tui: * in inférno autem quis confitébitur tibi?
6:7 Laborávi in gémitu meo, lavábo per síngulas noctes lectum meum: * lácrimis meis stratum meum rigábo.
6:8 Turbátus est a furóre óculus meus: * inveterávi inter omnes inimícos meos.
6:9 Discédite a me, omnes, qui operámini iniquitátem: * quóniam exaudívit Dóminus vocem fletus mei.
6:10 Exaudívit Dóminus deprecatiónem meam, * Dóminus oratiónem meam suscépit.
6:11 Erubéscant, et conturbéntur veheménter omnes inimíci mei: * convertántur et erubéscant valde velóciter.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Servíte Dómino in timóre, et exsultáte ei cum tremóre.

Salmo 6 [4]
6:2 Señor, no me corrijas con ira, * no me castigues con cólera.
6:3 Misericordia, Señor, que desfallezco; * cura, Señor, mis huesos dislocados.
6:4 Tengo el alma en delirio, * y Tú, Señor, ¿hasta cuándo?
6:5 Vuélvete, Señor, liberta mi alma, * sálvame por tu misericordia.
6:6 Porque en el reino de la muerte nadie te invoca, * y en el abismo, ¿quién te alabará?
6:7 Estoy agotado de gemir: de noche lloro sobre el lecho, * riego mi cama con lágrimas.
6:8 Mis ojos se consumen irritados, * envejecen por tantas contradicciones.
6:9 Apartaos de mí, los malvados, * porque el Señor ha escuchado mis sollozos;
6:10 El Señor ha escuchado mi súplica, * el Señor ha aceptado mi oración.
6:11 Que la vergüenza abrume a mis enemigos, * que avergonzados huyan al momento.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando.
Ant. Deus judex * justus fortis et longanimus, numquid irascétur per síngulos dies.
Psalmus 7 [5]
7:2 Dómine, Deus meus, in te sperávi: * salvum me fac ex ómnibus persequéntibus me, et líbera me.
7:3 Nequándo rápiat ut leo ánimam meam, * dum non est qui rédimat, neque qui salvum fáciat.
7:4 Dómine, Deus meus, si feci istud, * si est iníquitas in mánibus meis:
7:5 Si réddidi retribuéntibus mihi mala, * décidam mérito ab inimícis meis inánis.
7:6 Persequátur inimícus ánimam meam, et comprehéndat, et concúlcet in terra vitam meam, * et glóriam meam in púlverem dedúcat.
7:7 Exsúrge, Dómine, in ira tua: * et exaltáre in fínibus inimicórum meórum.
7:7 Et exsúrge, Dómine, Deus meus, in præcépto quod mandásti: * et synagóga populórum circúmdabit te.
7:8 Et propter hanc in altum regrédere: * Dóminus júdicat pópulos.
7:9 Júdica me, Dómine, secúndum justítiam meam, * et secúndum innocéntiam meam super me.
7:10 Consumétur nequítia peccatórum, et díriges justum, * scrutans corda et renes, Deus.
7:11 Justum adjutórium meum a Dómino, * qui salvos facit rectos corde.
7:12 Deus judex justus, fortis, et pátiens: * numquid iráscitur per síngulos dies?
7:13 Nisi convérsi fuéritis, gládium suum vibrábit: * arcum suum teténdit, et parávit illum.
7:14 Et in eo parávit vasa mortis: * sagíttas suas ardéntibus effécit.
7:15 Ecce, partúriit injustítiam: * concépit dolórem, et péperit iniquitátem.
7:16 Lacum apéruit, et effódit eum: * et íncidit in fóveam quam fecit.
7:17 Convertétur dolor ejus in caput ejus: * et in vérticem ipsíus iníquitas ejus descéndet.
7:18 Confitébor Dómino secúndum justítiam ejus: * et psallam nómini Dómini altíssimi.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Dios es justo juez, * fuerte y paciente, ¿mantendrá su ira cada día?
Salmo 7 [5]
7:2 Señor, Dios mío, a ti me acojo, * líbrame de mis perseguidores y sálvame,
7:3 Que no me atrapen como leones * y me desgarren sin remedio.
7:4 Señor, Dios mío: si soy culpable, * si hay crímenes en mis manos,
7:5 Si he causado daño a mi amigo, * si he protegido a un opresor injusto,
7:6 Que el enemigo me persiga y me alcance, que me pisotee vivo por tierra, * apretando mi vientre contra el polvo.
7:7 Levántate, Señor, con tu ira, * álzate contra el furor de mis adversarios,
7:7 Acude, Dios mío, a defenderme en el juicio que has convocado. * Que te rodee la asamblea de las naciones,
7:8 Y pon tu asiento en lo más alto de ella. * El Señor es Juez de los pueblos.
7:9 Júzgame, Señor, según mi justicia, * según la inocencia que hay en mí.
7:10 Cese la maldad de los culpables, y apoya Tú al inocente, * Tú que sondeas el corazón y las entrañas, Tú, el Dios justo.
7:11 Mi escudo es Dios, * que salva a los rectos de corazón.
7:12 Dios es un juez justo, * Dios amenaza cada día:
7:13 Si no se convierten, afilará su espada, * tensará el arco y apuntará.
7:14 Apunta sus armas mortíferas, * prepara sus flechas incendiarias.
7:15 Mirad: concibió el crimen, * está preñado de maldad, y da a luz el engaño.
7:16 Cavó y ahondó una fosa, * caiga en la fosa que hizo,
7:17 Recaiga su maldad sobre su cabeza, * baje su violencia sobre su cráneo.
7:18 Yo daré gracias al Señor por su justicia, * tañendo para el nombre del Señor altísimo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 8 [6]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es ejus? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subjecísti sub pédibus ejus, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 8 [6]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 9 [7]
9:2 Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo: * narrábo ómnia mirabília tua.
9:3 Lætábor et exsultábo in te: * psallam nómini tuo, Altíssime.
9:4 In converténdo inimícum meum retrórsum: * infirmabúntur, et períbunt a fácie tua.
9:5 Quóniam fecísti judícium meum et causam meam: * sedísti super thronum, qui júdicas justítiam.
9:6 Increpásti gentes, et périit ímpius: * nomen eórum delésti in ætérnum, et in sǽculum sǽculi.
9:7 Inimíci defecérunt frámeæ in finem: * et civitátes eórum destruxísti.
9:8 Périit memória eórum cum sónitu: * et Dóminus in ætérnum pérmanet.
9:9 Parávit in judício thronum suum: * et ipse judicábit orbem terræ in æquitáte, judicábit pópulos in justítia.
9:10 Et factus est Dóminus refúgium páuperi: * adjútor in opportunitátibus, in tribulatióne.
9:11 Et sperent in te qui novérunt nomen tuum: * quóniam non dereliquísti quæréntes te, Dómine.
9:12 Psállite Dómino, qui hábitat in Sion: * annuntiáte inter gentes stúdia ejus:
9:13 Quóniam requírens sánguinem eórum recordátus est: * non est oblítus clamórem páuperum.
9:14 Miserére mei, Dómine: * vide humilitátem meam de inimícis meis.
9:15 Qui exáltas me de portis mortis, * ut annúntiem omnes laudatiónes tuas in portis fíliæ Sion.
9:16 Exsultábo in salutári tuo: * infíxæ sunt gentes in intéritu, quem fecérunt.
9:16 In láqueo isto, quem abscondérunt, * comprehénsus est pes eórum.
9:17 Cognoscétur Dóminus judícia fáciens: * in opéribus mánuum suárum comprehénsus est peccátor.
9:18 Convertántur peccatóres in inférnum, * omnes gentes quæ obliviscúntur Deum.
9:19 Quóniam non in finem oblívio erit páuperis: * patiéntia páuperum non períbit in finem.
9:20 Exsúrge, Dómine, non confortétur homo: * judicéntur gentes in conspéctu tuo.
9:21 Constítue, Dómine, legislatórem super eos: * ut sciant gentes quóniam hómines sunt.
9:22 Ut quid, Dómine, recessísti longe, * déspicis in opportunitátibus, in tribulatióne?
9:23 Dum supérbit ímpius, incénditur pauper: * comprehendúntur in consíliis quibus cógitant.
9:24 Quóniam laudátur peccátor in desidériis ánimæ suæ: * et iníquus benedícitur.
9:25 Exacerbávit Dóminum peccátor, * secúndum multitúdinem iræ suæ non quǽret.
9:26 Non est Deus in conspéctu ejus: * inquinátæ sunt viæ illíus in omni témpore.
9:26 Auferúntur judícia tua a fácie ejus: * ómnium inimicórum suórum dominábitur.
9:27 Dixit enim in corde suo: * Non movébor a generatióne in generatiónem sine malo.
9:28 Cujus maledictióne os plenum est, et amaritúdine, et dolo: * sub lingua ejus labor et dolor.
9:29 Sedet in insídiis cum divítibus in occúltis: * ut interfíciat innocéntem.
9:30 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * insidiátur in abscóndito, quasi leo in spelúnca sua.
9:30 Insidiátur ut rápiat páuperem: * rápere páuperem, dum áttrahit eum.
9:31 In láqueo suo humiliábit eum: * inclinábit se, et cadet, cum dominátus fúerit páuperum.
9:32 Dixit enim in corde suo: Oblítus est Deus, * avértit fáciem suam ne vídeat in finem.
9:33 Exsúrge, Dómine Deus, exaltétur manus tua: * ne obliviscáris páuperum.
9:34 Propter quid irritávit ímpius Deum? * dixit enim in corde suo: Non requíret.
9:35 Vides quóniam tu labórem et dolórem consíderas: * ut tradas eos in manus tuas.
9:35 Tibi derelíctus est pauper: * órphano tu eris adjútor.
9:36 Cóntere brácchium peccatóris et malígni: * quærétur peccátum illíus, et non inveniétur.
9:37 Dóminus regnábit in ætérnum, et in sǽculum sǽculi: * períbitis, gentes, de terra illíus.
9:38 Desidérium páuperum exaudívit Dóminus: * præparatiónem cordis eórum audívit auris tua.
9:39 Judicáre pupíllo et húmili, * ut non appónat ultra magnificáre se homo super terram.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 9 [7]
9:2 A ti, ¡oh Señor!, tributaré gracias con todo mi corazón; * contaré todas tus maravillas.
9:3 Me alegraré en ti y saltaré de gozo; * cantaré himnos a tu Nombre, ¡oh Dios altísimo!
9:4 Porque Tú pusiste en fuga a mis enemigos; * y quedarán debilitados, y perecerán delante de ti.
9:5 Pues Tú me has hecho justicia, y has tomado la defensa de mi causa; * te has sentado sobre el trono, Tú que juzgas según justicia.
9:6 Has reprendido a las naciones, y pereció el impío; * has borrado sus nombres para siempre por los siglos de los siglos.
9:7 Quedan embotadas para siempre las espadas del enemigo, * y has asolado sus ciudades.
9:8 Se desvaneció como el sonido su memoria. * Mas el Señor subsiste eternamente.
9:9 Él preparó su trono para ejercer el juicio; * y Él mismo es quien juzgará con rectitud la tierra; juzgará los pueblos con justicia.
9:10 El Señor se ha hecho el amparo del pobre; * socorriéndole oportunamente en la tribulación.
9:11 Confíen, pues, en ti, ¡oh Dios mío!, los que conocen y adoran tu Nombre; * porque jamás has desamparado, Señor, a los que a ti recurren.
9:12 Cantad himnos al Señor que tiene su morada en el monte santo de Sion; * anunciad entre las naciones sus proezas.
9:13 Porque vengando la sangre de sus siervos, ha hecho ver que se acuerda de ellos; * no ha echado en olvido el clamor de los pobres.
9:14 Apiádate, Señor, de mí; * mira el abatimiento a que me han reducido mis enemigos.
9:15 Tú que me sacas de las puertas de la muerte, * para que publique todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion.
9:16 Manifestaré mi júbilo por haberme salvado Tú; * las gentes que me perseguían han quedado sumidas en la perdición que habían preparado contra mí.
9:16 En el lazo mismo que me tenían ocultamente armado * ha quedado preso su pie.
9:17 Así se reconocerá que el Señor hace justicia; * al ver que el pecador ha quedado preso en las obras y lazos de sus propias manos.
9:18 Serán arrojados al infierno los pecadores * y todas esas gentes que viven olvidadas de Dios.
9:19 Que no estará para siempre olvidado el pobre; * ni quedará para siempre frustrada la paciencia de los humildes.
9:20 Levántate, ¡oh Señor!, haz que no prevalezca el hombre malvado; * sean juzgadas las gentes ante tu presencia.
9:21 Establece, Señor, sobre ellas un legislador; * para que conozcan que son hombres débiles y miserables.
9:22 ¿Y por qué, ¡oh Señor!, te has retirado a lo lejos, * y me has desamparado en el tiempo más crítico, en la tribulación?
9:23 Mientras que el impío se llena de soberbia, se requema el pobre; * mas, en fin, los impíos son cogidos en los mismos designios o tramas que han urdido.
9:24 Por cuanto el pecador se jacta en los perversos deseos de su alma; * y el inicuo se ve celebrado.
9:25 Por lo mismo, orgulloso el pecador ha exasperado al Señor, * y no le buscará por el exceso de su arrogancia.
9:26 Delante de él no hay Dios; * y así sus procederes son siempre viciosos.
9:26 Tus juicios, Señor, los ha apartado lejos de su vista, * sólo piensa en dominar a todos sus enemigos.
9:27 Pues él ha dicho en su corazón: * Nunca jamás seré yo derrocado; viviré siempre libre de todo infortunio.
9:28 Está su boca llena de maldición, de amargura y de dolor; * debajo de su lengua, opresión y dolor para el prójimo.
9:29 Se pone al acecho con los ricos en sitios escondidos * para matar al inocente;
9:30 Tiene siempre su vista fija contra el pobre; * está acechando desde la emboscada, como un león desde su cueva.
9:30 Acecha para echar sus garras sobre el pobre, * para agarrar al pobre, atrayéndole dolosamente hacia sí.
9:31 Lo hará caer en su lazo; * se agachará en tierra, y se echará encima de los pobres, que quedarán apresados por él.
9:32 Porque él dijo en su corazón: Dios ya de nada se acuerda; * ha vuelto su rostro para no ver jamás nada.
9:33 Levántate, pues, ¡oh Señor Dios!, alza tu poderosa mano; * no te olvides de los pobres y desvalidos.
9:34 ¿Por qué razón el impío ha irritado así a Dios? * Es porque ha dicho en su corazón: Dios de nada se cuida.
9:35 Pero Tú, Señor, lo estás viendo; Tú consideras el afán y el dolor del oprimido; * para entregar a los malvados al castigo de tus manos.
9:35 A cargo tuyo está la tutela del pobre; * Tú eres el amparo del huérfano.
9:36 Quebranta el brazo del pecador y del maligno; * y entonces se buscará el fruto de su pecado, y no se hallará nada.
9:37 Reinará el Señor eternamente y por los siglos de los siglos; * vosotros, ¡oh naciones impías!, seréis extirpadas de su tierra.
9:38 Atendiste, ¡oh Señor!, al deseo de los pobres; * prestaste benignos oídos a la rectitud de su corazón,
9:39 Para hacer justicia al huérfano y al oprimido; * a fin de que cese ya el hombre de gloriarse de su poder sobre la tierra.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 10 [8]
10:2 In Dómino confído: quómodo dícitis ánimæ meæ: * Tránsmigra in montem sicut passer?
10:3 Quóniam ecce peccatóres intendérunt arcum, paravérunt sagíttas suas in pháretra, * ut sagíttent in obscúro rectos corde.
10:4 Quóniam quæ perfecísti, destruxérunt: * justus autem quid fecit?
10:5 Dóminus in templo sancto suo, * Dóminus in cælo sedes ejus.
10:5 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * pálpebræ ejus intérrogant fílios hóminum.
10:6 Dóminus intérrogat justum et ímpium: * qui autem díligit iniquitátem, odit ánimam suam.
10:7 Pluet super peccatóres láqueos: * ignis, et sulphur, et spíritus procellárum pars cálicis eórum.
10:8 Quóniam justus Dóminus, et justítias diléxit: * æquitátem vidit vultus ejus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Deus judex justus fortis et longanimus, numquid irascétur per síngulos dies.

Salmo 10 [8]
10:2 En el Señor tengo puesta mi confianza: ¿Cómo, pues, decís a mi alma: * «Retírate prontamente al monte, como un ave que huye?
10:3 Mira que los pecadores han apuntado el arco, y tienen preparadas saetas dentro de sus aljabas, * para asaetar a escondidas a los que son de corazón recto.
10:4 Porque aquello que Tú hiciste de bueno, lo han reducido a nada; * mas el justo, ¿qué es lo que ha hecho de malo?»
10:5 Pero el Señor está en su santo templo, * el Señor tiene su trono en el cielo.
10:5 Sus ojos están mirando al pobre; * sus párpados están examinando a los hijos de los hombres.
10:6 El Señor vigila al justo y al impío; * y así el que ama la maldad, odia su propia alma.
10:7 Lloverá lazos sobre los pecadores; * el fuego y azufre, y el viento tempestuoso son el cáliz que les tocará.
10:8 Porque el Señor es justo y ama la justicia, * está siempre su rostro mirando la rectitud.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dios es justo juez, fuerte y paciente, ¿mantendrá su ira cada día?
Propter verba * labiórum tuórum ego custodívi vias duras.;;16
Díligam te * Dómine virtus mea.;;17
Por las palabras * de tus labios he seguido las sendas escabrosas.;;16
A ti he de amarte, * ¡oh Señor!, que eres toda mi fortaleza.;;17
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
Incipit liber Sapiéntiæ
Sap 1:1-4
1 Dilígite justítiam, qui judicátis terram, sentíte de Dómino in bonitáte et in simplicitáte cordis quǽrite illum;
2 Quóniam invenítur ab his qui non tentant illum, appáret autem eis qui fidem habent in illum.
3 Pervérsæ enim cogitatiónes séparant a Deo, probáta autem virtus córripit insipiéntes;
4 Quóniam in malévolam ánimam non introíbit sapiéntia, nec habitábit in córpore súbdito peccátis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. In princípio Deus ántequam terram fáceret, priúsquam abýssos constitúeret, priúsquam prodúceret fontes aquárum,
* Antequam montes collocaréntur, ante omnes colles generávit me Dóminus.
V. Quando præparábat cælos, áderam, cum eo cuncta compónens.
R. Antequam montes collocaréntur, ante omnes colles generávit me Dóminus.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Empieza el Libro de la Sabiduría.
Sab 1:1-4
1 Amad la justicia los que gobernáis la tierra; pensad rectamente del Señor y buscadle con sencillez de corazón.
2 Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifiesta a los que no desconfían de Él.
3 Los pensamientos perversos apartan de Dios, y la omnipotencia puesta a prueba corrige a los imprudentes.
4 Porque en alma maliciosa no entrará la sabiduría, ni morará en cuerpo esclavo del pecado.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. En el principio, antes que Dios creara la tierra, antes que constituyera los abismos, antes que produjera las fuentes de las aguas,
* Antes que fueran fijados los montes, antes que existieran los collados, me engendró el Señor.
V. Cuando Él extendía los cielos estaba yo presente concertándolo todo con Él.
R. Antes que fueran fijados los montes, antes que existieran los collados, me engendró el Señor.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Sap 1:5-8
5 Spíritus enim sanctus disciplínæ effúgiet fictum et áuferet se a cogitatiónibus quæ sunt sine intelléctu et corripiétur a superveniénte iniquitáte.
6 Benígnus est enim spíritus sapiéntiæ et non liberábit malédicum a lábiis suis; quóniam renum illíus testis est Deus et cordis illíus scrutátor est verus, et linguæ ejus audítor:
7 Quóniam spíritus Dómini replévit orbem terrárum, et hoc quod cóntinet ómnia, sciéntiam habet vocis.
8 Propter hoc qui lóquitur iníqua non potest latére, nec prætériet illum corrípiens judícium.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Gyrum cæli circuívi sola, et in flúctibus maris ambulávi, in omni gente et in omni pópulo primátum ténui:
* Superbórum et sublímium colla própria virtúte calcávi.
V. Ego in altíssimis hábito, et thronus meus in colúmna nubis.
R. Superbórum et sublímium colla própria virtúte calcávi.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Sab 1:5-8
5 Porque el Espíritu Santo de la disciplina huye del engaño, y se aleja de los pensamientos insensatos, y al sobrevenir la iniquidad se aleja.
6 Porque la sabiduría es un espíritu amador del hombre, y no dejará impune al de blasfemos labios; que Dios es testigo de sus pensamientos, y veraz observador de su corazón, y oidor de sus palabras.
7 Porque el Espíritu del Señor llena la tierra, y El, que todo lo abarca, tiene la ciencia de todo.
8 Por eso nadie que hable impiedades quedará oculto, ni pasará de largo ante él la justicia vengadora.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Yo sola di la vuelta al cielo, y me paseé por las olas del mar, y en todas las naciones y en todos los pueblos tuve la primacía.
* Y pisé con mi poder la cerviz de los grandes y de los soberbios.
V. Yo en los altísimos cielos puse mi morada, mi trono sobre una columna de nubes.
R. Y pisé con mi poder la cerviz de los grandes y de los soberbios.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Sap 1:9-11
9 In cogitatiónibus enim ímpii interrogátio erit, sermónum autem illíus audítio ad Deum véniet ad correptiónem iniquitátum illíus;
10 Quóniam auris zeli audit ómnia, et tumúltus murmuratiónum non abscondétur.
11 Custodíte ergo vos a murmuratióne, quæ nihil prodest, et a detractióne párcite linguæ, quóniam sermo obscúrus in vácuum non ibit, os autem quod mentítur occídit ánimam.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Emítte, Dómine, sapiéntiam de sede magnitúdinis tuæ, ut mecum sit et mecum labóret:
* Ut sciam, quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Da mihi, Dómine, sédium tuárum assistrícem sapiéntiam.
R. Ut sciam quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ut sciam quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Sab 1:9-11
9 Porque los pensamientos del impío serán examinados, y hasta el Señor llegará el sonido de sus palabras, para castigo de sus iniquidades;
10 Que su celoso oído lo oye todo y el rumor de las murmuraciones no quedará oculto.
11 Guardaos, pues, de murmuraciones inútiles, preservaos de la lengua mal hablada; porque la lengua mentirosa no quedará impune, y la boca embustera da muerte al alma.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Envía, Señor, la sabiduría desde el solio de tu grandeza, para que esté conmigo y conmigo obre.
* A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
V. Dame, Señor, aquella sabiduría que reside en tu trono.
R. A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
Nocturn II.
Ant. Tu Dómine * servábis nos et custódies nos.
Psalmus 11 [9]
11:2 Salvum me fac, Dómine, quóniam defécit sanctus: * quóniam diminútæ sunt veritátes a fíliis hóminum.
11:3 Vana locúti sunt unusquísque ad próximum suum: * lábia dolósa, in corde et corde locúti sunt.
11:4 Dispérdat Dóminus univérsa lábia dolósa, * et linguam magníloquam.
11:5 Qui dixérunt: Linguam nostram magnificábimus, lábia nostra a nobis sunt, * quis noster Dóminus est?
11:6 Propter misériam ínopum, et gémitum páuperum, * nunc exsúrgam, dicit Dóminus.
11:6 Ponam in salutári: * fiduciáliter agam in eo.
11:7 Elóquia Dómini, elóquia casta: * argéntum igne examinátum, probátum terræ purgátum séptuplum.
11:8 Tu, Dómine, servábis nos: et custódies nos * a generatióne hac in ætérnum.
11:9 In circúitu ímpii ámbulant: * secúndum altitúdinem tuam multiplicásti fílios hóminum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Nocturn II.
Ant. Tú nos guardarás, * Señor, nos librarás.
Salmo 11 [9]
11:2 Sálvanos, Señor, que se acaban los buenos, * que desaparece la lealtad entre los hombres:
11:3 No hacen más que mentir a su prójimo, * hablan con labios embusteros y con doblez de corazón.
11:4 Extirpe el Señor los labios embusteros * y la lengua fanfarrona
11:5 De los que dicen: «la lengua es nuestra fuerza, * nuestros labios nos defienden, ¿quién será nuestro amo?»
11:6 El Señor responde: «por la opresión del humilde, por el gemido del pobre, * Yo me levantaré,
11:6 Y pondré a salvo * al que lo ansía».
11:7 Las palabras del Señor son palabras auténticas, * como plata limpia de ganga, refinada siete veces.
11:8 Tú nos guardarás, Señor, nos librarás * para siempre de esa gente:
11:9 De los malvados que merodean * para chupar como sanguijuelas sangre humana.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 12 [10]
12:1 Úsquequo, Dómine, obliviscéris me in finem? * Úsquequo avértis fáciem tuam a me?
12:2 Quámdiu ponam consília in ánima mea, * dolórem in corde meo per diem?
12:3 Úsquequo exaltábitur inimícus meus super me? * réspice, et exáudi me, Dómine, Deus meus.
12:4 Illúmina óculos meos ne umquam obdórmiam in morte: * nequándo dicat inimícus meus: Præválui advérsus eum.
12:5 Qui tríbulant me, exsultábunt si motus fúero: * ego autem in misericórdia tua sperávi.
12:6 Exsultábit cor meum in salutári tuo: cantábo Dómino qui bona tríbuit mihi: * et psallam nómini Dómini altíssimi.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 12 [10]
12:1 ¿Hasta cuándo, Señor, seguirás olvidándome? * ¿Hasta cuándo me esconderás tu rostro?
12:2 ¿Hasta cuándo he de estar preocupado, * con el corazón apenado todo el día?
12:3 ¿Hasta cuándo va a triunfar mi enemigo? * Atiende y respóndeme, Señor, Dios mío;
12:4 Da luz a mis ojos para que no me duerma en la muerte, * para que no diga mi enemigo: «le he podido»,
12:5 Ni se alegre mi adversario de mi fracaso. * Porque yo confío en tu misericordia:
12:6 Alegra mi corazón con tu auxilio, y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, * cantaré el nombre del Señor altísimo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 13 [11]
13:1 Dixit insípiens in corde suo: * non est Deus.
13:1 Corrúpti sunt, et abominábiles facti sunt in stúdiis suis: * non est qui fáciat bonum, non est usque ad unum.
13:2 Dóminus de cælo prospéxit super fílios hóminum, * ut vídeat si est intéllegens, aut requírens Deum.
13:3 Omnes declinavérunt, simul inútiles facti sunt: * non est qui fáciat bonum, non est usque ad unum.
13:3 Sepúlcrum patens est guttur eórum: linguis suis dolóse agébant * venénum áspidum sub lábiis eórum.
13:3 Quorum os maledictióne et amaritúdine plenum est: * velóces pedes eórum ad effundéndum sánguinem.
13:3 Contrítio et infelícitas in viis eórum, et viam pacis non cognovérunt: * non est timor Dei ante óculos eórum.
13:4 Nonne cognóscent omnes qui operántur iniquitátem, * qui dévorant plebem meam sicut escam panis?
13:5 Dóminum non invocavérunt, * illic trepidavérunt timóre, ubi non erat timor.
13:6 Quóniam Dóminus in generatióne justa est, consílium ínopis confudístis: * quóniam Dóminus spes ejus est.
13:7 Quis dabit ex Sion salutáre Israël? * cum avérterit Dóminus captivitátem plebis suæ, exsultábit Jacob, et lætábitur Israël.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Salmo 13 [11]
13:1 Dijo en su corazón el insensato: * No hay Dios.
13:1 Los hombres se han corrompido, y se han hecho abominables por seguir sus pasiones; * no hay quien obre bien, no hay uno siquiera.
13:2 El Señor echó desde el cielo una mirada sobre los hijos de los hombres, * para ver si había uno que tuviese juicio, o que buscase a Dios.
13:3 Todos se han extraviado, todos a una se hicieron inútiles; * no hay quien obre bien, no hay siquiera uno.
13:3 Su garganta es un sepulcro destapado; con sus lenguas están forjando fraudes; * debajo de sus labios hay veneno de áspides.
13:3 Llena está su boca de maldición y de amargura; * sus pies son ligeros para ir a derramar sangre.
13:3 Todos sus procederes se dirigen a afligir y oprimir al prójimo; nunca conocieron el sendero de la paz; * no hay temor de Dios ante sus ojos.
13:4 ¿Por ventura no entrarán en conocimiento todos esos que hacen profesión de la iniquidad; * esos que devoran a mi pueblo como un bocado de pan?
13:5 No han invocado al Señor; * y allí tiemblan de miedo donde no hay motivo de temer.
13:6 Porque está el Señor en medio del linaje de los justos; vosotros, ¡oh impíos!, ridiculizáis la determinación del desvalido, * cuando pone en el Señor su esperanza.
13:7 ¡Oh, quién enviará de Sion la salud y al salvador de Israel! * Cuando el Señor pusiere fin a la cautividad de su pueblo, saltará de gozo Jacob, y se regocijará Israel.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Psalmus 14 [12]
14:1 Dómine, quis habitábit in tabernáculo tuo? * aut quis requiéscet in monte sancto tuo?
14:2 Qui ingréditur sine mácula, * et operátur justítiam:
14:3 Qui lóquitur veritátem in corde suo, * qui non egit dolum in lingua sua:
14:3 Nec fecit próximo suo malum, * et oppróbrium non accépit advérsus próximos suos.
14:4 Ad níhilum dedúctus est in conspéctu ejus malígnus: * timéntes autem Dóminum gloríficat:
14:5 Qui jurat próximo suo, et non décipit, * qui pecúniam suam non dedit ad usúram, et múnera super innocéntem non accépit.
14:5 Qui facit hæc: * non movébitur in ætérnum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Tu Dómine servábis nos et custódies nos.

Salmo 14 [12]
14:1 ¡Ah, Señor!, ¿quién morará en tu celestial tabernáculo? * ¿o quién descansará en tu santo monte?
14:2 Aquel que vive sin mancilla * y obra rectamente.
14:3 Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón * y no ha forjado ningún dolo con su lengua;
14:3 Ni ha hecho mal a sus prójimos * ni ha consentido que fuesen infamados.
14:4 El que en su estimación tiene al malvado por nada, * mas honra a aquellos que temen al Señor;
14:5 Que si hace juramento a su prójimo, no le engaña. * Que no da su dinero a usura, ni se deja cohechar contra el inocente.
14:5 Quien así se porta, * no será conmovido por toda la eternidad.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Tú nos guardarás, Señor, nos librarás.
Ant. V. Memor fui nocte nóminis tui, Dómine.

Ant. V. Memor fui nocte nóminis tui, Dómine.
Ant. V. De noche pronuncio tu nombre, Señor.

Ant. V. De noche pronuncio tu nombre, Señor.
Propter verba * labiórum tuórum ego custodívi vias duras.;;16
Díligam te * Dómine virtus mea.;;17
Por las palabras * de tus labios he seguido las sendas escabrosas.;;16
A ti he de amarte, * ¡oh Señor!, que eres toda mi fortaleza.;;17
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Clara nóbilis virgo, Assísii nata in Umbria, sanctum Francíscum concívem suum imitáta, cuncta sua bona in eleemósynas et páuperum subsídia distríbuit et convértit. De sǽculi strépitu fúgiens, in campéstrem declinávit ecclésiam, ibíque ab eódem beáto Francísco recépta tonsúra, consanguíneis ipsam redúcere conántibus fórtiter réstitit. Et dénique ad ecclésiam sancti Damiáni fuit per eúmdem addúcta, ubi ei Dóminus plures sócias aggregávit; et sic ipsa sacrárum sorórum collégium instítuit, quarum régimen, nímia sancti Francísci devícta importunitáte, recépit. Suum monastérium sollícite ac prudénter, in timóre Dómini ac plena órdinis observántia, annis quadragínta duóbus mirabíliter gubernávit; ejus enim vita erat áliis erudítio et doctrína, unde céteræ vivéndi régulam didicérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam:
* Et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.
V. Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna.
R. Et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Clara, noble virgen de Asís, en Umbría, a imitación de San Francisco, vendió y distribuyó todos sus bienes en limosnas y subsidios a los pobres. Huyendo del mundanal ruido, se retiró a una iglesia campestre, donde San Francisco le cortó la cabellera; y permaneció allí a pesar de la dura oposición de sus parientes que querían llevarla consigo. Conducida por San Francisco a la iglesia de San Damián, hizo el Señor que se le juntasen varias compañeras, con las cuales formó una comunidad de religiosas consagradas a Dios, de cuya dirección se encargó, cediendo a las reiteradas instancias de San Francisco. Gobernó el monasterio con solicitud y prudencia, en el temor de Dios, por espacio de 42 años, procurando mantener la perfecta observancia de la regla y llevando una vida tan ejemplar, que todas pudieron verla como regla de conducta.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Reina por medio de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia:
* Y te conducirá maravillosamente tu diestra.
V. Con esa tu gallardía y hermosura, camina, avanza prósperamente y reina.
R. Y te conducirá maravillosamente tu diestra.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Ut, carne depréssa, spíritu convalésceret, nudam humum et intérdum sarménta pro lecto habébat, et pro pulvinári sub cápite durum lignum. Una túnica cum mantéllo de vili et híspido panno utebátur, áspero cilício nonnúmquam adhíbito juxta carnem. Tanta se frenábat abstinéntia, ut longo témpore tribus in hebdómada diébus nihil pénitus pro sui córporis aliménto gustáverit; réliquis autem diébus tali se cibórum parvitáte restríngens, ut áliæ, quómodo subsístere póterat, miraréntur. Binas quotánnis (ántequam ægrotáret) quadragésimas, solo pane et aqua refécta, jejunábat. Vigíliis ínsuper et oratiónibus assídue dédita, in his præcípue dies noctésque expendébat. Diútinus perpléxa languóribus, cum ad exercítium corporále non posset súrgere per se ipsam, sorórum suffrágio levabátur; et, fulciméntis ad tergum appósitis, laborábat própriis mánibus, ne in suis étiam esset infirmitátibus otiósa. Amátrix præcípua paupertátis, ab ea pro nulla umquam necessitáte discéssit; et possessiónes pro sorórum sustentatióne a Gregório nono oblátas constantíssime recusávit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem:
* Proptérea unxit te Deus, Deus tuus, oleo lætítiæ.
V. Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam.
R. Proptérea unxit te Deus, Deus tuus, oleo lætítiæ.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Para fortalecer el espíritu, mortificaba su cuerpo durmiendo en el suelo, y a veces sobre sarmientos, teniendo como almohada un pedazo de dura madera. Para vestir, se contentaba de una túnica y un manto de paño grosero, llevando a veces el cilicio sobre la carne. Su abstinencia era tal, que durante largo tiempo no tomó alimento alguno en tres días de cada semana, y en los demás restringía su alimentación; sus compañeras no comprendían cómo subsistía tan parcamente alimentada. Antes de caer enferma, ayunaba a pan y agua durante dos cuaresmas anuales, pasando, en estos días, las noches en vela y entregada a la oración, ejercicios que, por otra parte, practicaba asiduamente. Cuando no podía, por sus largas enfermedades, levantarse por sí misma para entregarse a trabajos materiales, lo hacía con la ayuda de sus hermanas. Y reclinada, trabajaba en labores manuales para no estar ociosa ni en la enfermedad. Insigne amadora de la pobreza, no quiso quebrantarla, ni en casos de necesidad, rehusando muchas veces los bienes que Gregorio IX le ofrecía para el sustento de la comunidad.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad:
* Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con el óleo de la alegría.
V. Reina por medio de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia.
R. Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con el óleo de la alegría.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Multis et váriis miráculis virtus suæ sanctitátis effúlsit. Cuídam de soróribus sui monastérii loquélam restítuit expedítam; álteri aurem surdam apéruit; laborántem febre, tuméntem hydrópisi, plagátam fístula, aliásque áliis oppréssas languóribus liberávit. Fratrem de órdine Minórum ab insániæ passióne sanávit. Cum óleum in monastério totáliter defecísset, Clara accépit úrceum atque lavit, et invéntus est óleo, benefício divínæ largitátis, implétus. Uníus panis medietátem ádeo multiplicávit, ut soróribus quinquagínta suffécerit. Saracénis Assísium obsidéntibus et Claræ monastérium invádere conántibus, ægra se ad portam afférri vóluit, unáque vas in quo sanctíssimum Eucharístiæ sacraméntum erat inclúsum, ibíque orávit: Ne tradas, Dómine, béstiis ánimas confiténtes tibi, et custódi fámulas tuas, quas pretióso sánguine redemísti. In cujus oratióne ea vox audíta est: Ego vos semper custódiam. Saracéni autem partim se fugæ mandárunt, partim, qui murum ascénderant, capti óculis, præcípites cecidérunt. Ipsa dénique Virgo, cum in extrémis ágeret, a cándido beatárum Vírginum cœtu (inter quas una eminéntior ac fulgídior apparébat) visitáta, ac sacra Eucharístia sumpta, et peccatórum indulgéntia ab Innocéntio quarto ditáta, tértio Idus Augústi ánimam Deo réddidit. Post óbitum vero quam plúrimis miráculis resplendéntem, Alexánder quartus inter sanctas Vírgines rétulit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Afferéntur Regi vírgines post eam, próximæ ejus;
* Afferéntur tibi in lætítia et exsultatióne.
V. Spécie tua et pulchritúdine tua; inténde, próspere procéde, et regna.
R. Afferéntur tibi in lætítia et exsultatióne.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Afferéntur tibi in lætítia et exsultatióne.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
La santidad de esta Virgen resplandeció con varios milagros. Restituyó el habla a una religiosa de su monasterio y a otra el oído; y libró a otras de fiebres, de hidropesía, de una fístula y de varias enfermedades. Devolvió el juicio a un hermano de la orden de Menores que lo había perdido. Cuando faltó el aceite en el monasterio, Clara tomó una vasija y la lavó, quedando al punto este recipiente, por efecto de la divina munificencia, lleno de aceite. Multiplicó la mitad de un pan de tal manera, que bastó para 50 religiosas. Cuando los sarracenos sitiaron Asís y querían invadir el monasterio, Clara se hizo conducir, estando enferma, con el copón que contenía el Sacramento eucarístico, a la puerta del convento, dirigiendo a Jesús esta oración: Señor, no abandones a las bestias feroces las almas que en ti confían, y guarda a tus siervas que redimiste con tu preciosa sangre. Mientras oraba, se oyó una voz que decía: Siempre os guardaré. Y parte de los sarracenos se dio a la fuga, y los que habían escalado la muralla quedaron como ciegos y cayeron desde lo alto de la misma. Por último, esta virgen, en su hora postrera, fue visitada por un coro de vírgenes vestidas de blanco, entre las cuales se destacaba una que sobrepujaba en prestancia y hermosura a todas las demás. Después de recibir la sagrada Eucaristía y serle aplicada la indulgencia plenaria que le otorgó Inocencio IV, entregó su alma a Dios, en el tercer día de los idus de agosto. Los milagros con que resplandeció tras su muerte merecieron que Alejandro IV la pusiera en el número de las santas Vírgenes.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Las vírgenes que han de formar su séquito, serán presentadas al Rey.
* Ante tu presencia serán traídas con fiestas sus compañeras,
V. Con esa tu gallardía y hermosura, camina, avanza prósperamente y reina.
R. Ante tu presencia serán traídas con fiestas sus compañeras.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Ante tu presencia serán traídas con fiestas sus compañeras.
Nocturn III.
Ant. R. Et custodívit legem tuam.

Ant. R. Et custodívit legem tuam.
Nocturn III.
Ant. R. Y velando, tus preceptos.

Ant. R. Y velando, tus preceptos.
Ant. Bonórum meórum * non indiges, in te sperávi, consérva, Dómine.
Psalmus 15 [13]
15:1 Consérva me, Dómine, quóniam sperávi in te. * Dixi Dómino: Deus meus es tu, quóniam bonórum meórum non eges.
15:3 Sanctis, qui sunt in terra ejus, * mirificávit omnes voluntátes meas in eis.
15:4 Multiplicátæ sunt infirmitátes eórum: * póstea acceleravérunt.
15:4 Non congregábo conventícula eórum de sanguínibus, * nec memor ero nóminum eórum per lábia mea.
15:5 Dóminus pars hereditátis meæ, et cálicis mei: * tu es, qui restítues hereditátem meam mihi.
15:6 Funes cecidérunt mihi in præcláris: * étenim heréditas mea præclára est mihi.
15:7 Benedícam Dóminum, qui tríbuit mihi intelléctum: * ínsuper et usque ad noctem increpuérunt me renes mei.
15:8 Providébam Dóminum in conspéctu meo semper: * quóniam a dextris est mihi, ne commóvear.
15:9 Propter hoc lætátum est cor meum, et exsultávit lingua mea: * ínsuper et caro mea requiéscet in spe.
15:10 Quóniam non derelínques ánimam meam in inférno: * nec dabis sanctum tuum vidére corruptiónem.
15:10 Notas mihi fecísti vias vitæ, adimplébis me lætítia cum vultu tuo: * delectatiónes in déxtera tua usque in finem.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Bonórum meórum non indiges, in te sperávi, consérva, Dómine.
Ant. No precisas * de mis bienes, he esperado en ti, ponme en salvo, Señor.
Salmo 15 [13]
15:1 Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; * yo digo al Señor: «Tú eres mi bien».
15:3 Los dioses y señores de la tierra * no me satisfacen.
15:4 Multiplican las estatuas * de dioses extraños;
15:4 No derramaré sus libaciones con mis manos, * ni tomaré sus nombres en mis labios.
15:5 El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; * mi suerte está en tu mano:
15:6 Me ha tocado un lote hermoso, * me encanta mi heredad.
15:7 Bendeciré al Señor, que me aconseja, * hasta de noche me instruye internamente.
15:8 Tengo siempre presente al Señor, * con Él a mi derecha no vacilaré.
15:9 Por eso se me alegra el corazón, * se gozan mis entrañas, * y mi carne descansa serena.
15:10 Porque no me entregarás a la muerte, * ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
15:10 Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, * de alegría perpetua a tu derecha.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No precisas de mis bienes, he esperado en ti, ponme en salvo, Señor.
Propter verba * labiórum tuórum ego custodívi vias duras.;;16
Díligam te * Dómine virtus mea.;;17
Por las palabras * de tus labios he seguido las sendas escabrosas.;;16
A ti he de amarte, * ¡oh Señor!, que eres toda mi fortaleza.;;17
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthǽum
Matt 25:1-13
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis parábolam hanc: Simile erit regnum cælórum decem virgínibus, quæ, accipiéntes lampades suas, exiérunt obviam sponso et sponsæ. Et réliqua.

Homilía sancti Gregórii Papæ
Homilía 12 in Evangelia
Sæpe vos, fratres caríssimi, admoneo prava ópera fugere, mundi hujus inquinaménta devitare, sed hodiérna sancti Evangélii lectióne compellor dicere, ut, et bona, quæ agitis, cum magna cautela teneátis; ne per hoc, quod a vobis rectum geritur, favor aut grátia humana requirátur; ne appetitus laudis subrépat, et, quod foris osténditur, intus a mercede vacuétur. Ecce enim Redemptoris voce decem vírgines, et omnes dicúntur vírgines, et tamen intra beatitúdinis januam non omnes sunt receptæ; quia eárum quædam, dum de virginitate sua glóriam foris éxpetunt, in vasis suis óleum habere noluérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Hæc est Virgo sapiens, quam Dóminus vigilántem invénit, quæ accéptis lampádibus sumpsit secum óleum:
* Et veniénte Dómino, introívit cum eo ad nuptias.
V. Media nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte obviam ei.
R. Et veniénte Dómino, introívit cum eo ad nuptias.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
Mt 25:1-13
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El reino de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomando sus lámparas salieron a recibir al Esposo y a la esposa. Y lo que sigue.

Homilía de San Gregorio, Papa.
Homilía 12 sobre los Evangelios.
Muchas veces, hermanos carísimos, os amonesto a que huyáis de las obras malas, a que evitéis la perversidad de este siglo; mas hoy, movido por la lección del santo Evangelio, me veo obligado a amonestaros a que tengáis mucha cautela para no perder el mérito de las buenas obras. Tened cuidado de no buscar en el bien que hiciereis el favor o la estima de los hombres, que no estén inficionadas por el apetito de alabanza, y que lo que se muestra al exterior no encubra un fondo vacío de mérito y poco merecedor de recompensa. He aquí que según las palabras del Redentor, hay diez vírgenes, y no todas fueron recibidas en la bienaventuranza, ya que algunas de ellas, mientras se preocuparon de la gloria externa, no cuidaron de tener óleo en sus vasos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Esta es la Virgen prudente, a la que el Señor halló en vela, y que al tomar la lámpara, llevó consigo el óleo:
* Y, viniendo el Señor, entró con él en las bodas,
V. A media noche se oyó un clamor: He aquí que viene el esposo, salid a recibirle.
R. Y, viniendo el Señor, entró con él en las bodas.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Cujus festum cólimus, ipsa intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Sed prius quæréndum nobis est quid sit regnum cælórum, aut cur decem virgínibus comparétur, quæ étiam vírgines prudéntes et fatuæ dicántur. Dum enim cælórum regnum constat quia reprobórum nullus ingréditur, étiam fátuis virgínibus cur simile esse perhibétur? Sed sciéndum nobis est quod sæpe in sacro eloquio regnum cælórum præsentis témporis Ecclésia dícitur. De quo alio in loco Dóminus dicit: Mittet Fílius hóminis Angelos suos, et cólligent de regno ejus ómnia scándala. Neque enim in illo regno beatitúdinis, in quo pax summa est, inveníri scándala póterunt, quæ colligántur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Média nocte clamor factus est:
* Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
V. Prudéntes vírgines, aptáte vestras lámpades.
R. Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, la Santa cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
Pero antes hemos de averiguar qué sea el reino de los cielos, o por qué se compara a diez vírgenes, y por qué éstas se dividen en prudentes y necias. Ahora bien; constándonos que ningún réprobo puede entrar en el cielo, ¿por qué se dice que es semejante a las vírgenes necias? Pero debemos tener presente que muchas veces en las Sagradas Escrituras, el nombre de reino de los cielos se da a la Iglesia del tiempo presente. De donde viene que en otro lugar el Señor dice: “Enviará el Hijo del hombre a sus Ángeles, y apartarán de su reino todos los escándalos”. Ciertamente, no sería posible encontrar ningún escándalo que tuviera que ser eliminado en aquel reino de la felicidad, donde se halla la plenitud de la paz.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. A media noche se oyó un clamor:
* He ahí que viene el esposo; salid a recibirle.
V. Vírgenes prudentes, preparad vuestras lámparas.
R. He ahí que viene el esposo; salid a recibirle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. He ahí que viene el esposo; salid a recibirle.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Per evangélica dicta, deleántur nostra delícta. Amen.

Lectio 9
Commemoratio Dominica
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 10:23-37
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Beáti óculi qui vident quæ vos vidétis; dico enim vobis quod multi prophétæ et reges voluérunt vidére quæ vos vidétis, et non vidérunt. Et réliqua.

Homilía sancti Bedæ Venerábilis Presbýteri
Liber 3, cap. 43 in Lucæ 10
Non óculi scribárum et pharisæórum, qui corpus tantum Dómini vidére; sed illi beáti óculi, qui ejus possunt cognóscere sacraménta, de quibus dícitur: Et revelásti ea párvulis. Beáti óculi parvulórum, quibus et se et Patrem Fílius reveláre dignátur. Abraham exsultávit ut vidéret diem Christi; et vidit, et gavísus est. Isaías quoque, et Michǽas, et multi álii prophétæ vidérunt glóriam Dómini, qui et proptérea Vidéntes sunt appelláti; sed hi omnes, a longe aspiciéntes et salutántes, per spéculum et in ænígmate vidérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que las palabras del Evangelio borren nuestros pecados. Amén.

Lectura 9
Conmemoración del domingo
Lección del Santo Evangelio según San Lucas.
Luc 10:23-27
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; pues os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron. Y lo que sigue.

Homilía de San Beda el Venerable, Presbítero.
Libro 3, cap. 43 sobre S. Lucas
Bienaventurados, no los escribas y fariseos, que vieron el cuerpo del Señor, sino los que pueden conocer sus misterios: “Y los has revelado a los pequeñuelos”. Bienaventurados esos pequeñuelos, a los cuales el Hijo se digna revelarse y revelar al Padre. “Abrahán, vuestro padre, ardió en deseos de ver el día de Cristo: violo, y se llenó de gozo”. Isaías, Miqueas y muchos otros profetas vieron también la gloria del Señor; por eso se les ha llamado Videntes; pero le vieron y le saludaron de lejos, como en un espejo y en enigma.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Exáudi nos, Deus, salutáris noster: ut sicut de beátæ Claræ Vírginis festivitáte gaudémus; ita piæ devotiónis erudiámur afféctu.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Escúchanos, Dios Salvador nuestro, para que, en la alegría de la fiesta de Santa Clara Virgen aprendamos a servirte con amor.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
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